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Niña antigua por un día y patrón de cesta cuadrada de ganchillo

El domingo pasado se reunían Las Niñas Antiguas, uno de los grupos de ganchillo que hace tiempo que sigo. Unos días antes, Isa me mandó un mensaje para preguntarme si quería ir a su reunión tejedora. ¿Que si quería? Madre mía, tres días antes ya tenía sudores fríos. ¿Qué me iba a poner? ¿Les iba a caer bien? ¿Sería capaz de no decir ninguna chorrada durante tres horas?

Porque a muchas de las Niñas hace tiempo que las sigo por aquí y por allá. A Isa, por suerte, ya la había desvirtualizado, pero, por ejemplo, tenía muchas ganas de desvirtualizar a Marta, tras un intento fallido en Creativa. O de conocer a Beth, a quien sigo por blog e Instagram desde hace tiempo.

Llegó el día D y desde el minuto 1 me relajé un montón. No puedo asegurar que no dijera ninguna tontería, porque ya se sabe que cuando los tímidos hablamos soltamos cualquier parida, pero sí que puedo decir sin temor a equivocarme que me lo pasé genial, me reí un montón, aprendí y gané dos kilos. Porque las Niñas saben tejer, sí, pero lo que más saben es montar un picnic. Madre mía que montón de comida.

Nos sentamos en la hierba, sacamos la mantita, pusimos toda clase de delicias encima y hala, empezamos a hablar, a cotillear, a darnos consejos, a hacer preguntas sobre Japón que Marta contestaba encantada…

Yo no era la única invitada, también estaba Gemma, de Fer i Desfer, la tienda de Sabadell, con su hija, que fue súper activa y tejió, sacó fotos y patinó. Habría hecho muy buenas migas con la pompona, a ver si las presentamos algún día.

Y resulta que Trap-Art les había dado a las Niñas un montón de trapillo para hacer lo que quisieran. Y mientras estábamos ahí, dándole a la mandíbula tanto para hablar como para comer, cada una de nosotras acabó con una bobina enorme entre las manos y el desafío de hacer algo chulo.

Yo confieso que me quedé en blanco un rato, pero Isa salió al rescate. Comentó que no tenía una cesta cuadrada de trapillo aunque las hace en sus clases, y en un ratito (qué velocidad, Isa!) montó una cesta increíble. Así que en un ataque de #culoveoculoquierismo, que ya sabéis que es nuestro mantra aquí en el blog, decidí que yo también quería una. Y aquí os la traigo.

Como el patrón de cestas de trapillo es la entrada más popular EVER de este blog, os dejo también el patrón de esta cesta cuadrada y un poco de explicación para que podáis hacer vuestra cesta del tamaño que os interese y no únicamente de las medidas de la mía, que ordena eficicazmente los libros que antes poblaban mi mesilla de noche. Añado que así podéis hacer la cesta para los libros en adopción de los que hablamos el otro día ;^)

Ah, y mil gracias a Trap-Art. Aunque yo no soy oficialmente una Niña antigua, les agradezco un montón el regalito. La cesta completa se puede hacer con una bobina. Yo aproveché un resto de trapillo neón para darle un toque de color, aunque ya sabéis que el color gris me encanta, como os conté el otro día. Lo mejor que tiene es que es súper combinable con cualquier otro resto que tengáis en casa.

Patrón cestas cuadradas de trapillo

Las fotos corresponden a una cesta pequeña que hice específicamente para ilustrar este tutorial (con los restos que tenía dando vueltas), pero entre paréntesis os pongo los puntos de la cesta grande. Recordad que de todos modos, podéis hacer el tamaño que queráis, porque el patrón es muy sencillo y se puede personalizar de cualquier manera.

Lo primero que tenéis que hacer es una cadeneta del largo del que queráis vuestra cesta. En mi caso, son 10 (18) puntos.

Hacéis una cadeneta más y empezáis a hacer puntos bajos a partir de la segunda cadeneta desde la aguja. En mi caso, quedan 10 (18) puntos.

Ahora se trata de hacer un rectángulo, así que hacemos una cadeneta, giramos la labor y volvemos a hacer 10 (18) puntos bajos.

Repetimos la operación las veces que haga falta para tener el ancho deseado para vuestra cesta, en mi caso, 7 (13) vueltas.

Cuando ya tengáis la base, vamos a empezar a subir las paredes. Para eso vamos a trabajar solo la hebra de atrás del punto en los puntos del largo de la cesta y vamos a recuperar puntos en el ancho de la cesta, uno por cada vuelta que hayamos dado, en mi caso, 7 (13). Hacemos un punto bajo en cada punto.

Y ya está, ya lo tenemos! Ahora solo nos queda ir haciendo puntos bajos alrededor de toda la cesta hasta conseguir la altura deseada. Yo os recomiendo cerrar cada vuelta, pero lo podéis hacer también de manera continua.

Dos vueltas antes de la altura deseada, podéis hacerle unas asas. Solo tenéis que saltaros unos puntos en la mitad de la cesta. En mi caso, me salto 3 (5) puntos. Haced la misma cantidad de puntos de cadeneta y añadidle uno más. En mi caso 4 (6). Haced un punto bajo después de los puntos bajos y continuad tejiendo.

Haced otra vuelta de punto bajo alrededor de toda la cesta, para reforzar las asas y ya podéis cerrar.

Y si habéis llegado hasta aquí, os merecéis un bonus… Cuando entramos en el aparcamiento a buscar el coche, ¿sabéis quién estaba pagando?

Gracias, Niñas, sois un solete.

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