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Una caja de fruta con banderines

Al esposo no le cae bien Pica Pecosa. No Pica Pecosa en general, sino cuando hace de Pica Pecosa. Cuando se dedica a coger cosas que se encuentra en la calle y va cargada como una homeless chiflada tirando de una silla vieja o luchando con una plancha gigante de porexpan o cuando coge alguna de sus herramientas (Sus Sagradas Herramientas) y no las devuelve a su sitio o cuando mete en el trastero la enésima caja abarrotada de cachivaches y hay que entrar por el hueco estrechito que queda para abrir la puerta.
Ya he comentado que la criatura sufre porque no entiende mi afán reciclador, que acelera el paso cada vez que le pongo ojitos a un cubo de basura con algo picoseable y que me tira del brazo hasta la luxación si se me ocurre pararme delante de un montón de muebles de esos que dejan para la basura cuando vacían una casa o cambian una habitación. Eso cuando no hace como que no me conoce, coge a la niña de la mano y fingen que son una familia monoparental y normal y me dejan allí plantada. Con lo bien que me vendrían en ese momento un par de brazos extra.
Explico todo esto a modo de introducción porque hace un par de semanas me pidió algo que me asombró. No tanto por lo que pidió, sino porque se lo pidió a Pica Pecosa. El esposo frente a su archienemiga, la reina del desorden y de las bacterias.
Quería hacer un regalo y necesitaba un envoltorio original, acorde con el contenido. Había pensado en una de mis cajas forradas con papel de regalo (aquí) pero cambió de idea cuando le enseñé cómo podría quedar en una caja de fruta de madera. Hasta él mismo se dio cuenta de que no había color.

Me guardé muy mucho de frotarle contra la nariz que gracias a mi afán recopilador tenía justamente lo que necesitaba (y lo necesitaba urgentemente) simplemente a un par de manos de pintura de distancia.

La base es una caja de fruta de madera pintada de blanco. Para darle un poco de gracia hice un par de banderines con tela y los pegué a los laterales:

Con tan poca cosa la caja quedó muy salada y lo más importante, gracias a eso Pica Pecosa consiguió un valioso alto el fuego que incluyó dos acarretamientos.
Ahora el enfrentamiento ha vuelto a recrudecerse, pero ella sabe que detrás de esa dura mirada palpita un corazón crafter.

¡Feliz lunes y feliz inicio de semana!

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Mini cesto de trapillo para la bici

¿Os acordáis de mi cesto de trapillo para bicicletas? Pues hoy os traigo una versión mini para la bici de Carla, que necesitaba sí o sí un cesto para la merienda y otros secretos… 😉
Aprovechando el trapillo que sobró de la alfombra para el tipi, tejí un cesto un poco (un mucho) a ojo… Si te animas a mejorarlo encontrarás esquemas de bases circulares y ovaladas en mi carpeta de Pinterest “Crochet” .

Para los lazos que lo fijan a la bici:

1. Corta dos tiras de tela de unos 40cm de largo por 5cm de ancho
2. Dobla por la mitad enfrentando las caras buenas de la tela. Corta las esquinas en diagonal y haz una costura a máquina dejando uno de los lados sin coser.
3. Gira la tela del revés y haz un dobladillo hacia el interior.
4. Repunta a máquina (si no quieres que quede visto puedes coserlo a mano).

Cose las asas al cesto de trapillo…

…y fíjalo al manillar de la bici con un par de nudos:

Voilà!…ya tenemos la bici lista para vacaciones! Ready to go!!!

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DIY: Espejo con toque industrial

Este proyecto me rondaba la cabeza hacia ya mucho tiempo pero no había encontrado los materiales adecuados o el tiempo necesario para ponerme manos a la obra hasta ahora.
La idea surgió como muchas veces cuando no estas pensando en ello. Si que quería poner un cuadro/espejo/vinilo en el comedor pero nada parecía convencerme. Un día acompañando a una amiga a mirar un sofá de repente me fije en un espejo que tenían colgado en la exhibición. El marco era una foto de una chapa lagrimada y me hizo mucha gracia porque en el trabajo las veo a menudo. El precio, cómo no, se salía de presupuesto así que pensé en que podía hacerlo yo misma y voila! un nuevo proyecto DIY en marcha
Una vez estudiado el hueco de la pared llegué a la conclusión que las medidas adecuadas serían de 140×60 y el espejo de 120×40 para dejar 10cm de borde-marco.
Para hacerme con los materiales pedí presupuesto de la chapa a una ferretería y del espejo a una cristalería pero se me planteaba el problema de las fijaciones…. cuando de repente navegando por la página de ikea vi que tenian un espejo de las medidas justas que necesitaba y que venia con sistema de fijación!!!! Ya tenia todo lo que necesitaba así que no me enrollo mas y os cuento como lo hice en 3 fáciles pasos
Comprar
Un espejo de 120×40, a poder ser el MINDE de Ikea (ya que viene con las fijaciones)
Una chapa lagrimada de aluminio de 140x160cm

Montar
Con las medidas que nos pone Ikea (80×37 cm) hacer 4 agujeros centrados en la chapa.
Colocar la chapa sobre la pared como si fuera una plantilla y marcar las posiciones de los agujeros. Taladrar y poner tirafondos.
Colocar los soportes como indican las instrucciones pero en vez de directametne sobre la pared poner la chapa en medio.


DISFRUTAR!!!!!
DIY: espejo con un toque industrial / mirror with industrial look

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