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DIY: CÓMO RECUPERAR UNA VIEJA SILLA

Seguro que tenéis en casa, o en vuestra cabeza al menos, alguna silla vieja a la que queréis dar un nuevo uso, una nueva vida, queréis probar cómo queda en vuestro mobiliario y darle un nuevo aire.
Pues bien, hoy os traigo una posible idea para que le deis un nuevo uso a esa silla vieja, para que la recuperéis de una manera más actual y acorde a vuestros gustos.
Personalmente llevaba tiempo enamorada de este tipo de sillas, así que tenía clarísimo lo que haría con una silla así, además había visto un millón de imágenes de sillas en pinterest para inspirarme, incluso me creé un tablero sólo de sillas, increíble pero cierto.
Lo primero que tenéis que tener claro es el tipo de objetivo, esa silla a la que le hemos echado el ojo. Yo hacía tiempo que tenía ganas de una silla como esta para hacer este experimento. Fui a buscarla de segunda mano y apareció cuando ya creía que no iba a dar con ella, fue amor a primera vista porque ya tenía en la cabeza cómo quería dejarla.
Así que una vez tenemos el objetivo elegido y a mano, nos disponemos a trabajar. Para ello será conveniente pasarle un lijado y después de limpiarla aplicar una imprimación selladora para madera.
Elegimos el color del que queremos pintar la silla y una vez seca la imprimación aplicaremos por lo menos un par de manitas de pintura, yo le puse un esmalte satinado para madera.

A la mía quería darle un toque de color en el respaldo pero de una manera especial, por ello decidí enrollar hilo en los travesaños del respaldo, me parecía que podría quedar resultón y muy fino a la vez. Así que me armé de paciencia y con cuidado fui enrollando hilo del color que había elegido.
Las patas también quería que fueran especiales, había visto en esas famosas fotos de pinterest un montón de sillas con la parte de abajo de las patas pintadas, así que allá me fui yo a dar el mismo color que le había dado al respaldo pero en este caso con spray, para ello protegí con cuidado todo lo que ya estaba pintado de blanco.
El resultado final me encantó, justo lo que buscaba y tal y como la había imaginado, mi nueva silla es lo más.
También aproveché que había encontrado este tapete que hace años hiciera mi abuela y que le iba perfecto al asiento para decorarla de vez en cuando, un toque kitsch nunca viene mal, y el valor sentimental no tiene precio.
Y este es el resultado de mi súper silla diy, espero que os haya gustado o inspirado al menos y que os animéis a probar, espero que me lo contéis si lo hacéis.
¿Os animáis?
Que paséis un buen finde, y cuidado con empezar ya con los turrones.
Besos gatunos.

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