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Decorando con sea glasses

No me gusta usar palabras en inglés, pero es que “cristales de mar” suena raro y “lagrimas de sirena” quizá un poco cursi.. la cuestión es que hoy os voy a hablar de este material, de estas pequeñas joyas que el mar nos devuelve al transformar nuestra basura.. y es que en la mayoría de casos provienen de botellas de bebidas que nunca deberían acabar ahí, para eso hay papeleras en todas las playas..

Pero bueno, dejándonos de sermones, la parte buena es que esas botellas de cristal se rompen en pedazos y éstos se van erosionando durante meses y años por el contacto con el agua, la arena y las rocas, hasta quedar con los bordes perfectamente redondeados y una textura escarchada que le confieren un tono muy peculiar.

Los colores mas habituales son los verdes (vino o heineken), naranjas (cerveza), verde muy pálido (cocacola). Otros colores como los blancos, azules, amarillos y rojos son mas difíciles de encontrar, puesto que son pocos los cristales de esos colores que acaban en el mar, y que justo de la casualidad de encontrarlos es mucha suerte.

En mi caso empecé a recolectarlos para hacer bisutería, ya que es otro de mis hobbies, y además no hay nada mas relajante que irse en invierno a recorrer la playa descalzo buscando tesoros en la orilla…

Bueno, pues justo cuando David y yo empezábamos a tontear, me acompañó a uno de esos paseos por la playa. Encontramos bastantes y yo que sabía que ese paseo no iba a ser el último, decidí guardar todos esos cristales separados del resto por si algún día podía utilizarlos para algo especial.. y así fue. Tras unos meses de noviazgo le hice un regalo muy especial: un marco con el fondo de arena de la playa en la que nos besamos la primera vez, decorado con conchas de mar y un corazón hecho con los sea glasses que recolectamos durante aquel paseo.

Como se hace? Pues para pegar la arena a la base utilicé cola blanca, dándole una buena capa a toda la superficie y luego espolvoreando la arena por encima hasta que cubriera todo. Luego hay que dejar secar bastantes horas y una vez seco retirar la que no se ha pegado. Y para los cristales igual, con pegotitos de cola blanca y paciencia durante el secado.
¿Que os parece?

Y aprovechando la ocasión, si os gusta este material y queréis un conjunto de pendientes y colgante para lucirlo este veranito, aprovechar que estoy de sorteo en mi tiendecita! Y también hago modelos para chicos 😉

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mesita blanca recuperada

¡Encontramos a los/as antecesores/as de TCT!


Esta mesita apareció customizada de esta guisa en la calle. Llena de arañas y totalmente tuneada, pero ¡ay mamina! todavía no sabemos con qué pintura … ¿5, 6, 7 horas decapando? La pintura se fundía y se convertía casi casi en goma…

Es cuando haces un trabajo de este tipo cuando te preguntas ¿merecerá la pena tanto esfuerzo? Y aunque sólo sea por darle mejor vida, respondes que sí.

Así que después del lavado de cara con el decapado tapamos las imperfecciones con masilla y lijamos. Después le dimos dos capas de imprimación y dos de pintura acrílica blanca, lijando entre capas. Lijamos las esquinas y le dimos cera, para darle un aspecto envejecido. Forramos los cajones con papel decorado y cola y le cambiamos las manillas (que eran irrecuperables) por otras antiguas que habíamos quitado de otra pieza.


¿Os acordáis de la mesita negra que recuperamos hace un tiempo? Pues ya tiene una hermana, a la que se da un aire…



El yin y el yan hechos mesita ;))

mesita blanca recuperada