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Réplicas low cost de piezas vintage en Lidl

Últimamente Lidl nos está sorprendiendo con algunos artículos de
decoración realmente geniales.

Los vasos que visteis en el chillout rural hace unos días, en los que
serví limonada, los compré en el supermercado alemán de Ávila: cuando
nos acercamos a abastecer nuestra nevera vi en la zona de “artículos
varios” unos puffs tejidos con lana gruesa a muy buen precio, que no
llegué a adquirir porque en casa tengo ya varios, uno de ellos el que
tejí yo misma hace tiempo y que veis en estas  fotografías.

No me hice con ningún puff pero sí compré los vasos metálicos, cobrizos y
plateados, que en realidad se presentaban en la caja como portavelas y
que ahora utilizo en casa como maceteros.

También allí encontré la hamaca azul que pudisteis ver en el chillout.

 Y la semana pasada quedé gratamente sorprendida cuando en el Lidl de mi
barrió descubrí una versión del espejo diseñado por Jacques Adnet en 1950
para la casa Hermés, del que la firma Gubi sacó hace varios años una réplica
que nos hizo desear a todos tener un espejo de este tipo en casa.

De hecho llevaba tiempo pensando hacerme uno yo misma reciclando un
cinturón (hay más de un DIY por la red) pero lo fui dejando y ahora lo
he encontrado por solo 9,99€ en un suave color verde satinado.

Y, junto a otros artículos de decoración, encontré igualmente una mesita
auxiliar tipo años 50 con patas de roble y sobre lacado en un verde petróleo
que, por supuesto, también se vino a casa conmigo (19,99€).

Dos piezas de plena tendencia que quedan geniales, por ejemplo, con el toque
industrial del archivador metálico que recuperé hace tiempo del estudio de mi
padre, al que pinté unas letras para organizar el contenido.

Plantas y un grabado de tucanes aportan un toque acogedor y exótico
consiguiendo ese aspecto de jungla urbana tan de tendencia.

Y una pieza que seguro os ha llamado la atención: el reloj de tubos de
cobre, obra de Amor por la decoración, que gané en su Desafío Azul y
que me entregó personalmente Lorena en una quedada que hicimos
por el barrio de Malasaña. Compartimos muchísimas risas, confidencias y
más de un mojito en La Bicicleta, espacio vintage con muy buen ambiente
decorado con piezas retro y vintage. Elegimos un rinconcito con mesas y
sillas de colegio y pasamos una tarde de lo más entretenida que alargamos
hasta la noche.


Creo haber conseguido un rinconcito low cost de lo más agradable, ¿no os
parece?

Lee el post original

Cómo empezar a usar tu nueva "Silvercrest" del Lidl

¡Buenos días!

A mi, si os ponéis todos de acuerdo con un tema me hace más que tremenda ilusión dedicaros un post que os pueda ser de ayuda.
Así que como muchos fuisteis los que comprasteis este puente la máquina de coser del Lidl, y muchos fuisteis los que me escribisteis pidiéndome ayuda para poneros en marcha con ella, para vosotros va esta pequeña ayuda:
Así que vamos con lo básico para que podáis empezar a pegar puntadas a diestro y siniestro, se os vaya el miedo del primer contacto y empeceis a poneros con proyectos propios o con algun tutorial de algún blog (de éste, por ejemplo :)).


Os recomiendo que tengáis el libro de instrucciones de la máquina con vosotros para que podáis consultar las partes según las vaya nombrando.

Las máquinas de coser, por muy básicas que sean, suelen venir con dos portacarretes para la bobina de hilo. Esto es porque, yo nunca lo he usado, pero existe una aguja doble para hacer dobles puntadas en un mismo paso (puntadas paralelas de todo tipo). Así que tenéis que tener la posibilidad de colocar dos carretes a la vez. En el caso de esta máquina vienen en posiciones distintas, así que según gustos podéis usar una u otra. La primera coloca el carrete en horizontal y la otra en vertical.


Además de la bobina de hilo, necesitaremos que nuestra canilla de plástico tenga el mismo hilo. Las canillas de esta máquina son las altas. Cuando vayáis a comprar que sepáis que hay dos tamaños diferentes de las transparentes (mi primera máquina de coser usa, justo, de las otras, las chatas), así que con decir la alta o compararlas no os equivocaréis 😉

Tenemos que pasar el hilo de nuestra bobina por las indicaciones de la línea discontinua. Después lo pasamos por el agujerito de la canilla transparente y la colocamos en el devanador. Movemos el devanador con la canilla a la posición de la derecha de manera que quede más cerca del tapón de la bobina.
Sujetando el hilo que hemos sacado por el agujero de la canilla transparente, encendemos la máquina y vamos apretando el pedal un poco para que vaya enrollando el hilo. Cuando lleva varias vueltas podemos soltar y cortar el hilo que estábamos sujetando al ras. Seguimos pisando el pedal para que siga enrollándose hasta que esté lleno.


Colocamos la canilla en el canillero metálico que está en el interior y lo colocamos hacia dentro hasta que haga clic y encaje.


El hilo de nuestra bobina lo vamos pasando ahora por las indicaciones de la línea continua. Los pasos van marcados con números (1-5) en la máquina. Para el paso 4 nos podemos ayudar del volante del lateral para que suba el enganche por donde debe pasarse el hilo. Siempre giramos el volante hacia nosotros. Por último lo pasamos por la aguja, si es necesario con el enhebrador.


Vale. Ahora viene lo que a mi en su momento me pareció cosa de magia: Que salga el hilo de abajo.

Estiramos del hilo de arriba y a la vez vamos girando el volante hasta que sale, como veis en la foto el hilo de abajo. Tiramos de los dos hacia atrás y ya podemos empezar a coser.


Para la prueba del millón vamos a coger una puntada muy simple.
  • Dejamos la ruleta de la tensión del hilo en “auto”
  • El disco de ancho de puntada entre 2-3
  • El disco de longitud de puntada en 4
  • El botón selector de puntos (o la ruleta de las letritas, vaya) en A
Antes de apretar el pedal, por lo que pueda pasar, os recomiendo que os acostumbréis a sujetar firmemente los dos hilos en las primeras (2-3) puntadas.


Para cerrar una puntada podéis echar un par de puntadas hacia atrás bajando la palanca de control de retroceso.


Cuando acabéis, teneís a la izquierda una cuchilla pequeña para cortar el hilo. Es muy cómoda cuando te acostumbras. Yo tardé mucho (muchísimo) en descubrir que mi primera máquina de coser la tenía. De hecho lo descubrí porque la overlock la tiene 🙂
Cosas del directo.


Ahora podéis empezar a probar distintas puntadas, una misma puntada con diferentes longitudes, o con diferentes anchuras de puntada…


Yo os prometo algún otro post con alguna puntada especial que pueda ser práctica y, claro está, puesta en práctica en algún proyecto 😉

Por ahora a emocionarse y a cogerle gustillo. ¡Que la disfrutéis!
Espero que os haya servido aunque sea un poquito este post 🙂
¡Besos! 🙂

Cómo empezar a usar tu nueva "Silvercrest" del Lidl