Entradas

pintar un mueble

Hace un tiempo mi pareja heredó una vieja cómoda, era uno de esos muebles con encanto, de la época de nuestras abuelas, pero que es muy difícil introducir dentro de la decoración moderna de hoy día.
Así que la pobre cómoda estuvo durante un tiempo por ahí aparcada y haciendo más estorbo que servicio, hasta que me decidí a hacer algo con ella.
Era la primera vez que “restauraba” un mueble, aunque he de decir que se le pilla el gustillo muy fácilmente
El resultado fue este, así me monté un rinconcito diferente en una zona en la que no tenía nada puesto, la verdad es que para ser la primera vez, no ha quedado mal del todo!!
El mueble original, era este, para que os hagáis una idea. Yo tenga la casa llena de muebles blancos y de líneas modernas, así que no sabía que hacer con él!!

 

Aquí una breve lista de los materiales que podéis necesitar:
Los pasos a seguir dependen mucho del resultado que se quiera obtener, pero básicamente son estos:
Lo primero es repara las imperfecciones que pueda tener nuestro mueble, pequeños agujeros, viejos espacios para cerraduras, etc. En mi caso quise que sólo tuviera un tirador en lugar de dos, así que tuve que tapar los agujeros de los tiradores antiguos y tapar también la cerradura para llave que había en el centro del cajón
Con un poco de paciencia y dejando bien que se seque, el resultado puede ser muy bueno.

 

Más tarde hay que lijar todo el mueble, yo utilicé una lija de grano medio, para no estropear demasiado todos los relieves y detalles que tenía el mueble. Menos mal que conté con la inestimable ayuda de mis gatos, Ender y Magneto!!
Después comenzamos con la primera toma de contacto con el color que queremos utilizar, yo soy una amante del azul, viviría en una casa color pitufo si pudiera, así que mi mueble no podía ser de otro color. Además si una se cansa de ver el mismo color siempre, no hay más que volverlo a pintar 😉
Yo utilicé un esmalte al agua. La primera mano ha de ser regular y todo el tiempo pintando en la misma dirección, no os desaniméis si veis que aun se transparenta un poco el color original, eso es algo normal.
Una vez seca la primera mano, comenzamos con la segunda, la segunda se tiene que dar del lado contrario que la anterior, es decir: si la primera mano la dimos horizontal, la siguiente la damos vertical. En esta segunda mano el mueble sí que tiene que quedar cubierto del todo, ya que con esta mano terminamos de tapar el color original por completo.
Para mi los tiradores eran algo clave, compré unos de cerámica, que tienen ese encanto de cosa antigua, pero a la vez son de colores vivos y formas bonitas. Como no me decidía por un diseño en concreto, cogí uno de cada, así el mueble queda más divertido.

 

No está mal!!! Como veis el cambio es muy notable!!
Para finalizar, el esmalte a veces se puede ir desconchando o rallando, así que no está de más aplicar un barniz, para evitar que el fruto de nuestro trabajo se deteriore, yo use uno transparente y mate, pero eso ya va al gusto!!

 

Espero que os guste y que os animéis a hacer vuestro, cualquier viejo mueble que tengáis por ahí aparcado!!

Lee el post original