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DIY: Organización de la despensa LowCost

    A veces, vivir en una casa pequeña llega a resultar muy complicado. Sobretodo a la hora de conseguir tenerlo todo perfectamente ordenado y organizado.


    Hoy me he propuesto crear un rinconcito en mi mini lavadero, donde poder organizar todas las cosas de la despensa para lo que he reutilizado muebles y cajas que tenía en casa consiguiendo así una nueva despensa Low Cost:


             

  Partiendo de unos muebles viejos que tenía por casa, los pinté con Chalky Finish color blanco tiza. Es una pintura efecto tiza con la que no es necesario lijar previamente la madera y se puede utilizar en cualquier superficie

    Una vez seca la pintura, hay que dar una capa de cera para proteger la pintura del agua. La cera se puede aplicar con una brocha o trapo


    Utilizaremos la misma pintura, para pintar cajas de madera de las de la fruta, que nos servirán en la organización de nuestra despensa:



   Con un listón de madera, cortamos trocitos más pequeños ayudándonos de una sierra de mano o sierra 
de calar.


     Después lijaremos muy bien para eliminar cualquier astilla y pintaremos con pintura de pizarra en spray, para crear las etiquetas donde podremos escribir con tiza el contenido de los cajones o cajas. 


    Podremos borrar y volver a escribir cuantas veces queramos 🙂


    En la parte de abajo he creado un espacio de desayuno, con la cafetera, tostadora y demás…


    Como me parecía muy sosa mi tostadora, se me ocurrió pintar un dibujo de Mr Wonderful, con un rotulador permanente y ha quedado una tostadora muy molona:


    De esta manera y con un presupuesto muy bajo, he podido crear este rinconcito para la despensa tan bonito y organizado:
    
    Qué os parece mi nueva despensa??
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DIY – BANDEJAS CON MENSAJES

Hola hola!
hoy quiero enseñaros una nueva técnica super fácil para personalizar cualquier cosa que tengamos por casa y darle un aire nuevo.
Ya sabéis que soy muy fan de ir dejando pequeños mensajes por todos los rincones y que cuando los vea tengan un significado especial. Así que la técnica de hoy consiste en crear frases en relieve en una bandeja de maquillaje. He decidido escribir BE YOURSELF para que no se nos olvide quienes somos por mucho maquillaje que llevemos.
Aún así esta manera de hacer las frases te sirve casi para cualquier material y ya veréis que fácil y qué adictivo es ¿te apuntas?

Lo que nos hace falta para hacer este diy en concreto es: una bandeja que nos venga bien de tamaño para lo que vayamos a dejar (yo cogí una de plástico donde vienen los plátanos, que son más o menos rígidas y están bien limpitas).

También nos hará falta un pegamento; no hace falta que tenga ninguna propiedad de pegado especial, pero lo que sí queremos es que tenga la boca muy finita para poder escribir con precisión, por eso yo utilizo uno preparado para pegar abalorios.
Y por último un poco de pintura; para que no se estropee el pegamento y llegar bien a todos los bordecitos de las letras yo recomiendo pintura en spray. Yo he escogido el tono oro brillante de evolution pintyplus que me parece que iba muy bien con el tema del maquillaje y la belleza.
Los pasos a seguir no pueden ser más cortos, eso sí, hay que tener buena mano para poder hacerlo. Lo primero es limpiar la bandeja de algún resto de polvo que pueda tener. Luego escribimos la frase que hayamos pensado. Como os decía antes, escogí be yourself pero estaba entre esa y you are pretty, que también me parecía muy propia.
Este paso yo lo hice a mano alzada, pero si os cuesta más eso de calcular las letras, podéis practicar con un papel del tamaño de la bandeja para aseguraros de que lo hacéis perfecto. Y si os fijáis por el bordecito puse una línea para crear una especie de marco muy delicado.
Esperamos unos minutos a que se seque el pegamento. Como hemos echado una capa más o menos gruesa para ser pegamento, yo esperé una media hora para asegurarme que estaba bien rígido. Y a continuación aplicamos la pintura en spray. Como es un plástico con muchas burbujas de aire hay que aplicar el spray con bastante distancia para que se quede bien. Y os recuerdo que es pejor echar varias capas finas dejando unos 5 minutos entre capa y capa que intentar dejarlo supercoloreado desde el principio porque así quedan manchas de distintos tonos por toda la superficie.
Cuando el spray se haya secado ya tenemos lista nuestra bandejita para dejar el maquillaje que utilizamos a diario y no tenerlo tirado por el tocador o dentro del neceser que es un fastidio encontrar las cosas así.
¿Qué me decís, es una idea fácil pero súper útil verdad? Espero que os haya gustado esta técnica y si queréis aquí tenéis otra técnica bastante similar para crear carteles rústicos de aspecto vintage sobre madera y con chalk paint.
Un beso,

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Materiales DIY: las Cajas sensoriales, Caja de la primavera

Hoy comenzamos con un nuevo especial dentro de la sección de Materiales DIY: Las Cajas sensoriales. A través de esta serie de entradas os iré presentando mes a mes diversas propuestas para crear Cajas sensoriales de diferentes temáticas y materiales. Pero antes de conocer la de este mes, me gustaría explicar un poco más sobre ellas, para quien no las conozca aún.


¿Qué son las Cajas sensoriales?

Las Cajas sensoriales son una experiencia sensitiva que se presenta en forma de caja o contenedor repleto de materiales manipulativos adaptados a las habilidades y necesidades de cada etapa. Estos contenedores se rellenan con una gran diversidad de materiales que invitan a los niños y niñas a explorarlos con sus manos a través de los cinco sentidos. Pero a la vez permiten trabajar otras capacidades y habilidades en función de los elementos que introduzcamos en la sesión.

Son un recurso magnifico y muy versátil, que favorece el acercamiento al entorno de forma activa y significativa, en la que el niño o la niña es el protagonista libre de la acción. Puede explorar, jugar, descubrir y crear usando habilidades prácticas. Fomenta tanto el juego social como el juego independiente, permitiendo que los niños y niñas jueguen en grupo cooperativamente o en paralelo.
Además es una fantástica herramienta para estimular el Desarrollo del lenguaje, psicomotriz, de habilidades sociales, el conocimiento de su cuerpo, …

¿Para qué edad esta recomendado?

Este recurso podemos comenzar a utilizarlo cuando el bebé sea capaz de sentarse autónomamente o con apoyo y tenga las manos libres para explorar, entre los 6 y 8 meses. Sólo tendremos que adaptar los materiales a los alimentos que tolera y los objetos a tamaños seguros para él y fáciles de agarrar. En una entrada próxima nos centraremos en las cajas sensoriales para bebés, y en que materiales son más adecuados para ellos.
Posteriormente la caja puede ir evolucionando y adaptándose a cualquier edad, incluso para Educación Primaria, ya que podemos anexar casi cualquier actividad a la sesión, siempre que la convirtamos en algo manipulativo. Podemos incluir actividades de lecto-escritura, lógica- matemática, o ciencia para acercarnos a diferentes conceptos de una forma más práctica y motivante para la niña o el niño.

¿Qué materiales necesitas?

Contenedor: Una caja, recipiente o contenedor que rellenaremos con los otros materiales, suele ser de plástico transparente para que los niños y niñas puedan observar mejor el contenido y por su sencilla limpieza, pero también se puede usar casi cualquier tipo de recipiente. El tamaño dependerá de los materiales que incluyamos, la edad del niño o niños, y la cantidad de personas que participen o usen el mismo recipiente.

Relleno: Para cada sesión o caja sensorial podemos escoger diferentes elementos para crear la base del relleno. Arroz, legumbres, semillas, algodón, papel, piedras,… cualquier cosa que puedas imaginar y que este adaptada a la edad de los niños y niñas. En las siguientes entradas os iré presentando diferentes bases de relleno para vuestras Cajas sensoriales.

Tema: Aunque no siempre se tiene que seguir una temática, si identificamos una idea, concepto o habilidad claro para trabajar con nuestra caja será más fácil escoger los elementos para rellenarla. Además favorece la motivación de la niña o el niño a conocer los diferentes elementos que presenta, y pueden seleccionarse temas significativos para ellos.

Materiales y herramientas: Para cada caja escogeremos diferentes materiales manipulables como piñas, hojas, ramas, pompones, pelotas, tapones juguetes pequeños, o cualquier otra cosa que quieras incluir. En la selección de materiales deben primar los materiales naturales, dentro de las posibilidades y recursos que dispongamos.
En la cesta que os voy a presentar hoy de la primavera, he añadido materiales naturales y otros sintéticos como las flores, debido a que los materiales se han limitado a los recursos de los que ya disponía. Esta propuesta pretende ser una actividad económica y que no requiera la compra de muchos materiales para crear cada caja, por eso lo principal es buscar que tenemos ya en casa y se adecua con la sesión que vamos a realizar.

Las herramientas son básicamente los utensilios que nos permitirán manipular e interactuar de diferentes formas con los materiales de la caja. Podemos añadir pinzas, rastrillos, palas, lupas, cucharas, cortadores de galletas, bolsitas y contenedores más pequeños en los que guardar elementos, etc. Cualquier herramienta que se nos ocurra y pueda añadir diversión a nuestra caja, a la vez que se trabajan diferentes habilidades como la motricidad fina o la coordinación óculo-manual.

Más adelante seguiremos conociendo en profundidad este recursos con tantas posibilidades. Si queréis conocer todas las entradas con ideas y propuestas para crear Cajas sensoriales o con más actividades y materiales sensoriales podéis conocerlas en este enlace.

Pero ahora le toca el turno a nuestra Caja sensorial de primavera, en este caso he creado una caja con los materiales que tenía por casa, incluyendo algunos elementos pequeños como, por esta razón la propuesta está destinada al Segundo Ciclo de Educación Infantil, es decir a partir de los tres años. Aunque la actividad sea autónoma por parte del niño o la niña el adulto siempre seleccionará los materiales y supervisará la sesión. Si queremos adaptar esta caja para el primer ciclo solo tendremos que sustituir estos pequeños elementos por otros como hojas, césped sintético, avena o maicena, pasta grande, u otros rellenos y materiales que os explicaré en una próxima entrada,

En este vídeo tutorial en colaboración con CriftCraft os explico qué elementos he usado yo y qué otros podéis usar, cómo preparar la Caja sensorial y cómo presentarla.

En las próximas entregas de este especial sobre Cajas sensoriales os explicaré diferentes actividades que se pueden realizar. Espero que os guste este tipo de entradas, que sean de utilidad y os invito a proponer diferentes temas para las futuras Cajas sensoriales y a sugerir otros recursos didácticos que crear en esta sección.

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Portavelas con escayola

Ya estamos a 30 de Abril y como todos los meses llega al blog #elretopinterest y en esta ocasión había que hacer unos portavelas utilizando cemento. Pero me ha sido imposible encontrarlo (bueno, si que lo he encontrado, pero en sacos enormes), así que pensando en como podía sustituirlo para no perderme el reto de este mes e intentando no alejarme mucho de la idea original, se me ocurrió hacerlos con el yeso que me había sobrado de hacer chalk paint (espero que a Marta no le importe el cambio). Y aquí están, mis portavalas de escayola:
portavelas de escayolas decorados en dorado

Para hacer estos portavelas necesitaremos:
– Yeso o escayola (o cemento si tenéis en casa).
– Agua para hacer la mezcla.
– Moldes de la forma que queráis.
– Pintura para decorar.
– Velas pequeñas.

Y la elaboración es similar a hacerlos con cemento:
– En primer lugar hacemos la mezcla de cemento y agua, removiendo para eliminar los posibles grumos.
– A continuación vertemos la mezcla en los moldes y colocamos las velas en su interior.
– Finalmente dejamos secar y decoramos como más nos guste.

Notas:
– Si usáis moldes de plástico rígido puede que tengáis que romperlos para sacar los portavelas. En mi caso eran flexibles, así que puedo reutilizarlos si alguna vez consigo cemento.
– Para eliminar posibles burbujas en la escayola, una ver llenos los moldes podéis golpearlos suavemente varias veces sobre una mesa, para eliminar el aire.
– Para decorarlos delimite zonas con cinta de carrocero y pinté en dorado con un pincel fino (la idea se me ocurrió al ver éstos).
– Si no queréis pintarlos, podéis dejarlos tal cual (en cemento quedan muy bonitos) o decorarlos con washitape.

Si queréis ver el resto de las propuestas del reto de este mes, podéis hacerlo en este post. Y si queréis ver más ideas con portavelas, podéis echar un vistazo a estas copas recicladas, éstos de cristal o a éste con conchas.

Besos,
Pd: nos vemos el domingo con la iniciativa 12+3=15.

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Caja de cartón decorada para el DIY Hunters Day

No se si sabréis que el 9 de Mayo se celebra el DIY Hunters Day, el primer encuentro de bloggers y amantes del diy que tendrá lugar en Madrid, en la Sede COAM. A mí me hubiera gustado asistir, pero tengo ese fin de semana ocupado con otro compromiso :-(. Por eso me hizo especial ilusión cuando Diana de Handbox me propuso participar en el reto de diseñar el kit de supervivencia en el DIY y decorar la caja de Selfpackaging que se regalará en el evento. Y este es el resultado:


caja-selfpackaging-decorada

En este caso no he preparado un paso a paso porque iba improvisando sobre la marcha, probando distintas combinaciones y elementos hasta dar con el resultado que buscaba. En un principio pensé en decorarla en blanco y negro (a juego con las letras impresas), pero al final la cabra terminó tirando al monte y me decanté por el rosa que es un color que me encanta. 🙂


Para decorar la caja he utilizado washitapes, una mini blonda en forma de corazón, cartulinas decoradas, sellos, troqueles, cuerda fina, una de las etiquetas que incluía la caja…


Notas:
– Si no os gusta el rosa (o si os parece demasiado rollo Barbie) podéis hacer algo similar en otros tonos.
– Yo he usado una caja de Selfpackaging, pero esta idea es válida para customizar cualquier otra caja o para envolver un regalo de forma especial.
– Para dar volumen a algunos de los elementos, usé almohadillas de foam de las que se utilizan en los trabajos de scrapbooking. Si no tenéis podéis utilizar pegamento normal o cinta de doble cara.
– Si queréis ver más ideas con washitape, podéis echar un vistazo aquí.
– Y si necesitáis más inspiración para vuestros packagings, podéis ver todos lo que he publicado hasta ahora aquí.


Espero que os haya gustado mi interpretación del reto. Ah, y si estáis en Madrid el 9 de Mayo, os recomiendo no perderos el DIY Hunters Day, porque seguro que va a estar genial.



Besos,

Pd: estoy con un virus raro de esos que pululan por ahí y no creo que me de tiempo a escribir los Friday Finds de la semana. Así que os espero el lunes con una nueva idea para regalar a mamá.

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Regalo original para el Día del Padre

Se me ha ocurrido que como el próximo jueves es el Día del Padre esta semana en el blog podría dedicar un par de entradas a daros ideas de regalo fáciles y que podáis tener preparadas antes del Jueves. Por ello, hoy os traigo una idea que además de económica, no tardaréis mucho en hacer, un CD de fotos con packaging especial para papá:
packaging para cd Día del Padre

Para hacer un regalo similar necesitaréis:
– Un CD con vuestras fotos.
– Cartulina.
– Lo que se os ocurra para decorar (yo he usado mi máquina Dymo, washitapes, letras adhesivas y una estrella troquelada).

Y el paso a paso es muy sencillo:
– En primer lugar hacemos un sobre del tamaño del CD con cartulina y la Envelope Punch Board, pegando las solapas con cinta de doble cara o pegamento.
– A continuación decoramos el CD (yo use letras adhesivas y stickers de washi) y lo metemos dentro, cerrando a continuación con otro trocito de washitape.
– Finalmente decoramos, usando más stickers, una estrella troquelada y poniendo un mensaje con la etiquetadora Dymo.

Notas:
– Si no tenéis máquina para hacer el sobre, podéis hacerlo a mano o comprarlo hecho. E igual con la máquina Dymo, podéis utilizar sellos, letras adhesivas o escribir a mano. Aunque os recomiendo que os hagáis con una máquinita de éstas, son muy baratas (la mía es el modelo Junior, es la más básica y me costo unos 9 euros con cinta incluida).
– En el CD podéis poner una presentación de fotos, un video casero o lo que se os ocurra que sea significativo para vosotros y vuestro padre. O le podéis grabar sus canciones favoritas, que seguro que también le gusta :-).
– Si queréis ver más ideas con la Envelope Punch Board, podéis echar un vistazo a estas cajas de chuches, este packaging para un chupetero o a esta otra tarjeta con sobre a juego.
– Y si necesitáis más inspiración para hacer un regalo handmade, podéis mirar también esta taza decorada, este bote para lápices, o esta memoria usb washitapeada.

Espero que os haya gustado la idea del regalo y del packaging. La verdad es que no se tarda nada en hacer (si tenéis el CD preparado) y seguro que a vuestro padre le encanta.

¡Nos vemos el miércoles con una nueva idea para regalar!
Besos,

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Máquina de coser restaurada

Os presento a una amiga. Una amiga que todavía no he podido poner en marcha, mind you, pero amiga al fin y al cabo.

Mi amor por las máquinas de coser es cada vez más grande y más incondicional. Ahora que el pomelo no me oye voy a admitir que incluso aunque no me gustara nada coser, estos aparatos me seguirían pareciendo una belleza y seguramente los tendría en casa para decorar sin más. Me chiflan en los escaparates y me encantan en los catálogos y en cualquier casa antigua que se precie.

La historia de esta en cuestión es muy curiosa. Hace unos meses mi suegra me mandó un mensaje. Había encontrado un anuncio de venta de una máquina de coser en un periódico del pueblo. “¿Te puede interesar?” me decía. Fue amor a primera vista. Así que mi suegra negoció el precio y fue a probarla con una vecina que cose como los ángeles. Julia, la vecina, dio su aprobación y la máquina cambió de manos. Pero justo antes de que se la llevaran, en su charla con el vendedor, ocurrió la magia esa típica de los pueblos. Porque la máquina había dado algunas vueltas, pero en algún momento de su vida había sido de un tío del pomelo que era sastre. Y a mí, que ya sabéis que no conservo casi nada de mi familia, eso me hizo una ilusión especial, porque era la confirmación de que esta máquina tenía que venir a parar a mi casa.

Conservaba todos los detalles. En el cajoncito estaban las instrucciones originales con su guía de puntos, pero además había herramientas, agujas de recambio y hasta hilos.

Eso sí, la mesa de la máquina era fea. No, no, era peor que fea:

Pero yo estaba enamorada y las posibilidades me parecían infinitas, así que decidí liarme con un proyecto de estos de bricolaje para patosos, y me fui de okupa al garaje de mi suegra.

Lo primero que hicimos fue limpiarlo todo muy bien. Veréis que uso un plural mayestático:

Limpiamos todo con agua y jabón y luego con una buena capa de desengrasante. Podéis usar productos comerciales típicos o limpiar con disolvente y alcohol.

Yo tenía la esperanza de poder hacer un apaño con la máquina montada, pero tuve que desmontar todas las piezas (muchas piezas) y sacar varias fotos para acordarme de la posición de las cosas.

El pie de la mesa es de hierro y estaba perfecto. Lo desmonté del todo y lo pinté con pintura en aerosol de la que imita el hierro forjado. Tuve que darle un par de capas para que cubriera bien y gasté dos aerosoles enteros, para que os hagáis una idea.

Luego llegó una de mis fases favoritas, el lijado.

Empezamos tímidamente con los cantos. En la foto podéis ver la diferencia del color de la madera.

Arrancamos el trocito de fórmica que cubría el ángulo de la parte delantera de la mesa y lijamos bien. Ahí la madera era bonita, como listonada. Lijamos bien la parte de debajo de la mesa.

Cuando ya lo tuvimos todo bien lijado, el tono de la madera había bajado muchísimo y era más suave, pero aún así le di una capa de pintura rebajada con agua, como hicimos para la mesa del despacho. Mezclamos una cantidad igual de agua y de pintura blanca y la aplicamos con una gasa. Solo una capa, para dejar la madera un poco más pálida.

Luego barnizamos bien. Últimamente uso este bariz súper resistente, que me encanta.

Y ya solo nos quedaba la parte de arriba.

Apliqué una imprimación de base, porque la pintura no cubre bien la fórmica. Y luego le di dos capas de esmalte al agua blanco. También podría haberlo pintado con chalk paint, por ejemplo.

Para terminar, di un par de capas de barniz y ya está.

No puedo estar más orgullosa ni más contenta. Cuando hicimos las obras y tuve claro que me iba a quedar sin rincón de costura (barra ganchillo, barra biblioteca, barra cuarto para todo, barra basurero de la casa) empecé a hiperventilar. No sabía muy bien dónde iba a poder hacer mis proyectos, ni dónde iban a parar todas las cosas que tenía embutidas en el estudio. Pero ahora, a falta de arreglar un cable del motor de esta máquina y de comprarme una silla que sea cómoda y bonita, tengo un pequeño rincón de nuestra habitación habilitado como puesto de mando para la dominación mundial. Y ya estoy ideando mis primeros planes.

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Cómo forrar una caja de fruta y convertirla en revistero, caja trastero…, ¡sin saber coser!

Hoy os traigo un tutorial para forrar una caja de cosechar y convertirla en un estiloso revistero, en una caja para trabajos sin terminar, contenedor para juguetes, o para  guardar materiales sin que tu estudio parezca una nave industrial enana abandonada. En el último momento también se me ocurrió que puede ser la casita de tu gato, ¿si?

De nuevo se trata de una tarea sencilla, de las de “sin saber coser”, eso si, hace falta una máquina de coser.

Y además de la máquina, el resto de los materiales son (más de los que se ven en la imagen):

  • Una caja de cosechar
  • Tela para la base y para el exterior de la caja. Pueden ser distintas o iguales
  • Tijeras, aguja de coser a mano gruesa, hilo de cáñamo
  • Cinta métrica, alfileres, aguja de coser, hilos coordinados con las telas
  • Asas de cuero o cualquier otro material que te guste, incluso de tela
  • Imperdibles y gomas elásticas
  • Punzón o similar. Un buen sustituto es una aguja de coser muy gruesa y unos alicates: se marca y atraviesa con la aguja y se estira y con unos alicates se saca

materiales forrar caja pangala

1. Mide el interior de la caja y corta una pieza de tela de 1.5 cms de más por cada lado. Remalla o pasa zig zag por los cuatro costados

* Yo elegí esta más oscura que el resto para que no se notaran hilillos, pelusillas, etc, pues pienso guardar en ella materiales y bolsos en proceso

2. Mide y corta otra pieza de tela con las siguientes características: medirá de largo todo el perímetro de la caja + 3 cms extra; y de ancho medirá el alto de la caja en su parte más alta (mira cómo al menos esta tiene la parte central más bajita), multiplica esta cifra por dos, y súmale 6 cms

ancho = perímetro + 3 cms

largo = (alto x 2) + 6 cms

También hay que pulir sus cuatro lados

poner la base en caja forrada pangala

3. Corta la punta de cada una de las cuatro esquinas de la tela de la base, la del paso 1 y pasa un zig zag para que quede bien terminadito y seguro. Esto lo hacemos para que las dos telas encajen mejor al coser y también en la propia caja

4. Une con alfileres ambas piezas del siguiente modo: toma las dos telas por su cara derecha y enfrentalas uniéndolas con alfileres. Necesitamos que la tela gris quede bordeada en sus cuatro lados por la parte larga de la tela beig. Empieza por una de las esquinas dejando un margen de 1,5 cms aprox y continúa hasta llegar al punto en el que habías empezado.

5. Cose a máquina todo el perímetro de la tela gris a la que has unido la beig, y te quedará un lado abierto. Ese lado abierto es el principio y el final de la tela beig, ¿me sigues?

unir ambas piezas caja forrada

6. Ahora que ya está cosido coloca la pieza que has obtenido dentro de la caja, dejando la cara del derecho hacia tí. Si todo ha ido bien, la tela beig se abrirá por un lado, como ves en esta imagen en la parte derecha, y además será suficiente para tapar la caja por dentro y por fuera, y aún quedará un poquito más de tela.

* En mi funda la tela gris hacía bolsas porque quedaba un algo grande. Lo solucioné pasando otra costura más un poquito más hacia dentro para que quedara más pequeño y así ajustara mejor. De todas formas esto es cuestión de acabado, si estás empezando a coser puedes prescindir de este detalle.

ver como queda y en su caso corregir

7. Esta es la abertura de la que te hablaba antes. Para cerrarla, hay que colocar la tela en relación a la esquina de la tela gris en la que se encuentra y poner alfileres para que quede unida en el punto en el que toque. En condiciones normales te sobrarán unos centímetros de tela, estaba calculado porque más vale que sobre que que falte, imagina que con toda esta pieza tan grande aún nos falta tela, ¿un añadido?, nooooooo

queda uno de los lados abiertos

8. Vale, entonces sacamos la funda de la caja, y teniéndolo con la cara del revés hacia nuestra cara, coseremos con la máquina una costura recta partiendo de la esquina en la que ambos extremos de la tela beig coinciden. Yo lo tenía fácil porque mi tela llevaba unas líneas, pero si la tuya no es así, simplemente teniendo claro el punto de encuentro de los dos extremos de la tela beig en la esquina de la gris, puedes coser en línea recta tomando como referencia las marcas que te da la máquina de coser. Me estoy refiriendo a las líneas y cuadritos que ves en esa plaquita metálica que queda a la derecha, ¿si?

tomar referencia de linea con la máquina de coser

9. Ahora ya está cosida la funda entera, sólo queda volverla a colocar en la caja y tensarla bien. Una vez que lo has hecho, para girar hacia dentro el trozo que queda de más, y que está pensado para que no se vea el plástico feote de la caja, vamos a usar aguja, hilo, imperdibles, y gomas.

10. Daremos unas puntaditas en las esquinas de la tela doblándolas como cuando forramos un libro. Que no sean muy fuertes para así quitarla fácilmente cuando queramos lavar la tela sacándola de la caja. Además con unos impredibles y gomas tensaremos también esta parte de la tela, así siempre permanecerá en su sitio.

esconder bordes de tela

11. Ahora viene el momento asas. Vamos a fijar las dos tiras de cuero o de tela si lo prefieres, mira aquí cómo hacer unas asas de tela. Para ello marca cuatro puntos en forma de cuadrado en cada extremo de las asas. Si son de cuero hazlo con un punzón o con una aguja gorda. Si son de tela, las cuatro marquitas con boli son suficientes

preparar asas

12. Atraviesa el cuero con el punzón o bien con  aguja gruesa ayudándote de alicates como te contaba en la lista de materiales. Así dejamos bien marcados y visibles los agujeros en las asas y los podemos coser en forma de aspa a la funda que ya forra nuestra caja con mayor comodidad.

agujerear previamente las asas

Aquí ya las ves cosidas. Yo tomé como referencias los huecos que la caja tiene para que me quedaran equidistantes respecto a los lados.


Diy para convertir una caja de plástico de verdulería en un estilosísimo revistero
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asas ya cosidas

Y ya está lista para albergar todas tus revistas y libros que lleves entre manos

caja de cosechar forrada convertida en revistero

Si eliges una tela que te vaya bien al lado de tu rincón de lectura, los libros y revistas ya no formarán pilas imposibles

de caja de cosechar a revistero

En un taller como el mío es ideal para guardar las piezas que llevo entre manos sin ocupar espacio en la mesa mientras no trabajo en ellas

caja de cosechar tuneada para guardar materiales

Y también va bien para materiales que tienden a desmadrarse, que me gusta tener a la vista porque son fuente de inspiración creativa…

tutorial caja cosechar forrada

… pero sea como sea, una cosa no debes olvidar: las asas son decorativas, no van a soportar el peso de libros, revistas, incluso macetas, y toda la diversidad de objetos que puede llegar a contener.

En mi caso particular ya te digo que voy a necesitar lavarla de vez en cuando: la tengo en el suelo, en un taller en el que caen muchos hilos y otros materiales, y nada la protege en la base. Mi plan es lavar a mano la parte de abajo cada vez que sea necesario o ya me de penita verla, y en caso necesario quitaré las asas para lavarla en profundidad. Habrá que volverlas a coser, pero para una caja tan chula y fiel a mis necesidades, ¡todo es poco!.

sin-título-1-2

¿Te animarías con una caja así?, yo elegí esta pero realmente con cualquiera se puede hacer, la ventaja de las de fruta es que tienen agujeros, así que coser las asas de marras es infinitamente más sencillo que si la caja fuera maciza.

Y ya te digo, es una buen opción para iniciarse con la máquina de coser, es un tutorial de resultados prometedores, y que puedes acoplar a cualquier ambiente, todo depende de la tela que decidas utilizar.

Y esto es todo, mi tutorial del lunes ya ha llegado, mi parte ya está hecha, ahora falta la tuya 😉

La entrada Cómo forrar una caja de fruta y convertirla en revistero, caja trastero…, ¡sin saber coser! aparece primero en Mis Soluciones Pangala.

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Bandeja de madera pintada con chalk paint casera

Cuando os enseñé a hacer chalk paint casera os conté que poco a poco os iría enseñando en el blog las cosas que he pintado con ella. Ya os mostré esta lata reciclada y en este marco decorado, y en esta ocasión se me ocurrió transformar una bandeja de madera (como la que decoré aquí) y utilizarla para dejar los anillos, pendientes y pulseras cuando me los quito al llegar a casa. Y este es el resultado:







Para haceros una bandeja similar necesitaréis:
– Pintura del color elegido (yo he usado chalk paint en color malva).
– Una lija de grano fino.
– Un trozo de fieltro.
– Washitape de un color que combine.

Y el paso a paso es muy sencillo:
– En primer lugar lijamos la bandeja para eliminar las posibles imperfecciones de la madera y aplicamos la pintura con una brocha fina.
– Una vez seca, recortamos un trozo de fieltro de la medida de la bandeja y lo pegamos en el interior de ésta.
– Finalmente decoramos como más nos guste con washitape en la parte exterior.

Notas:
– Si en lugar de utilizar chalk paint utilizáis pintura acrílica puede que sea necesario aplicar una capa de imprimación para que agarre mejor la pintura.
– Yo la he usado para dejar la bisutería en el dormitorio cuando me la quito, pero también os puede servir para dejar las llaves al llegar a casa, para ordenar cosas pequeñas en el escritorio o como vaciabolsillos.

Espero que os haya gustado la idea y nos vemos el viernes con los Friday Finds de la semana.

Besos,

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Packaging para una taza

En la entrada del miércoles os enseñaba una forma sencilla de decorar una taza con pinturas para cerámica y os conté que hice dos tazas: una para mí y otra para regalar. Y en lugar de regalar la taza únicamente, se me ocurrió crear un kit de regalo con algunos elementos más para amantes del chocolate:


packaging taza decorada a mano




En este kit incluí además de la taza:
– Una cuchara de usar y tirar.
– Un paquete de galletas caseras (como las que os enseñé en esta entrada).
– Capsulas de cafetera exprés.

Y para el packaging utilicé papel de celofán decorado, una cinta fina de tela y una etiqueta decorada con washitape (el mismo que usé para cerrar la bolsa de las galletas).





Y el paso a paso es sencillo:

– En primer lugar colocamos todos los elementos de kit en el interior de la taza.
– A continuación envolvemos con el papel de celofán y atamos con una cinta a contraste.
– Finalmente colocamos la etiqueta decorada con washi (en la que podemos incluir el nombre del destinatario o algún mensaje bonito).




Notas:

– Yo el kit lo hice para un amante del chocolate, pero también podéis hacerlo para alguien a quién le guste el café o las infusiones, simplemente cambiando algunos elementos.
– En lugar de galletas podéis poner bombones, barquillos o cualquier otra cosa que se os ocurra. Y si a quién se lo vais a regalar es amante de la repostería, podéis incluir la receta de las galletas, para que se anime y las haga en casa (la mía es esta).
– Si no queréis pintar vosotros mismos la taza podéis comprarla y envolverla para regalo de esta forma.





Espero que os haya parecido una idea original y la pongáis en práctica para tener un detalle con alguien. La verdad es que es una regalo sencillo de hacer, con elementos que seguro tenemos en casa y que podéis adaptar a los gustos del destinatario.





Besos,



Pd: nos vemos el miércoles con una nueva entrada.



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