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Mi versión del Recicladero.

Ya estoy aquí!!!! y esta vez sin post programados 🙁
Tenía pendiente hablaros del recicladero, ese evento solidario al que acudí en las víspera de reyes en Madrid.
Me lo pasé bomba y además hice cientos de fotos, pero tranquilos, no os voy a agobiar si no que os dejo un pequeño resumen para que veáis de qué se trató y anotéis en la agenda la cita para el año que viene.

El evento en cuestión se desarrolló en la nave 16 del Matadero de Madrid, un lugar muuuuy chulo (si, además hacen ahí algún programa de cocina).
Ya antes de entrar me quedé maravillado con el recinto.

Una vez dentro aluciné en colores, y nunca mejor dicho:
Una nave inmensa, llena de mesas de trabajo para los talleres, una pequeña ciudad reciclada, rincón de relax, cafetería… vamos que no faltaba de nada! Pero la causa principal del evento era la recogida de ropa y juguetes, y como no, habían 2 lugares destinados a ello. Todo el mobiliario estaba realizado con cajas de cartón y de fruta (estas últimas trabajo de Enkaja).
Humana además de organizar la recogida de ropa cedió algunas piezas para nuestros talleres de reciclaje.
Lo más gracioso de la decoración era que las mesas de trabajo estaban separadas con “cuerdas de tender” con prendas que había donado la gente y estaban listas para viajar a África.
Una vez situados en el recinto era el momento de los talleres. Los había por todos lados, era imposible aburrirse!
Me gustaría poder hablaros de todos, pero solo lo puedo hacer de los que pude visitar. En ellos descubrí a “profes-bloggeras” majísisisisisisimas.
Por ejemplo conocí a Laura, de Mi primera máquina de coser.
En su taller ella enseñó a tunear ropa haciéndola más molona con lentejuelas y pequeños toques “modernos. Su taller tenía un público variadísimo, y a las pruebas me remito:
Una pena no tener más fotos. Coincidía con mi taller y no pude acercarme.
También tuvimos un taller estupendo de la otra Laura, de Trasteando Diy, con unas tablas de suelo laminado nos enseñó a hacer unos cuadros geniales.
Cada asistente tenía que elegir una frase, o simplemente poner su nombre en la tabla.
Me quedo con la del pequeño Daniel, que pese a ser un renacuajo de unos pocos añitos tenía muy claro qué es lo que era: un forzudo!
Otro de los talleres era el de Mica, de Mucho más que dos quien organizó un taller en el que se hacían flores con hueveras de cartón. Una argentina con muy buena “onda”
Con esas flores después de puede hacer de todo, collares (como el que llevaba ella), marcos de fotos, etc. Se me acaba de encender la bombilla, ya os contaré.
Como estuve cotilleando por este taller me animé e hice un par de flores para practicar:
Como no, Marta de 2nd funniest thing también tuvo su espacio. Colorblock con jerseys ochenteros!!!
Humana cedió unas prendas que nos encantaron y la gente disfrutó pintándolas. Es curioso ver como unas prendas tan anticuadas pueden llegar a ser tan actuales. Quién dijo que la moda no es cíclica? Me muero por tener una tienda Humana cerca!
El colorblock no es otra cosa que pintar “bloques” de color para hacer una pieza más divertida o adaptarla a nuestra silueta. Este taller no me lo podía perder por nada del mundo, así que me apunté a él.
Una vez estuvimos todos listos escogí mi prenda:
Y a pintaaaaaaaaaar!
Salieron cosas tan chulas como estas:
Luego llegó el turno de mi taller, me temblaban las piernas y me horrorizaba cada vez que veía llegar más y más gente! Le puse cara de penita a Marta y ella se quedó ahí para ayudarme.
Mi taller consistía en crear un kit de escritorio con materiales reciclados, e hicimos una pizarra molona con cartón, folios y aironfix. Esta es la que hice yo:
Desde que conozco Handbox soy un craftlover 😉
Fue un taller divertido en el que nos pasó de todo. No sé que habría hecho sin mi compañera! Eso sí, cumplimos con el objetivo y todos y cada uno de los niños se fue para casa con su pizarrita.
Pero si mi taller había sido una experiencia aún no sabía la que se me avecinaba con el de Furoshiki.
(para los que os suene a chino la palabra os diré que es japonesa, y es una técnica que se trata de envolver regalos u objetos con un trozo de tela que es completamente reutilizable)
Este taller era compartido con Marta (la 2nd funniest thing) con la que tengo un feeling especial y disfruté muchísimo trabajando.
Dividimos el taller en 2 partes:
Ella enseñaba a convertir unas camisas en un trozo cuadrangular de ropa, rematando con friselina y golpe de plancha.
Y yo soltaba el tostón de qué es el furoshiki, un poco su historia y para que sirve.
Finalmente hacíamos una pequeña demostración envolviendo algunos de los objetos que teníamos sobre la mesa.
Dimos unos panfletos a cada alumno con las técnicas básicas, así que me encantaría que ellos siguieran en casa practicando con el Furoshiki que se llevaron.
Además nuestro taller tuvo una invitada estrella fotografiando todo con detalle. Laura de Trasteando DIY hizo de paparazzi, así que hay muchas fotos “robados” que con las caras que ponemos no se pueden publicar, pero al menos reímos cuando las vemos. Aquí posando los 3 con dos ejemplos de furoshiki.
Con la otra Laura (mi primera máquina de coser) tuvimos tiempo de hacer el tonto y marcarnos esta fotaza:
Y finalmente los bloggeros que quedábamos hicimos foto de familia con parte del equipo Handbox, sin los cuales la experiencia no habría sido posible. Gracias por invitarme a este súper evento y enhorabuena por esta acción solidaria.
Al fin puse cara a mucha gente que admiro, y sin duda Diana e Isra son unos de ellos.
Para que este evento fuera posible tuvo que participar mucha gente de manera solidaria, no solo bloggers y Humana. También hubo patrocinadores (me viene a la cabeza Leroy Merlin, acrylicos Vallejo, etc).
Pero indirectamente también hubo alguien más que colaboró. Concretamente el hotel “Praktik Metropol”, que nos acogió a Marta y a mi en su peazo de hotel para que pudieramos acudir al acto.
Tratándose de un evento solidario ellos aportaron su granito de arena sin pedir nada a cambio. Tal es el agradecimiento que les voy a dedicar un post, un post en el que seguramente se os caerá la baba!

Mi versión del Recicladero.