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All that glitters…

¡Buenos días!

Hoy os traigo un Closet Rehab muy festivo. ¡Que se preparen vuestros pies para brillar toda la noche!


Llevaba pensándolo un montón de tiempo. Tenía estos tacones que me compré en uno de estos arranques de locura que ocurren en rebajas cuando ves unos zapatos a 10€ y, aunque sabes que no son tu color, o tu estilo o que, como yo, hace mucho que no te pones tacones, vas y te los compras. Y ahí se quedan, en tu armario, tristes y abandonados.

Pues nada, a darles vidilla. ¿Qué tal un poco de brilli brilli?


Bien, para empezar yo no pude conseguir la purpurina de colores que quería, pero vi que existía un pack de seis purpurinas en la mercería online muy bien de precio y se me ocurrió: ¿Si las mezclo todas conseguiré mi purpurina multicolor?

Pues así es. No tiene más misterio que mezclar en la misma proporción cada uno de los colores, remover y listo.


¿Empezamos?

Primero, cuando tenemos ya nuestra purpurina lista, preparamos los zapatos. Cubrimos el interior y tapamos los bordes con cinta de pintor para que no se caiga purpurina por dentro del zapato. Aún y así os aviso desde ahora que tendréis purpurina en vuestro cuarto durante toda la semana 😉

Según el material del zapato y el tipo de pegamento obtendremos resultados distintos. Mis zapatos tenían una textura perfecta, porque al no ser lisos, la piel tipo imitación de ante hizo que fuera bastante sencillo que se quedase bien pegada la purpurina usando simplemente un pegamento transparente escolar.


Con una brocha o un pincel vamos pintando por zonas el zapato con el pegamento. Cada vez que pintemos un pequeño área iremos espolvoreando la purpurina. Como veis, los botecitos tiene un aplicador que viene muy bien para que no desperdiciemos purpurina en exceso. Yo use un poco menos de la mitad de cada bote para hacer la mezcla y utilicé el equivalente a tres cuartas partes de un bote para los dos zapatos.


Con el dedo intentamos fijar la purpurina para que no quede muy suelta y se pegue lo más posible a la superficie del tacón. Así también retiramos la purpurina que vaya sobrando. Vamos haciendo parte por parte hasta que lo tenemos completo. Hacemos el siguiente zapato igual y cuando terminemos el otro estará casi seco, así que aprovechamos para pasarle una capa de pegamento fina y retocar zonas que hayan quedado sin purpurina.


¿Qué os parece el resultado final?
No sé cuándo me los pondré, pero ¡me han entrado ganas de pegarme un baile con ellos!

¿Os los imagináis igual pero en rosa?
Cuidado que no encuentre yo purpurina rosa, porque a lo mejor me animo y repito 😉
¡Besos!

All that glitters…

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