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CÓMO TEJER UNA BASE DE PIEL PARA BOLSO DE TRAPILLO

Siempre he tejido los bolsos de trapillo sin base, porque no me parecían muy bonitas las que veía, o porque no las encontraba prácticas. Para mi sorpresa ahora que las he probado, la verdad es que van muy bien.
Una porque le dan forma y consistencia al bolso, y dos porque le quitan mucho peso al bolso, pues imaginaros la base rectangular como la de la foto, pero de trapillo normal, te dejas el hombro a los cinco minutos que llevas tu bolso y al final no te lo pones.

La base que he utilizado es las que van a estar disponibles en la tienda online, a mi me gustan mucho, no son las típicas que encuentras en todos sitios, y además porque las tachuelas me flipan y dan un toque roquero.
El trapillo que he utilizado, es trapillo pluma de color caqui que no pesa nada. Es ideal trabajar con él, no te cansas tanto, y el color caqui es precioso y ainsss…. que os tengo que decir este trapillo me tiene el corazón robado.
Para tejer la base es muy sencillo, se teje con la base con la cara buena hacia arriba. Vas sacando hebra con un ganchillo pequeño metálico (yo he utilizado uno del num. 3) y la hebra que sacas la vas metiendo por dentro de la hebra siguiente como si tejiéramos puntos rasos.

La distancia entre hebra y hebra, lo calculas tirando un poquito con el gancho y te debe quedar a la misma altura que el hueco siguiente.

Una vez tengas toda los huecos rellenados con los puntos, cortas el trapillo, y lo rematas como te muestro en la foto, primero metes el trapillo por debajo del primer punto.
Luego metes el gancho por debajo de la base y por dentro del punto anterior al que estamos cerrando y tiras el trapillo hacia abajo.
Haz un nudo al trapillo con el inicio de la vuelta y el final
Rematas por dentro de los puntos.
Y ya tienes tu base montada, la semana que viene os muestro como tejer a partir de aquí!
Para los que preferís video-tutorial, os dejo aquí el vídeo para que podáis hacerlo paso a paso
Buen fin de semana y un abrazo a todos!


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tunear una caja de vino con pintura de pizarra

Hoy, primer viernes de mes, toca hacer algo de reciclado, sacar nuestro lado #diogenero y darle una segunda oportunidad a algún objeto. Este mes yo he decidido rescatar una caja de vino.
Esta vez no es un proyecto “super original” ni es un uso “novedoso”, pero a mi me ha apañado, tiene ya un uso, y me he divertido haciéndolo. Además es bien fácil:
He tuneado una caja de vino con un poco de pintura de pizarra.

Materiales:

  • Una caja de vino
  • Un bote de pintura efecto pizarra (he utilizado uno de marca Creall en tono rojo)
  • Pincel o brocha mediana
  • Rotulador efecto tiza (Carioca)
Lo bueno de este tipo de pinturas, de base acrílica, es que no requiere un tratamiento previo de la madera. Ha sido algo rápido: sentarse, pintar y secar. He dado dos capas de pintura, y lo he dejado secar 24 horas. El tono ha quedado uniforme, y ha tapado todos los dibujos (se nota el relieve, únicamente).
Una vez seco, ya se puede usar. En este caso, o al menos por ahora, hasta una nueva ubicación, la caja sirve para organizar un poco el estudio. Con un rotulador de los de efecto tiza, puedo decorarla al gusto. Hoy pone papel… mañana ¿quién sabe?
Este rotulador se limpia bien con un poco de agua. La pintura de pizarra lo resiste sin problemas, con lo que la caja de vino ahora es una caja todoterreno, que se puede usar para ¡cualquier cosa!

 

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