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diy: carro con cajas de fruta

¡Hola hola! Empezamos la semana con un DIY al que me he dedicado este finde. La verdad es que tenía intención de hacerlo desde hacía tiempo, pero es de esas cosas que vas dejando, vas dejando… Bueno, se trata de un carro utilizando cajas de fruta. ¡Me encanta el resultado!

Ya tenía en el taller el carro Raskog de Ikea, pero se me había quedado pequeño. Y como me parecen súper cómodos, para tener cosas a mano sea donde sea, pensé en hacer uno con un par de cajas de fruta que tenía por casa. Solo hace falta sumar cuatro ruedas, pintura y pegamento. ¡Es muy fácil!

Pueden ser dos cajas de fruta del tipo de las que queramos, eso sí, tenemos que asegurarnos de que ambas sean del mismo tamaño. Si queremos que el carro sea más grande, podemos utilizar tres. Yo lo hice con dos para que quepa debajo de la mesa.


Lo primero que tenemos que hacer es quitar la tabla superior y la primera lateral de una de las cajas. Será la que irá debajo, y debemos hacer esto para dejar hueco.

Podemos hacerlo utilizando unos alicates. Si veis que los clavos están muy pegados, podéis hacer un poco de palanca para que la madera se separe y sea más fácil.

Os recomiendo que quitéis las baldas por ambas partes de la caja, así será más fácil acceder al contenido.

Antes de seguir, aseguraros de que es espacio suficiente. Esto dependerá de lo que queráis meter. Si pensáis que es pequeño, podéis quitar la segunda tabla también.

El siguiente paso es colocar las ruedas. Podéis atornillarlas, aunque yo opté por un buen pegamento de contacto y funcionó de maravilla.

A partir de aquí no tengo fotos del proceso, pero no es difícil: mientras las ruedas secaban, pinté la primera de las cajas. Cuando ya estaban pegadas, pinté la segunda, y una vez listas todas, las pegué, también con pegamento. Luego repasé y me aseguré de que el pegamento no había manchado. ¡Tachán!

Ya tengo mi carro con dos cajas de fruta. ¿Qué os parece?

Para pintarlo, utilicé Jotun Majestic Resist, la misma que empleé para pintar la puerta del taller. Es pintura plástica, pero ha agarrado perfectamente en ambas superficies de madera. Sobre todo me sorprendió en el carro, porque con solo en una pasada, y sin lijar, quedó genial (yo quería que se vieran las imperfecciones de la madera y por eso no las lijé).
A pesar de ser rosa, no me resulta ñoño, es el #2845. Y como podéis ver en una de las fotos de arriba, es un tono muy parecido a la escalera-estantería, que casualmente compré así antes de decidir el color. ¡Combinan a la perfección!

Al ser los cajones profundos, me sirve para colocar algunos objetos más grandes, como los papeles de scrap. Aunque podría tenerlos en cajones, me resulta mucho más cómodo así. Además que, algo que es bonito… ¡Mejor lucirlo!

A diferencia del Raskog, es más bajito, pero así es manejero y puedo guardarlo debajo de la mesa. Es como su hermanito pequeño 😛

¡Y eso es todo!
Os puedo asegurar que es facilísimo y el resultado es genial. También se puede hacer para las verduras en la cocina, para algo de ropa en el dormitorio… ¡Es muy versátil!
¿Qué os parece?
¡Besitos!

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