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Pizarra de viaje

Con hilos, lanas y botones: Pizarra de viaje
Últimamente no me prodigo mucho con la costura, voy sacando la máquina sólo de vez en cuando para hacer alguna cosilla como el estuche para flauta de hace unas semanas, por ejemplo. A ver si poco a poco a base de proyectos pequeños voy cogiendo carrerilla y vuelvo a coser. Hoy os quiero enseñar, precisamente, uno de estos proyectos pequeños que me sirven para que no oxidarme del todo y desempolvar la máquina de coser. Esta vez hice una PIZARRA ENROLLABLE.
Quería hacer un regalito a un muchachote por su segundo cumpleaños y pensé que una pizarra podía ser una buena idea. No es mi primera pizarra de este tipo, hace algún tiempo hice unas cuantas para regalar. En aquel momento compré más tela de pizarra de la que necesitaba sólo por si acaso. Tenía que aprovechar que estaba disponible en una tienda local de mi ciudad y podía ahorrarme los portes.
No os voy a explicar paso a paso cómo hacer la pizarra, a poco que busquéis por la red o si os metéis en Pinterest veréis que hay multitud de modelos diferentes y de tutoriales. Hoy os voy a contar a grandes rasgos los detalles de esta pizarra en concreto y os dejo un montón de enlaces para que podáis consultar los tutoriales y seguir el que más os guste si os decidís a hacer una pizarra de este estilo.
Para mis primeras pizarras seguí el tutorial de nairamkitty. Cambié un poco las medidas (mis pizarras miden 40×25 cm), pero en general, para mis primeras pizarras seguí su tutorial.
Esta vez he optado por darle un acabado diferente a la pizarra. En lugar de hacer las esquinas rectas y rematarlas con la misma tela exterior, me he decantado por redondear las esquinas y rematar la pizarra con un bies que contrasta con la tela exterior y alegra el resultado. Este remate lo hice siguiendo este tutorial de Camilenas.
El estuche interior lo hice exactamente igual que en las primeras pizarras. es un estuche básico con cremallera y sin forro. Y va sujeto a la pizarra para que no se pierda. Dentro del estuche, claro está, van las tizas y el borrador. Como borrador les puse un trozo de bayeta de esas de colores. Cogí una bayeta y corté un cuarto con las tijeras de zig zag para darle un acabado un poco más molón. Este borrador cumple su función bastante bien, pero cuando vemos que la pizarra ya está emborronada recurrimos a las toallitas húmedas. Una pasada y como nueva.
Con hilos, lanas y botones: Pizarra de viaje
Sí, sé lo que estáis pensando, a la parte negra le pasamos una toallita húmeda y listo, pero ¿y el exterior? ¿cómo lavamos esta pizarra?
Esta vez pensé en hacerla plastificada. La tela que tenía en casa no era laminada, se trata de una tela de algodón de patchwork normal y corriente así que estuve consultando algunos tutoriales en los que se explica cómo plastificar telas con forro plástico adhesivo. Sí, eso es, el forro de pegar de toda la vida que se usa para los libros. Probé en un trozo pequeño de tela y la verdad es que no me gustó el resultado. No sé si es que hice algo mal, o el forro que tenía en casa no era el más adecuado o qué, pero no quedaba bien. Así que la pizarra no está plastificada y cuando se manche …. pues habrá que probar a lavarla a mano, con cuidado, si retorcer, seguro que queda bien. Mi niña tiene una pizarra desde hace unos 3 años aproximadamente y tengo que confesaros que nunca se la lavé. No tiene ninguna mancha gorda de esas que digas aaaarrrgggg. Sólo tiene las manchas típicas del roce por el uso y el polvo de tiza, así que la sacudimos de vez en cuando y ahí está, aguantando el tipo.
Pero bueno, que si al queréis plastificada os diré que podéis comprar tela ya plastificada o plastificarla en casa con materiales específicos para ello. Al final os dejo unos enlaces a tutoriales para que veáis bien cómo hacerlo.
¿Qué os parece la tela? ¿A que es una chulada? A mí, personalmente, me encanta y me parece que va genial para este tipo de proyectos. La compré en LolaHilos que tiene un gusto exquisito con las telas de patchwork, tiene auténticas monerías..
Con hilos, lanas y botones: Pizarra de viaje
Estas pizarras son geniales para que nuestros niños (y mayores) estén entretenidos en casa, en la sala de espera del pediatra, durante la sobremesa en un restaurante, … Plegadas se pueden llevar sin problema en el bolso (ojo, en un bolso de mami de esos en los que caben las toallitas, la botella de agua, algún juguetito, ….). Así queda una vez enrollada.
Con hilos, lanas y botones: Pizarra de viaje
Además, en versión mini son el regalo perfecto para los amiguitos en el cumple.
Como os decía al principio hay muchas variantes de estas pizarras de viaje, con estuche, con esquinas redondeadas, con bolsillos de diferentes tipos, …. Aquí os dejo algunos enlaces a tutoriales.
Con hilos, lanas y botones: pizarras enrollables
¿Os apetece plastificar vuestras telas antes de coser? Pues venga, que os dejo también algunos tutoriales:
Y aquí está el reportaje fotográfico de mi pizarra.
Con hilos, lanas y botones: Pizarra de viaje
Con hilos, lanas y botones: Pizarra de viaje
Con hilos, lanas y botones: Pizarra de viaje
Con hilos, lanas y botones: Pizarra de viaje
Con hilos, lanas y botones: Pizarra de viaje
Con esta pizarra participo en el reto Back to Blogger. El tema de este mes era DIY. Ya sabéis que todo lo relacionado con el DIY (Do it yourself) está de moda. Hace años yo relacionaba ese término sólo con pequeñas reformas caseras, ya sabéis, las típicas chapucillas que todos hacemos en algún momento en casa. Pero la verdad es que se extiende a todo lo que realmente haces tú mismo y se usa para calceta, ganchillo, costura, craft, patchwork, etc, etc, etc.
A mí me gusta regalar cosas hechas por mí, lo sabéis porque os enseño la mayoría, así que soy super fan de esto del DIY y el handmade
¿Queréis ver el resto de propuestas de este mes para el reto?
Tenéis toda la información del reto Back to Blogger AQUÍ por si os apetece uniros.

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