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Convierte viejos juguetitos en broches

Hoy me he puesto sentimental, la verdad es que ultimamente lo estoy mucho pero ya os lo cuento en otra, estoy raruna.

Al lío, que resulta que todo el mundo tiene pequeños juguetitos, trastitos y objetitos varios que conserva de la infancia y de los que no renunciaría ni con amenza de tsunami urbano,

¿sabes de que te hablo?, seguro que sí.

convertir-juguetitos-en-broches

Y con estos juguetitos podemos crearnos originales complementos con un grado de dificultad…: ¡cero!,

ni explicación requiere pero yo os lo contaré porque sabeis que soy de historietas:

los materiales

 Para hacernos un broche de muñequitos necesitamos:

  • Muñequitos, evidentemente, pueden ser de cualquier tipo, ir solo o en pareja. Yo me decidí por estos dos porque forman una pareja de astronautas, como mi amor y yo, que muchas veces marcharíamos al espacio inter estelar de lo extraño que nos parece el planeta tierra.
  • Washi tape para personalizar los personajes, lo mismo vale pintura, un papel bonito…, pero con el washi tape que prometí que jamás compraría y os conté cómo hacerlo en casa, queda bien mono porque pueden ir cambiando de traje igual que lo cambio yo
  • Un trocito de chapa de madera como soporte. Cualquier cosita rectangular o de forma que se adapte a tu juguete, y que no pese puede valer
  • Lápiz, regla, tijeras… para cortar el soporte
  • Pistola de pegamento caliente que no se ve en la foto

Los pasos:

1. Creamos la base para los muñequitos, como os decía en mi caso es de chapa de madera. Sea lo que sea lo que elijais, trazad líneas para que  queden dos piezas que luego pegaremos entre sí, así es bonito por ambas caras, todo cuenta.

Fijaos que una es ligeramente más grande que la otra, es a propósito.

preparar la base del broche pangala

2. Uniremos ambas piezas del material elegido. Decidí poner una un pelín más grande que la otra porque con este material, cortar trozos tan pequeños y que queden idénticos es difícil, así que aliándome con la imperfección puse la más grande hacia fuera para que no se viera ningún bordecito.

Por si no me explico bien, en la imagen de aquí abajo la veis justo al contrario de como iría en la vida real ya como broche nostálgico que es.

pegar ambas caras de la base

 3. Mientras se calienta el pegamento en la pistola, a nuestros astronautas se les hizo un trajetico de washi tape, ayyyy, qué contentos estaban ellos, sabiendo que lo iban a poder cambiar cuantas veces quisieran y sin que su integridad de juguete ya vintage se viera alterada.

trajecito de washi tape

 4. Ya vestidos, presenciaron cómo se pegaba su futuro soporte para permanecer unidos astronautas-base-imperdible. Esto suena a pesadísima unión  de por vida, pero nooooo, relájense please, que es amor auténtico.

esperando al implante

 5. Unos retoques finales antes de unirse a la misión espacial: elimnar los restos de lápiz de la chapa de madera:

borrar restos de lapiz

6. Y ya está todo listo para embarcar en la nave: unimos astronautas a base, y a pasear juntos por el espacio se ha dicho.

broche de juguetitos pangala

Fijaos que este broche es muy versátil, a los astronautas se les puede cambia de trajecito, ponerles una bufanda, un gorrito, incluso con un poquito de maña, al estilo Einn, un trajecito. Para mi gusto están mejor así, y de hecho ya llevo puesto el broche hecho a partir de juguetitos de la infancia.

broche juguetitos observandote

astronautas descansando en pareja pangala

¿No os parece una bella y simpática forma de preservar y recuperar recuerdos?.

Para mí es estupenda, estoy a punto de descoyuntarme de tanto que doblo el cuello para mirar mi brochecito puesto en el vestido que llevo hoy. Confieso que estoy tan orgullosa que me falta poco para darme autobesitos de satisfacción jeje.

Y ya para terminar, no podía haber sido antes, os contaré algo muy pero que muy fuerte:

resulta que el recuerdo no es mio sino de mi maridito, son unos astronautas que iban en la plataforma espacial de Tente, ¿recordais Tente?, era como el Lego actual pero más viejunete. Me gustaron tanto los astronautas (tenemos más :)  en cuanto los ví que inmediatamente formaron parte de mi infancia, fijaos que hasta tengo recuerdos de estar jugando con ellos de lo más vívidos. Y qué pasa, si yo quiero que hayan formado parte de mi historia, han formado y ya está todo dicho, ¿no os parece?

Pues ya está, este es mi broche, tú puedes tener el tuyo también, y cualquier cosita que veas por ahí y te guste, no es imprescindible que sea de tu niñez y a los hechos me remito,  apropiatela sin usar la fuerza ni perder la educación, y en cinco minutitos siguiendo estos pasos tendrás tu encantador broche, ¿¿si?

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Diy: huevera+cemento+pintura=joyero, la “joyevera”

huevera y cemento para un joyero joyevera

Hoy vamos a ver cómo con una huevera, cemento y algo de pintura, podemos hacer un joyero diferente a los demás, la joyevera, el joyero más de moda este verano desde ahora mismo, tiempo al tiempo 😉

También vale como vacía bolsillos, o para guardar toda suerte de pequeños objetitos que no nos importe que queden al aire.

Y es que el mundo de la huevera es algo apasionante, sus huequitos dan juego para muchas utilidades, y hoy vamos a ver otro de ellos en la saga hueveril. Y si no mira cómo convertí una en un expositor de utensilios craft, en un porta notas, un contenedor de pañuelos de papel, y también para improvisar un envoltorio.

Se trata de un diy muy sencillito, vamos a ello:

Necesitaremos:

  • un puñadito de cemento en polvo, agua, y un recipiente donde hacer la mezcla
  • guantes para trabajar con el cemento, recordar que sobre la piel químicamente quema
  • protección para la superficie de trabajo
  • media huevera, la mía era algo peculiar porque no tenía los típicos pivotes que protegen el huevo
  • pintura y pinceles, uno grueso y el otro fino

impregnar todo el interior 2

1. Preparar el cemento.

Nuestro objetivo es dar un baño de cemento a la parte interior de la media huevera, como si fuera de oro, pero de cemento. Para ello necesitamos que el cemento sea más clarito de lo habitual, como con un 30% más de agua, aproximadamente, que la mezcla que sugieran las instrucciones del envase.

2. Darle un baño de cemento.

Como se ve en la fotografía, lo echaremos en los huecos y moviéndolo irán impregnádose todo el interior. Trabajaremos con mucho cuidado para que no se ensucie el restso del cartón.

dejarlo secar 2

3. Dejar que fragüe

Una vez terminado lo dejaremos secar el tiempo necesario, dependerá del clima, la humedad, y otra serie de factores, en este post en el que os conté cómo hacer un mini macetero de cemento lo explicaba un poquito.

prepararse para pintar 3

4. Decorarlo con un colorín bien bonito.

Las fases anteriores eran las divertidas y pringosas, ahora viene el momento artístico y de pulso, vamos a pintar.

Al lío, primero pintaremos la parte en la que apoya, el cartón,  y después los detallitos del cemento.

Y viene ahora un truquito:

Yo utilicé una pintura acrílica de calidad que la marca Renner me ha proporcionado (son tan majos ;-), pero por muy buena que sea la pintura, cuando se trata de un material tan sumamente absorbente y bastante rugoso como es el cartón de una huevera, el acabado nunca es perfecto. Aunque una vez seco queda muchísimo mejor que cuando aún está reciente la pintura, existe un truquito que resuelve este problema de acabado: cuando la pintura aún esté fresca, moja el pincel que has utilizado en algo de agua y vuelve a pasarlo por la zona pintada que no quedó del todo bien, el resultado entonces será perfecto.

pintar carton y partes prominentes 4

En la parte del cemento elegiremos la parte que va a ir pintada. Yo me decidí por la partes más altas, recordad que esta huevera es algo peculiar, no tiene las torrecitas, así que esas mini llanuras me gustan pintaditas, igual que los bordes.

una vez pintados los detalles 5

Una vez seca ya podemos dar cobijo a nuestras joyitas, moneditas del bosillo y las llaves si lo queremos como vacia bolsillos, para muñequitos, o para cualquier colección de marcianaditas que quieras tener reunida.

Reconoceré que me encanta: me gusta mucho el acabado del cemento cubriendo esta superficie regular en unas zonas e irregular en otras, no queda tan porosa como el el mini macetero que os contaba al principio, ni como en este portavelas hecho con el mismo material. Por el contrario, parece incluso pulido sin haberlo hecho, me encanta.

huevera joyero (22 de 22)

Peeeeero, todo tiene un pero, y es que es un poquito frágil y en algunas zonas se va agrietando. Bueno, tal vez es una obra efímera, buena excusa para ir creando nuevas joyoveras con colores acordes a la estación, ¿te parece?

huevera joyero (17 de 22)

Entonces de momento tenemos la joyovera de verano, en un precioso coral, y para el cambio de equinoccio ya veremos si se crea otra, la joyovera otoñal.

huevera joyero (18 de 22)

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Cómo hacer un cuello Peter Pan: tutorial y patrón descargable

Diy_cuello Peter Pan reversible (2)

Un cuello Peter Pan puede animar cualquier camiseta o jersei,  y colocado en un vestidito sería un extrem makeover vestidil. En resumen, que cambia tu look en cuestión de segundos, en el tiempo que te cuesta acoplártelo. Este en particular es fácil de hacer, sin embargo no verás la etiqueta “sin saber coser”, pues no es que sea difícil, pero si que requiere dos dosis de paciencia y una de maña, pero insisto, complicado no es, sólo maña,  paciencia (más que maña), y dos telitas monas, no tiene mayor misterio.

El modelo que os traigo está creado en dos telas distintas, cada una por una cara, el famoso 2×1 para así aprovecharlo en más prendas,

el patrón te lo puedes descargar aquí (click).

Te recomiendo que primero lo imprimas, lo recortes, y entonces veas si se ajusta a tu ropa, sería una lástima que no encajara en ningún cuello de todo tu armario. De todas formas cero sufrimiento: pronto sacaré otro más redondito y adaptable a cuellos convencionales.

Y ahora ya al lío:

Para hacer este cuello Peter Pan necesitamos:

  • El patrón
  • Tijeras, alfileres, aguja e hilo
  • Máquina de coser, plancha
  • Telas de dos colores distintos y cinta
  • Jaboncillo para marcar
  • Pinzas largas para ayudarnos a girar el cuello

Materiales cuello Peter Pan 1

1. Lo primero es recortar el patrón, todo lo perfecto que sea el recorte redundará en el resultado de tu cuellecito en ciernes, así que con mimo. Yo el sábado recogí mi colección de tijeras del afilador, estoy como niña con zapatos nuevos,  lo cortan todo taaaaaan bien…

cortar patron 2

2. Las dos telas que tenemos las encaramos haciendo que se toquen derecho con derecho, y sobre ellas fijamos con alfileres el patrón recortado.

3. Una vez bien colocadito trazamos una linea con jaboncillo, pintando el borde del cuello sobre la tela justo en el límite del papel, no es  necesario dejar un margen de tela, lo dejaremos al cortar.

fijar patron y marcarlo

4. Desprendemos el patrón y volvemos a unir las dos telitas con alfileres. En esta fase también es muy importante la precisión, tanto como el recortar bien el patrón.

Vamos a poner los alfileres como veis en la foto, de forma que se acerquen mucho al borde porque vamos a cortar alrededor de la línea trazada y no nos vendría bien que se nos separara una tela de la otra, ambas deben ser exactametne iguales.

Como veis, no cortamos sobre la línea que habíamos trazado, sino un centímetro más o menos por fuera de esta, a ojo.

Este es uno de los casos excepcionales en los que no os voy a dar la paliza con el rematar toda la tela, quedaría un borde gordo que al final nos afearía nuestro super cuello tuneador de ropa.

recotrar por fuera de la linea 5

5. La tercera cosa importante a considerar: en las partes curvas de esta prenda vamos practicar unos mini cortecitos. El objetivo es que cuando lo cosamos y giremos, que no quede la tela tirante y con arrugas, que las curvas queden bien definidas. Pero ojo, no nos pasemos con el cortecito, no debe llegar cerca de la línea azul, de lo contrario sería un fiasco porque la tela se desgarraría, y eso no nos interesa, no.

cortecitos en las curvas 6

6. Hechos los mini cortes en las zonas curvas, en todas ellas, nos sentamos ya delante de la máquina de coser, la parte que más nos gusta, la que da los resultados, ¿si?.

Vale, pues aquí no hay nada especial a tener en cuenta. Lo único va a ser pasar el pespunte por encima de la línea trazada con jaboncillo sin salirnos de ella, este pespunte va a ser lo que defina el borde de este cuellecito.

7. No obstante debemos dejar dos aberturas, una a cada lado del cuello como veis en la imagen de aquí abajo. Si vuestra máquina de coser tiene remate de puntada, utilizadlo, al girar el cuello lo agradecereis porque no se descoserá nada, y eso mola.

8. Ademas le vamos a cortar las esquinitas de los extremos, por si no me explico, los triangulitos de tela que se ven sueltos en la foto, eso es.

dejar dos aberturas para girar 8

9. Ahora viene el momento paciencia:

por una de las dos aberturas que dejamos sin coser giraremos la pieza entera. Esta es la parte que requiere paciencia, es simplemente paciencia y nada más, pero el resultado merece la pena, ya verás. Las pinzas nos van a ayudar a empujar la tela y a estirar de ella con mucho cuidadito.

girarlo con mucho cuidado 8

Aquí nos encontramos en el momento guiñapo, un amasijo de tela que no da esperanzas de nada pero promete mucho, y ya casi lo tenemos

Una vez dada la vuelta, podemos perfeccionarlo empujando la tela con ayuda de las pinzas, sobre todo en las esquinas rectas  para que quede bien cuadradito.

10. Y ahora ya, un toque de plancha, y ya casi casi tu armario ropero tuneado 🙂

empujar las esquinas con las pinzas 10

A partir de aquí lo cuento todo en modo telegrama porque es muy rápido, para que veias de verdad que no queda nada, comienza la marcha atrás: 3, 2, 1, y despegando

3.  Con la puntada más disimulada que puedas, cose las dos aberturas que dejaste.

coser aberturas a mano 11

2. Plancha los bordes de la cinta (dos cintas y dos extremos, en total cuatro) doblándolos dos veces sobre sí mismos para que no se deshilachen; y únelos a los extremos del cuellecito con alfileres.

fijar cintas

1. Cóselo a mano para que quede más cuqui, y si te apetece, en los extremos pon unos botoncitos para que sea bien coquetón.

Y voila, tu cuello Peter Pan encantado de tunear parte de tu armario o de prendas que aún puedes comprar con la excusa de este tutorial, está a tu entera disposición,

te quedó estupendo, ¿si?

yo le cosi botones en los extremos 14

Al ser bicolor, mira cómo queda de un lado y del otro:

colocado del otro lado 17

Como le hemos puesto una cinta el cuello puede colocarse más o menos largo, dependiendo del modelito sobre el que lo queramos poner, además la cinta también tiene su gracia, ¿no te parece?. Y recuerda, en nada vuelvo a sacar otro patrón de uno más redondito, que yo también me he encaprichado, así si te gusta pero no encaja en tu ropita, tendremos otro que sí lo hará ♥♥♥

del reves 15

colocado de un lado 16

¿Te animmas con el cuello Peter Pan?, no tengas miedo, que no es difícil, insisto, pero sí que requiere cierta precisión y mimo, no hay más, pero así como con este vestido, o esta bolsa reversible, o esta funda, os decía que no hace falta coser, aquí hay que ir con un poco de cuidadín, y si lo tienes el cuello ya es tuyo.

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