Entradas

Reciclar perchero Thonet

No me canso de repetir que cuando busco algo…. aparece! (excepto los euromillones)
Quería un perchero Thonet, lo deseaba, e imaginaba en mi cabecita un perchero de pie (el de colgar ya lo tengo y lo tuneó mi madre) de color blanco y decapado.

Algunos os preguntaréis: Qué es eso del perchero Thonet? Os voy a dar una mini-lección, que os permitirá rápidamente reconocer piezas de este estilo:

Thonet era un señor carpintero alemán, pionero en la “curvatura” de la madera para el diseño de muebles. Experimentó técnicas para laminar y curvar la madera a fin de obtener formas que evitaran los costosos sistemas de modelado a base de cincel y de uniones mediante ensamblajes.

Thonet obtuvo una primera patente en 1841 para el doblado en caliente de la madera, patente que le permitió mejorar su organización a escala industrial. El invento consistía en someter láminas de madera embebidas de cola al calor y la humedad producidos por el vapor, con el fin de obtener una masa compacta, elástica y flexible que había de someter seguidamente a presión y al modelado en formas especiales. Una vez alcanzado el grado necesario de enfriamiento, se quitaban los moldes y la madera se presentaba lista en el tamaño y en el dibujo correspondiente a las piezas de los distintos muebles, que luego se ensamblaban de manera muy simple, por medio de tornillos.

Pues eso, las sillas, mecedoras y percheros que veáis con formas retorcidas son de este estilo y realizadas con esta técnica, pero sigamos con mi perchero:
Llegó a mí de forma un tanto casual, y enseguida me puse al lío con él.
Era así:
Su estado era bastante bueno, aunque llevaba encima varias capas: barniz, pintura verde y finalmente una pintura marrón. En las fotos no se aprecia demasiado, pero el color que veis no es madera, si no un tono “chocolate con leche” que me dolía a la vista.
Tenía un poco de carcoma y las patas bailaban, pero eso era lo de menos. Con un tratamiento (y su posterior cuarentena envasado) y apretando un poco los tornillos quedó listo para entrar en chapa y pintura.
Me encanta tunear objetos pequeños, es fácil y rápido, no ocupas media casa (y parte de la calle) y en unas horas tienes el resultado ante tus ojos.

Como siempre le dí un lijado. Con tantas capas de pintura a lo largo de su vida estaba lleno de “chorretones” que rebajé. Para el cuerpo lo hice con la “mouse”, y los brazos y patas con las manitas y lijas de distintos grosores, rematando la pieza entera a mano con una lija al agua para un resultado suave al tacto.
Siempre digo que no hay que matarse a lijar cuando uno después lo va a pintar, lo más importante es abrir poro para que la imprimación agarre mejor, y en este caso disimular chorretones y brochazos de capas anteriores.

Como veréis en la siguiente foto fui dándole la imprimación que os hablaba con una paletina y acto seguido repasaba con rodillo de lacar para que no se notaran los brochazos. Fue coser y cantar.
Una vez seca la imprimación (abajo foto izquierda) lijé de nuevo suavemente para preparar el terreno a la laca. Se aprecia en las siguientes imágenes que una solo tiene imprimación y la otra ya está lacada.
Y como en mi habitación tengo algunos detalles decapados, como las butacas que os enseñé aquí , pensé que el perchero quedaría bien, y también lo “desgasté” en cantos y salientes con lija a mano, y lo he puesto en el rincón “salita” de mi habitación, sustituyendo la lámpara que reciclé y os mostré hace tiempo por este perchero, más útil y decorativo.
Si quieres ver el resto del dormitorio clicka aquí.

Reciclar perchero Thonet