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Tutorial básico de arcilla polimérica 2: Colores

Esta es la segunda parte de la serie de tutoriales básicos sobre arcilla polimérica. Si te perdiste la primera parte, donde explico lo más básico que hay que saber sobre el Fimo, te dejo este enlace para que puedas leerlo. Si no quieres perderte ninguna de las publicaciones, te recomiendo seguirme por facebook o twitter, o suscribirte a la newsletter (en la barra lateral) donde a final de mes os haré un resumen de todas las nuevas entradas del blog.

Ya comenté en el tutorial anterior que me centraría en la marca de arcillas poliméricas Fimo por ser la más común en España. Hoy hablaré de los colores básicos que recomiendo para empezar, que se podría extrapolar a cualquier marca de arcilla polimérica.

Cuando vamos a comprar Fimo por primera vez, nos ocurre que entramos en la tienda y nos encontramos con algo parecido a esto:

Un montón de pastillas de colores preciosos ordenadas formando un arco-iris. Si eres como yo te entrarán ganas de llevarte uno de cada, pero te saldría por un pastón y para colmo no le darías uso a la mitad de los colores que has comprado. Con tanta variedad de colores y efectos es normal que te entre un poco de agobio si no sabes lo que quieres comprar.

Mi recomendación para alguien que está empezando es comprar el mínimo de colores posible y después mezclarlos entre sí para obtener una gama más amplia.

Los colores básicos para mezclar y obtener el resto de colores serían los siguientes:

  • Blanco (nº 0)
  • Negro (nº 9)
  • Rojo (nº 24, rojo indio)
  • Azul (nº 37, azul pacífico)
  • Amarillo (nº 10, amarillo limón)

Entre paréntesis os pongo los tonos exactos de Fimo Soft que he usado yo, pero dependiendo de la marca y de la gama dentro de la marca (si no sabes de qué estoy hablando, te interesa este artículo), los colores que uses como primarios en tu círculo cromático variarán, y seguramente obtendrás resultados distintos a los que he obtenido yo. En el libro “Polymer Clay Color Inspirations”, de Lindly Haunani y Maggie Maggio, hay unas tablas muy útiles para hacer círculos cromáticos con distintas marcas. En cualquier caso es buena idea tener siempre a mano círculos cromáticos de la marca con la que estás trabajando, ya que te hará la vida más fácil a la hora de mezclar colores y obtener justo el que estás buscando.

Antes de seguir, puede que las palabras “círculo cromático” te hayan sonado a chino. Si es así no te preocupes, que ahora mismo te lo explico:

El círculo cromático es una representación ordenada y en forma circular de los colores primarios y sus distintas combinaciones.

palette-42290_1280

 

¿Recuerdas cuando en el colegio te hablaban de colores primarios y secundarios? Pues esto es exactamente lo mismo. Los colores básicos o primarios serían el rojo (o magenta), el amarillo y el azul (o cyan); son básicamente los colores que no se pueden obtener a partir de la mezcla de otros. Mezclando los colores primarios obtendremos naranja, verde y morado, que son los colores secundarios. Si utilizamos distintas proporciones de colores primarios, las tonalidades de los colores secundarios variarán.

Como decía, estos son los tonos que he elegido yo como primarios para mi círculo cromático, y las herramientas que he utilizado para almacenarlo como referencia para futuros proyectos:

Colores. Materiales

Necesitarás arcilla polimérica en los colores amarillo, rojo y azul, además de un sacabocados, un punzón, un hilo o cordón fino pero resistente (yo he usado tanza o hilo de pescar) y un rotulador indeleble. El tamaño y la forma del sacabocados no tienen importancia, ya que lo único que nos interesan son las proporciones. También será necesario un rodillo o una laminadora para hacer láminas lo más uniformes posible; cuanto más finas sean las láminas y más pequeño el sacabocados, menos Fimo gastarás.

Lo primero que necesitas hacer es amasar la arcilla y hacer una lámina uniforme con cada color. Procura hacer las láminas siempre del mismo grosor para obtener las proporciones exactas. Corta con el sacabocados varios círculos de cada color, y separa uno amarillo, uno rojo y uno azul. Para no hacerte un lío después, puedes colocar esos tres círculos en forma de triángulo de la siguiente manera:Colores 1

A continuación debes mezclar los colores secundarios, usando las siguientes proporciones:
  • 1 parte de rojo + 1 parte de amarillo = naranja
  • 1 parte de amarillo + 1 parte de azul = verde
  • 1 parte de azul + 1 parte de rojo = morado
Coloca los colores secundarios obtenidos en el lugar que le corresponda en tu triángulo. Deberías obtener algo similar a esto:Colores 2

 

 

Para comprobar el cambio de tonalidad que se produce al añadir más cantidad de un color, debes variar la proporción de los colores. No es necesario que uses círculos completos para las mezclas, puedes dividirlos por la mitad o en cuatro partes para mantener las proporciones pero gastando menos Fimo. Esta vez, las mezclas deben ser las siguientes:

  • 2 partes de amarillo + 1 parte de rojo
  • 2 partes de rojo + 1 parte de amarillo
  • 2 partes de rojo + 1 parte de azul
  • 2 partes de azul + 1 parte de rojo
  • 2 partes de azul + 1 parte de amarillo
  • 2 partes de amarillo + 1 parte de azul

Sólo queda cortar círculos de los nuevos colores y colocarlos en su lugar correspondiente (junto al color más abundante en la mezcla)

Colores 3

Como puedes ver, el azul es el color que más pigmentación aporta y el amarillo el que menos. De nuevo, puede  ser que si usas otra marca de arcilla el resultado no sea el mismo y que el azul esté menos pigmentado que el de Fimo Soft.

El círculo cromático ya estaría completo, sólo falta meterlo en el horno y prepararlo para su almacenaje. Haz un pequeño orificio con el punzón en uno de los extremos de cada círculo, con cuidado de no acercarte demasiado al borde para que no se rompa. Hornéalos y ensártalos por orden en el hilo.

Colores 5

Para que te sea más fácil recordar las mezclas que has hecho, escribe con el rotulador indeleble los números de los colores puros, y las proporciones que has usado para las mezclas.

Colores 6

Puedes utilizar este método para guardar la “receta” de cualquier mezcla de color para que repetirlo no te sea difícil.

Una vez tienes los colores de tu rueda cromática, sólo queda partir de ellos para hacer nuevas combinaciones. Para oscurecer o aclarar los colores, sólo has de usar negro o blanco, lo que nos brindaría muchísimas posibilidades con tan solo 5 colores.

Por supuesto, los consejos que doy son sólo orientativos, y para que os atreváis a experimentar con el color. Si te quieres especializar en algo que requiera un color muy concreto, como podría ser el caso de las muñecas, sería mucho más sencillo y rentable comprar el color carne directamente en lugar de intentar obtenerlo con mezclas.

Espero que el tutorial os haya sido útil. La semana que viene hablaré sobre las herramientas básicas necesarias para trabajar con la arcilla polimérica, tanto de las que podéis comprar en tiendas como otras opciones algo más caseras. Ya sabes que si no te lo quieres perder puedes seguirme por twitter o facebook, o suscribirte a la newsletter donde a final de mes recibirás un resumen de las entradas del blog.

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