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diy: mini portapapeles

Hoy vamos con uno de esos DIY súper fáciles y que dan un resultado excelente. Mis favoritos 😉 Se trata de un mini portapapeles, de esos de pinza, que tanto molan y que tan bien quedan en las paredes. Lo cierto es que encontrar uno bonito no es fácil, así que… Antes de marearme mucho buscando, ¡me lo hago yo!

Lo que necesitamos principalmente son unas pincitas metálicas como las que veis en la foto. Las podréis encontrar en tiendas de manualidades, en chinos, o en ebay, donde yo las compré. Luego, podemos utilizar un cartón cualquiera como base.
Si el cartón tiene uno de los lados marrón, y nos gustan los portapapeles clásicos, simplemente debemos cortar el tamaño que más nos guste, colocar la pinza, lo que queremos colgar, y listo:

Pero ya que lo vamos a hacer nosotras mismas, podemos optar por darle un toque diferente y forrar el cartón con algo: con telas, con papeles, pintarlo, ponerle washi tape… Lo que sea, la idea es darle un poco de color.
Yo me decanté por esta tela de arpillera con lunares. Como quería colgar estas postales de Verónica Algaba, me apetecía colocar algo con un aire rústico, que creo que le va genial. Si os gusta la idea pero no encontráis ninguna con lunares, siempre podéis pintarla vosotras 😀
Simplemente tenemos que cortar el trozo de tela o papel al mismo tamaño que el cartón, y pegarlo. Dependiendo del material que hemos elegido, tendremos que utilizar cola blanca, pegamento de barra, celo de doble capa… Pero vamos, que no requiere que nos compliquemos mucho 😉
¡Y listo! Solo falta poner las pinzas y lo tenemos preparado para colgar en la pared. Yo lo añadí a la de mi estudio, y creo que quedan genial, ¿no creéis?
Como pesan poco, y la pinza tiene un agujero, basta con poner una pequeña puntilla a la pared y colgarlo. Aseguraros de que ponéis la pinza totalmente en el centro, porque si no se torcerá 😉
Estas pinzas son monísimas y muy útiles para colgar cosas en la pared. No solo podemos hacer portapapeles… También podemos optar por coger dos, ponerles una cuerda y colgar una lámina (en mi pared, a la izquierda, veréis una lámina así colgada).
Desde luego, no serán los únicos portapapeles que me haga 😉
¡Besitos!

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diy: carro con cajas de fruta

¡Hola hola! Empezamos la semana con un DIY al que me he dedicado este finde. La verdad es que tenía intención de hacerlo desde hacía tiempo, pero es de esas cosas que vas dejando, vas dejando… Bueno, se trata de un carro utilizando cajas de fruta. ¡Me encanta el resultado!

Ya tenía en el taller el carro Raskog de Ikea, pero se me había quedado pequeño. Y como me parecen súper cómodos, para tener cosas a mano sea donde sea, pensé en hacer uno con un par de cajas de fruta que tenía por casa. Solo hace falta sumar cuatro ruedas, pintura y pegamento. ¡Es muy fácil!

Pueden ser dos cajas de fruta del tipo de las que queramos, eso sí, tenemos que asegurarnos de que ambas sean del mismo tamaño. Si queremos que el carro sea más grande, podemos utilizar tres. Yo lo hice con dos para que quepa debajo de la mesa.


Lo primero que tenemos que hacer es quitar la tabla superior y la primera lateral de una de las cajas. Será la que irá debajo, y debemos hacer esto para dejar hueco.

Podemos hacerlo utilizando unos alicates. Si veis que los clavos están muy pegados, podéis hacer un poco de palanca para que la madera se separe y sea más fácil.

Os recomiendo que quitéis las baldas por ambas partes de la caja, así será más fácil acceder al contenido.

Antes de seguir, aseguraros de que es espacio suficiente. Esto dependerá de lo que queráis meter. Si pensáis que es pequeño, podéis quitar la segunda tabla también.

El siguiente paso es colocar las ruedas. Podéis atornillarlas, aunque yo opté por un buen pegamento de contacto y funcionó de maravilla.

A partir de aquí no tengo fotos del proceso, pero no es difícil: mientras las ruedas secaban, pinté la primera de las cajas. Cuando ya estaban pegadas, pinté la segunda, y una vez listas todas, las pegué, también con pegamento. Luego repasé y me aseguré de que el pegamento no había manchado. ¡Tachán!

Ya tengo mi carro con dos cajas de fruta. ¿Qué os parece?

Para pintarlo, utilicé Jotun Majestic Resist, la misma que empleé para pintar la puerta del taller. Es pintura plástica, pero ha agarrado perfectamente en ambas superficies de madera. Sobre todo me sorprendió en el carro, porque con solo en una pasada, y sin lijar, quedó genial (yo quería que se vieran las imperfecciones de la madera y por eso no las lijé).
A pesar de ser rosa, no me resulta ñoño, es el #2845. Y como podéis ver en una de las fotos de arriba, es un tono muy parecido a la escalera-estantería, que casualmente compré así antes de decidir el color. ¡Combinan a la perfección!

Al ser los cajones profundos, me sirve para colocar algunos objetos más grandes, como los papeles de scrap. Aunque podría tenerlos en cajones, me resulta mucho más cómodo así. Además que, algo que es bonito… ¡Mejor lucirlo!

A diferencia del Raskog, es más bajito, pero así es manejero y puedo guardarlo debajo de la mesa. Es como su hermanito pequeño 😛

¡Y eso es todo!
Os puedo asegurar que es facilísimo y el resultado es genial. También se puede hacer para las verduras en la cocina, para algo de ropa en el dormitorio… ¡Es muy versátil!
¿Qué os parece?
¡Besitos!

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Turbante velvet

Turbante velvet

Turbante inspirado en velvetNunca pensé que me llegaría a poner tanto un turbante. Pero desde aquel día que me realice el turbante inspirado en la serie “El tiempo entre costuras” siempre he estado pensando en realizar otro. Por eso de variar un poco! Porque la verdad, que el anterior lo he utilizado mucho, llegando a sustituir a muchos gorros. Por eso, hoy te presento otro turbante. La inspiración me llegó al ver la serie “Velvet”, donde el personaje de Isabel suele llegar muchas veces un turbante o una cinta en el pelo.

turbante inspirado en la serie Velvet

Fuente: Antena 3

Para este turbante necesitas realizar dos tiras de aproximadamente 48cm de largo. Tal y como te comente la anterior vez, la largura depende del tamaño de la cabeza de cada uno. En mi caso, utilicé lana Maxi Merino de Katia y agujas de 6 y 1/2.Te recomiendo dejar una tira de lana sobrante al final de cada tira, ya que la utilizaremos después para unir.  El punto que escogí es el punto elástico 1×1, ya que al cruzarse las dos tiras necesitaba que el punto tuviese el mismo aspecto tanto del derecho como del revés.

Paso a paso de turbante de punto cruzado

Una vez que tienes las dos tiras las doblas por la mitad y las cruzas entre ellas tal y como lo puedes ver en la imagen.

Paso a paso de turbante de punto cruzado

Ahora coges los 4 extremos y los unes gracias a la aguja lanera. De esta manera te quedará el círculo cerrado y tendrás tu turbante hecho.

Si quieres puedes dejarlo así. Pero te recomiendo unir las dos tiras hasta casi el punto en el que las dos tiras se cruzan. El motivo: una de las funciones del turbante además de lo estético, es que me tape las orejas frente al frío y si dejaba las dos tiras sueltas lo dificultaba. Por eso decidí unirlas y así mantener mis orejas calentitas.

Te dejo con el resultado! A Jaione le queda genial!

Tutorial turbante de punto en dos agujas

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diy: portadocumentos acordeón

¡Hola hola! Hoy os traigo un tutorial muy sencillito y que nos servirá para crearnos un portadocumentos de acordeón, perfecto para guardar postales, sobres, pegatinas, y todo lo que queramos. Además, nos servirá para darle uso a todos esos papeles de envolver que han quedado en casa después de Navidad, que seguro que tenéis alguno 😉

Yo pensé en hacérmelo por necesidad. Lo mío con las pegatinas ya se ha convertido en una obsesión. Hasta ahora las guardaba en una caja, pero siempre estaba desordenada, era muy difícil encontrar algo y pensé en algo para tenerlas mejor clasificadas. Así que se me ocurrió esto. Así puedo meter en cada apartado pegatinas de un tipo y podré localizarlas con más comodidad.

Para hacerlo, necesitamos unos materiales que seguro que tenemos por casa:
– Papel (en mi caso, yo utilicé papel kraft y papel de envolver).
– Un cartón (yo di uso a un sobre en el que me mandaron unas láminas y que guardé).
– Pegamento
– Tijeras.

¡Nada más!

Para el interior, podemos sustituir los apartados caseros por sobres. Yo ya es que casi no uso, porque me parecen muy caros cuando se compran al por menor, y prefiero complicarme la vida, pero si queréis ir más rápido, necesitaréis unos 10 sobres de tamaño folio a los que cortaréis la parte superior (la de la solapa).

Si lo hacéis como yo, entonces tendréis que recortar unos cuantos trozos (yo hice 12, depende de los apartados que queráis que tenga vuestro portadocumentos) de unos 15 por 30 centímetros (aunque esto también depende del tamaño que queráis. Hay que doblarlos por la mitad. No te agobies si no quedan perfectos, porque luego puedes poner todos unos encima de otros e igualar.

Para que no se noten demasiado los cortes, haz un dobladillo de un centímetro aproximadamente a lo largo de todo el pliego y pégalo.

Ahora dóblalo por la mitad (ya lo habíamos doblado antes, pero hay que asegurarse de que siga coincidiendo) y pégalo por el lado derecho e izquierdo, dejando la parte superior libre para poder meter cosas. ¡Y ya tenemos nuestro apartado!

Este proceso hay que repetirlo tantas veces como apartados queramos. Es un poco rollo, sí, y os lo ahorraríais si usáseis sobres, pero yo tardé lo mismo que un capítulo de una serie de 40 minutos, y eso que tuve que ir parando para hacer fotos. Así que no es tanto 🙂

Como ya dije por arriba, para la cubierta usé un sobre de un envío que recibí. El cartón era bueno y mono, ¡ya sabéis, a reciclar! Pero os vale cualquier tipo de cartón. Corté la parte superior y abrí los dorsales derecho e izquierdo, para que quedase como un libro.

Podéis forrar el cartón para que quede más mono (o, como en mi caso, para tapar pegatinas de envíos y marcas). Yo utilicé este papel de envolver de Ikea que me parece tan mono.

Ya tenemos nuestra cubierta y los sobres interiores. ¡Toca montarlo!

Debéis unir los sobres uno con otro. Para ello, podéis usar pegamento o celo de doble cara (como hice yo, para ir más rápido). Tenéis que pegarlos por los lados donde he puesto el celo en la foto: abajo del todo, y un poco más arriba. La apertura tiene que quedar arriba.

Para pegarlo a la portada, más de lo mismo: pegamento a tope o celo de doble capa. ¡Y listo!

Como veis, al haber usado papel kraft, se arruga un poco. Si utilizáis un papel más rígido, quedará mejor. Pero aun así ¡yo estoy encantada con mi nuevo porta-pegatinas!

Podéis utilizar un post-it o cualquier pegatina o washi tape para indicar qué hay en cada uno de los apartados. Así queda todavía más ordenado.

¡Y eso es todo!
¿Qué os ha parecido?
Yo voy a clasificar ahora mismo todas mis pegatinas y a acabar con el caos 🙂
¡Besitos!

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MI CALENDARIO DE ADVIENTO

Lunes, 1 de diciembre, comenzamos con la cuenta atrás para la Navidad!!!! Este año, después de ver tantas ideas y tantos calendarios de adviento diferentes, al final, también me han entrado ganas de hacer el mío. Para ello, me bastó con un palo, algunos trozos de papeles kraft y blanco, cuerda de yute y unas piñas que le dan un toque más navideño. Ya solo tuve que hacer diferentes paquetitos donde guardar los dulces y caramelos que hacen más amena esta cuenta atrás hasta el día de Navidad, y colgarlos alrededor del palo. ¿A qué es sencillo? Pues ya está colocado formando parte de la decoración navideña de nuestro salón.

¡Feliz lunes!

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Mis invitaciones de boda

invitaciones de boda hechas a mano y originales

Hace unas semanas te contaba sobre mi decisión de realizar mis invitaciones de boda por mi misma. Como te conté lo primero que hicimos fue encargar un sello. Ahora es la hora de explicar como partiendo de ese sello surgió mi invitación de boda, totalmente hecha a mano y por lo que me contaron mis invitados de las mas originales que habían visto.

Como te conté en el anterior post partí de una imagen que me sirvió de inspiración. Me gusto sobre todo la idea de sustituir el sobre tradicional por una cajita. En nuestro caso una de SelfPackaging aunque también he visto unas parecidas en Tamayo.

Después realicé la invitación que iría dentro de la caja. Lo que quise hacer era una cosa sencilla, ya que la caja ya me parecía un detalle que llamase la atención por lo que no quería sobrecargarlo todo. Si hubiese querido algo más elaborado o si el peso de la invitación lo hubiese tenido la tarjeta en si, habría acudido a un diseñador. Nosotros imprimimos las invitaciones en la tienda A3 de Zumaia y la verdad que tengo que agradecer a Rosa que me ayudase con algunos detalles que no controlaba y que eran necesarios para que ella pudiese imprimirlas correctamente.

El washitape y cordel que utilizamos eran de color azul y blanco para recordar a los toldos de zarautz que estaban presentes en la imagen del sello, pero la verdad que muchos pensaron que nuestras invitaciones reflejaban gustos futboleros. Teniendo en cuenta estos colores decidimos poner una foto nuestra en blanco y negro y no en color.

Después solo quedaba montar la invitación como puedes ver en la imagen. Pegamos la foto con washitape dentro de la caja y colocamos la invitación dentro. En un principio también pensamos en pegar un poco de arena dentro pero creímos que después igual podía soltarse poco a poco y resultar engorroso.

invitaciones de boda con selfpacaging y washitape

El último detalle fue poner los nombres de los invitados en las etiquetas a mano y pegar una concha con loctite. Una vez terminados yo me sentí realizada y agradecí mucho que los invitados dijesen que las invitaciones eran muy originales y bonitas. Una recompensa a todo el trabajo que realicé con ayuda de mi marido, que aunque no sea muy dado a esto me ayudo mucho.

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diy: plumas de washi tape

¡Hola chicas! No sé vosotras, pero yo tengo muchos rollos de washi tape en casa muertos de risa. Para envolver paquetes uso un par, y todos los demás nada. Así que me gusta pensar y buscar ideas para darles nuevos usos y aplicaciones. Como la que os traigo hoy, que viene genial para envolver paquetes y también podemos usar para acompañar las #postalesviajeras.

Como veis, solo hace falta washi tape y algo que sirva de soporte. Yo utilicé hilo de nylon (típico hilo de pescar) pero también podéis utilizar alambre fino o incluso un palillo de dientes.

Cortamos un trozo de nuestro soporte y lo pegamos sobre el washi tape, procurando que quede lo más centrado posible. Si luego se mueve un poco, tampoco pasa nada.

Después, pegamos otro trozo del mismo tamaño justo encima. No os agobiéis si no queda exactamente igual, puego podemos recortar los restos:
El siguiente paso es redondear las esquinas para que la forma se asemeje más a la de una pluma:
Y ahora vamos a cortar los “pelitos”, que deben quedar hacia arriba. No tienen por qué quedar perfectos, mola lo desigual. Esto, en el momento que le cojáis el truco, lo haréis de forma mecánica y no tardaréis nada.
¡Y listo! Podemos “despeinarla” un poco pasando el dedo en el sentido contrario de los cortes, así no se queda tan perfecto.

No se tarda nada en hacer la pluma y quedan preciosas con los distintos estampados. ¿Quién se iba a imaginar que una pluma de cuadros vichy molaría? Podemos usarla para decorar paquetitos…

Y también para acompañar postales. Ya sabéis que me gusta daros ideas de detallitos baratos y sencillos que alegran el día a la destinataria.

Y bien, ¿qué os parecen las plumas de washi tape?
¿Os animáis?
¡Besitos!

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BASTIDOR DIY PARA ORGANIZAR LA BISUTERÍA

Imagen bastidor para organizar bisutería

Hoy os enseño un DIY de esos que ves por Pinterest y al final te acabas animando a hacer. Es un bastidor-organizador de pendientes o bisutería, que además de ser muy original y quedar muy bonito es muy fácil de hacer (si se os da bien el ganchillo, claro). Esta vez el DIY es obra de mi mami, que es una manitas con el ganchillo, costura… y todo lo que se le ponga por delante. Así que yo le di la idea y ella se encargó de hacerlo, ¿qué os parece? ¿os atrevéis?


Además con este post, participo en la segunda entrega del Proyecto de la A a la Z. Con la B de Bastidor. Esta vez he llegado por los pelos, porque el plazo para enlazar nuestra foto con la letra B acaba hoy así que si os animáis a participar todavía estáis a tiempo.

¡Feliz miércoles!
Imagen bastidor para organizar bisutería
Imagen bastidor para organizar bisutería
Imagen bastidor para organizar bisutería

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diy: reutilizando cajas de las compras online

Este post es de lo más sencillo. Os explico una forma de utilizar las típicas cajas que nos dan en las compras online para preparar un regalo bonito. Hay miles de formas, pero a veces, cuando la caja no es del típico color marrón craft, poner una simple blonda o un trozo de washi tape no queda tan resultón.

En este caso en concreto, la caja era rosa clarito. Así que busqué en todos los papeles estampados que tengo guardados alguno que tuviese un tono semejante, y encontré uno de flores rosas, amarillas y azules. Tras eso, con la troqueladora redonda recorté cartulinas de colores que fuesen bien con el estampado elegido, y después los corté en semicírculos, creando como escamas.

Luego solo hay que pegarlos siguiendo un patrón. En mi caso, como podéis ver, fue blanco-celeste-azul oscuro. El papel de flores, que también lo corté por la mitad, lo introduje de forma aleatoria en el patrón.

Y finalmente, con un washi tape que no fuese demasiado llamativo, pegué las escamas por encima y decoré todos los demás bordes de la caja.

Evidentemente no es la caja más bonita del mundo, pero sirve para reutilizar una que ya tengamos por casa y con materiales baratitos baratitos.
¿Y quieres ver lo que hay dentro de ella? Pues espera a mañana, porque os contaré quién y qué recibió el regalito del sorteo especial 🙂

¡Besitos!

diy: reutilizando cajas de las compras online

una camiseta con piñas

Ya os conté hace unas semanas que ando en busca y captura de algunas prendas con motivos frutales. Pero como soy muy #modoahorroon y antes de soltar el dinero intento buscar la forma de hacerlo yo misma, decidí hacerme una camiseta de frutas. Una de esas noches en las que no puedes dormir y empiezas a pensar en miles de tonterías se me ocurrió que las piñas podían quedar muy monas con unas bolitas típicas de hacer pulseras.

Como tengo un par de cajas con miles de bolitas y cuentas guardadas, saqué una de ellas y me puse manos a la obra.

Como véis, no es la primera piña que entra en mi armario. Ya tengo este bolso de H&M que me regaló una amiga el año pasado y que me parece genialísimo para verano. ¡Qué ganas tenía de volver a sacarlo!

No sé si se apreciará en las fotos, pero no utilicé todas las cuentas iguales para hacer las piñas. Es decir, el tamaño era más o menos el mismo, pero algunas eran opacas, otras transparentes, unas brillaban más que otras, los colores cambiaban… Tampoco hay que preocuparse por que salgan todas iguales.

Es sencillo: cuatro columnas de cinco bolas amarillas cada una, que partan y deriven todas en un punto más o menos céntrico. Y tres ramas verdes que salgan para donde os dé la gana 🙂
Reconozco que es un trabajo que requiere un poco de tiempo. Yo me puse a hacerlo mientras veía alguna serie y en dos tardes lo dejé listo. Mientras veis la tele u otra cosa podéis poneros… ¡Además a mí coser me relaja!

¡Me encanta! Y ya tengo pensado cómo voy a darle uso. ¡Viva el verano! :)))

¡Espero que os hayan gustado mis piñas! ¡Un besito!

una camiseta con piñas