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Bandeja de madera pintada con chalk paint casera

Cuando os enseñé a hacer chalk paint casera os conté que poco a poco os iría enseñando en el blog las cosas que he pintado con ella. Ya os mostré esta lata reciclada y en este marco decorado, y en esta ocasión se me ocurrió transformar una bandeja de madera (como la que decoré aquí) y utilizarla para dejar los anillos, pendientes y pulseras cuando me los quito al llegar a casa. Y este es el resultado:







Para haceros una bandeja similar necesitaréis:
– Pintura del color elegido (yo he usado chalk paint en color malva).
– Una lija de grano fino.
– Un trozo de fieltro.
– Washitape de un color que combine.

Y el paso a paso es muy sencillo:
– En primer lugar lijamos la bandeja para eliminar las posibles imperfecciones de la madera y aplicamos la pintura con una brocha fina.
– Una vez seca, recortamos un trozo de fieltro de la medida de la bandeja y lo pegamos en el interior de ésta.
– Finalmente decoramos como más nos guste con washitape en la parte exterior.

Notas:
– Si en lugar de utilizar chalk paint utilizáis pintura acrílica puede que sea necesario aplicar una capa de imprimación para que agarre mejor la pintura.
– Yo la he usado para dejar la bisutería en el dormitorio cuando me la quito, pero también os puede servir para dejar las llaves al llegar a casa, para ordenar cosas pequeñas en el escritorio o como vaciabolsillos.

Espero que os haya gustado la idea y nos vemos el viernes con los Friday Finds de la semana.

Besos,

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dispensador de jabón con pintura de pizarra

No se si pasa solo en mi casa, pero los dispensadores de jabón no me duran nada de nada. Si son de cristal, sí, pero si son metálicos, enseguida se ponen feos. Da igual que sean caros o baratos, me duran lo mismo. Y eso fue lo que pasó con este y por lo que se me ocurrió darle un cambio de aires que me gusta mucho:

dispensador de jabón con pintura de pizarra

Para este diy solo necesitamos:
– El dispensador de jabón que queramos decorar.
– Pintura de pizarra negra.

Y el paso a paso (por llamarlo de alguna manera ☺) es muy sencillo:
– Simplemente tenemos que pintar con la pintura de pizarra (en mi caso fueron dos capas) y decorar con tizas de colores o rotulador de tiza (yo usé lo primero).

Notas:
– Si el dispensador tiene manchas de óxido podéis quitarlas con una lija fina antes de pintar.
– Haced caso a las instrucciones del fabricante en cuanto a los tiempos de secado entre capa y capa.
– Si decoráis con rotulador de tiza líquida el dibujo será más permanente, mientras que con tizas normales se borra enseguida (pero así podéis cambiar la decoración más frecuentemente ☺).
– Si queréis ver otra idea para decorar un dispensador, podéis echar un vistazo a este post. Y si queréis aprender a hacer vuestra propia chalk paint, podéis leer esta entrada.

Como veis es una idea sencilla pero que puede servirnos para darle una segunda oportunidad a objetos que se han ido estropeando con el uso. Esta idea es válida para jarrones, portavelas, tazas, marcos de fotos… En fin, para todo lo que se os ocurra.

Besos,

Pd: nos vemos el viernes con los Friday Finds de la semana, que seguro que os gustan. 🙂
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Trucos de decoración y ¿¿¿Room tour??? a petición

Janny Sims me pidió hace un tiempo un post de decoración y le he estado dando un montón de vueltas a cómo hacerlo interesante. La verdad es que no tengo ni idea de decoración y me gustan unas cosas muy concretas (un poco raras, a lo mejor). Para mí la decoración consiste en mezclar de una manera más o menos coherente las cosas que me llaman la atención. La única forma que se me ha ocurrido para hacer este post es enseñar partes de mi habitación y daros algunos de los consejos que yo sigo a la hora de decorar. He puesto los consejos en negrita para que se entienda mejor. Espero que os guste y que no se aleje mucho de lo que pedías, Janny!

A la hora de decorar, me gusta que mi cuarto me resulte acogedor y que sea 100% de mi estilo. Por eso procuro integrar algunas de las cosas que más disfruto en la vida: los seres queridos, el arte, los viajes, los libros y las manualidades. Estas cinco cosas tienen un papel muy importante por toda mi habitación. Mezcla las cosas que más te gustan para que tu habitación sea totalmente tú.
En este caso, tengo una balda de madera encima de mi cama, no sé porqué me encanta tener estructuras encima de la cama, me da la sensación de calidez y confort, es una manía personal. Nos tiramos años (literalmente) para encontrar unas escuadras que sujetasen el estante que me gustasen, encontramos estas en la basura y las instalamos en la pared. La madera es de pino teñida de color roble (ahí tenéis el primer DIY). Anímate a hacer cosas tú mismo y tendrás una decoración más original.
Encima de ella, tengo cosas que me parecen bonitas y que quiero que se vean: algunos libros con lomos bonitos, una lámpara de huevo de avestruz que me trajo mi padre de Sudáfrica, un cuadro redondo de la exposición de Hopper que hubo en el Thyssen, un detalle de uno de los tapices del unicornio que me compró mi madre en París, algunas cajas bonitas y un soporte para colgar mis pendientes largos. Tengo un farolillo morado de inspiración marroquí colgando porque me faltaba algo vertical. También tengo un marco de corazón de México con una foto con dos amigos. No tengas miedo a mezclar colores y objetos diversos, es más divertido que tener una gama de color muy estricta.
En la cabecera de la cama, tengo el atrapasueños DIY que os enseñé a hacer el verano pasado y un papiro de Egipto con patos.

Mi cama es de IKEA de hierro forjado y me encanta pero es un coñazo para hacerla, es dificilísimo remeter las sábanas, por lo que no la recomiendo (de hecho creo que este modelo exacto ya no está a la venta). Si sigues mi blog desde hace algún tiempo, seguro que sabes que adoro los cojines, creo que dan sensación de comodidad y pueden cambiar del todo la decoración de una habitación. Por eso me gusta cambiarlos de vez en cuando si me entra la fiebre de la decoración. Una forma barata e instantánea de cambiar la decoración es cambiar los cojines y las colchas.
Algunos son comprados o regalados y otros DIY. Los caseros son: el cojín hecho con un jersey de punto que quizá recuerdes, el cojín más pequeñito que tiene flores, el que está al fondo en el centro con un elefante, el de famoso cojín de calabaza que hice el otoño pasado y el cojín cilíndrico que lo hicimos a partir de un vestido de dos euros. Hacer tus propios cojines es muy fácil, sobre todo si son cuadrados, si encuentras una tela bonita hazte unos cuantos.
También me gusta tener mantas para taparme y para decorar, en la foto aparecen dos: la blanca de abajo es de IKEA y la de encima es de Perú. La funda del edredón también la cambio, tengo dos que voy rotando según mi estado de ánimo y los cojines que tenga en ese momento.

Junto a la cama, con es normal, está mi mesilla de noche que es de mis muebles preferidos de mi habitación. Me encanta el detalle metálico y las diferentes vetas de la madera. La compramos en una tienda de muebles usados de esos que ayudan a exdrogadictos a integrarse. Si no conoces estas tiendas, son una mina, encuentras auténticas joyas y algunas muy baratas (además se aceptan regateos, sobre todo si te llevas más de un mueble). La madera es maciza en casi todo el mueble, lo que es un plus. Las tiendas de muebles de segunda mano son un filón, opta por muebles de madera maciza que tienen mejor aspecto y duran toda la vida y huye de los contrachapados.

Encima de la mesilla tengo más o menos lo básico: Una (preciosa) lámpara que me regaló mi madre en navidad, un marco increíble de Zara Home tipo Art Nouveau que me regaló mi padre, una vela, una caja de pañuelos y una enorme concha con perlas en formación dentro que uso para guardar las cosas de bisutería que más me pongo. En el cajón guardo lo que necesito cuando estoy en la cama: post it y lápiz para anotar y subrayar libros, un cuadernito, crema de manos y vaselina.

Y este es el espacio en el que escribo en el blog (entre otras muchas cosas). Amo mi mesa, la compramos en la misma tienda que la mesilla de noche. En realidad una consola para colocar en la entrada, pero me sirve de escritorio y me gusta mucho cómo queda. Sé creativo y usa muebles para una función diferente a la que tienen originalmente.

En cuanto a lo que hay encima del escritorio, ya que el mío es pequeño, intento ser simple y tener sólo lo imprescindible. Perdonad el aspecto de la lámpara, se me rompió la pantalla y quería comprarme una igual pero no les quedaban más la última vez que fuimos. También tengo una cajita mexicana hecha en una calabaza en la que guardo sacapuntas, gomas, auriculares y esas cosas. Al lado una vela dentro de una caña de bambú, un porta-post it de alemania y mi agenda de Klimt (ya os la enseñé en un post de favoritos) que tengo abierta siempre por el día en que estamos para ver todo lo que tengo pendiente. También tengo mi botella de agua, uso una de Arizona porque es muy bonita y yo soy una esteta. Tengo también botes para lápices llenos de todo lo que necesito y por supuesto el portátil y su ratón. Intenta ser práctico sin sacrificar el buen gusto, puedes buscar cosas funcionales y que tengan un diseño que te guste.

Encima del escritorio tengo un calendario con edificios de Gaudí que me compró mi padre en la finca de El Capricho y que, además de útil, me parece precioso. Encima de eso, un lienzo que reproduce el beso de Klimt que me regaló mi amigo invisible esta navidad y que adoro (es de la tienda Ale-Hop). Por último tengo colgada una foto de mis compañeras de trabajo en un marco improvisado que en realidad es lo que usan en Finlandia para colgar las toallas.

Y mi silla es de esas de IKEA de oficina, pero la tela original era horrible porque se le quedaban pegados todos los pelos humanos y gatunos, pelusas y demás. Una tarde mi madre y yo nos armamos de valor y la tapizamos entera con esta tela que compramos por 0,99 el metro. El proceso fue más fácil de lo que pueda parecer. Ahora es mucho más bonita y limpia. Encima a veces le pongo un cojín, sobre todo si llevo bastante tiempo sentada en ella. Si algo no te gusta intenta cambiarlo para que sea de tu gusto antes de tirarlo.
Me ha dado un poco de apuro enseñar mi habitación, pero es la única manera que se me ha ocurrido de hablar de decoración! Me quedan bastantes cosas que no he enseñado como el armario de los zapatos, la cajonera del maquillaje y las manualidades y las estanterías, pero creo que con esto está bien por hoy 😉

Espero que os haya gustado y/o resultado útil!
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Una lata convertida en bote para lápices

Como os comentaba en la entrada del viernes, últimamente tengo el espíritu diogenero desatado, y voy guardando todo lo que cae en mis manos y que es susceptible de ser tuneado. Y eso incluye unas cuantas latas de tomate, que en este caso he transformado en un bote para los lápices:
lata-bote-para lápices

Para decorar la lata he utilizado:
– Cartulinas lisas y estampadas.
– Troqueladoras diversas.
– Cuerda fina
– Cinta de doble cara.

Y el paso a paso es sencillo:
– En primer lugar forré todo el ancho de la lata con un trozo de cartulina estampada (troquelada en el borde superior e inferior).
– A continuación puse una cartulina lisa a contraste también troquelada y en ella coloqué dos corazones festoneados.
– Finalmente até la cuerda alrededor e hice un pequeño cartel con los sellos de letras.

Notas:
– Para pegarlo todo yo usé cinta de doble cara, pero también podéis usar algún pegamento fuerte.
– Si no tenéis troqueladoras de borde, podéis usar tijeras tijeras de formas para decorar las cartulinas.

Espero que os haya gustado la idea y nos vemos el miércoles con nuevo post.
Besos,

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Una lámina inspiradora handmade

Un mes más llega el Desafío Love Craft organizado por Bea y María. En está ocasión el reto consistía en elaborar una lámina con una frase inspiradora para este casi recién estrenado año 2014 y esta es mi propuesta (elaborada con washitapes, por supuesto ☺):
lamina scrapbooking washitapes

La verdad es que me apetecía utilizar los últimos washis que me compré y que estaréis hartos de ver por el blog, porque los he utilizado en este cargador y en esta percha, (sobre todo el de LOVE, que me encanta), y por ello decidí hacer una lámina en blanco y negro. Aparte de los washis utilicé troqueles variados, cartulinas (blanca y negra), una mini blonda, cinta de tela negra, rotuladores y una mini pinza de madera.

Y los pasos para realizar esta lámina son muy sencillos:
– En primer lugar forré una cartulina blanca del tamaño del marco que iba a utilizar con los washitapes para utilizarla como fondo de mi lámina.
– A continuación fui haciendo las palabras LIVE, LOVE y LAUGH utilizando distintas técnicas: con letras adhesivas, con sellos y con washitape.
– Seguidamente fui colocando los distintos elementos pegándolos sobre el fondo y para terminar coloqué los detalles troquelados (mariposa, corazón y flor).
– Una vez terminada la lámina, la coloqué en un marco blanco, para que destacase más.

Como veis la idea es muy sencilla y podéis adaptarla a vuestra decoración y con los colores que mejor os vengan. Y si os apetece más inspiración, podéis echar un vistazo a este post.

Besos,

Pd: nos vemos el viernes con los Friday Finds de la semana! 🙂

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Haz una pizarra en un marco de fotos

Hoy por fin vuelvo a la rutina. Y como todo en la vida, tiene su parte buena y su parte mala. La buena, menos caos en mi vida, algo más de orden (que es necesario para mi salud mental). Y la mala, volver a madrugar (creo que lo he dicho alguna vez, pero es que lo odio de verdad). Además, otra de las cosas que trae el volver a la rutina, es volver a publicar entradas no navideñas (que ya estaba yo un poco saturada del tema). Así que hoy os traigo una idea sencilla para haceros una pizarra con un marco de fotos:

Para haceros una pizarra como la mía necesitareis:
– Un marco de fotos (el mío es este).
– Un trozo de cartón no demasiado grueso.
– Pintura de pizarra.

Y su elaboración es muy sencilla:
– En primer lugar recortamos el cartón a la medida del marco.
– Lo pintamos con pintura de pizarra.
– Tras dejar secar, colocamos nuestro cartón pintado en el interior del marco, sin el cristal.
– Y ya está, ya tenemos una pizarra de mesa monísima. ☺

Notas:
– Yo tuve que dar dos capas de pintura de pizarra para cubrir bien el cartón. Dependiendo de la marca de vuestra pintura y del color elegido necesitareis más o menos capas.
– Lo podéis utilizar como pizarra de sobremesa o colgarlo en una pared (por ejemplo en la cocina, para apuntar la lista de la compra).
– Podéis jugar con el tamaño del marco para tener pizarras más o menos grandes. En mi caso quería algo pequeño para anotar cosas en el escritorio, pero más grande también quedaría muy bien.
– Yo el marco lo deje tal cual, pero podéis decorarlo como queráis (con washis, pintura, letras de madera…)

Como veis es una idea de lo más sencilla pero que queda muy bien en cualquier rincón y además es muy práctica. Y si os apetece ver más ideas con pizarra, podéis echar un vistazo a estas pinzas o a este portalápices.

Besos,

Pd: nos vemos el viernes con los Friday Finds de la semana! 🙂

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Cómo hacer un cojín con forma de calabaza: manualidad otoñal y de halloween

Como avisé por Twitter y Facebook, no pude publicar anoche porque tuve líos de abogados y juicios (no te olvides de seguirme en mis redes sociales para enterarte de todas las novedades) y me sabe fatal, con lo bien que me estaba portando publicando en los días previstos! Para compensar, la entrada de hoy es una manualidad muy chula, que se que os gustan, y perfecta para halloween pero ideal para todo el otoño e incluso para el resto del año. Hoy vamos a hacer un cojín con forma de calabaza:


Vas a necesitar:

-Un rectángulo de tela cuya anchura sea el doble de su longitud. 50x100cm es una medida que estaría bien.
-Un retal de tela, de unos 20×20 cm como mucho.
-Una bolsa llena de miraguano, vas a necesitar un montón. Yo he usado ese que se puede despedazar como si fuera algodón de azúcar.
-Lana de un color que pegue con tu tela (lana gorda, de la que se usa para hacer jerseys y bufandas de punto).
-Aguja e hilo.
-Una aguja de lana muy gorda, cuanto más gorda, más fácil te va a ser.

Antes de ver cómo se hace el cojín, debo decir que esta fantástica idea obviamente no se me ha ocurrido a mi que apenas sí sé coser. He sacado la idea de este tutorial que a su vez creo que tomó la idea de Martha Steward. Pero me ha parecido divertido recrearlo y no he visto nada parecido en español.

Pues vamos a empezar cortando la tela para que tenga las medidas deseadas. Debe ser un rectángulo que tenga el doble de ancho que de largo, como dije en los materiales:


No estaría de más que antes le hubieras dado un buen planchado a la tela. Por si tienes curiosidad, la tela que yo he usado es de las que se utilizan para hacer saris indios que vienen ya precortadas. No me acuerdo del precio pero son bastante baratas. La compré en una de las tiendas de indios que hay al lado de la Plaza Mayor de Madrid. (Si necesitas más datos, escríbeme un mail!)


Ahora vamos a doblar la tela de manera que el reverso quede hacia fuera y se forme un cuadrado perfecto. En la foto no parece un cuadrado pero es el escorzo, I promise. Cosemos con un pespunte resistente (recomiendo usar un hilo gordo o doble) el lado opuesto al lado doblado (en la foto el lado cosido es el de la derecha).


Ahora vamos a hacer un fruncido en uno de los lados abiertos. Nos aseguramos de que no estamos cosiendo una cara de la tela doblada con la otra, sino que tiene que quedar un agujerito, fruncimos cada lado por separado (espero haberme explicado bien).



Aquí un detalle para que veas cómo debe quedar más o menos.


Ahora damos la vuelta al cojín para dejarlo por el lado “bonito”. Hilvanamos el extremo que queda abierto para luego fruncirlo, pero de momento lo dejamos abierto como se ve en la imagen.


Ahora vamos despedazando el miraguano en trocitos para que se adapte mejor a la forma esférica del cojín. Metemos miraguano hasta que literalmente rebose para que quede bien tirante, los cojines flácidos quedan muy feos!


Ahora lo fruncimos y lo cerramos muy bien para que no se suelte. Quedará algo así. No importa si no es perfecto, el rabito de la calabaza lo va a tapar!


Ahora con la otra tela creamos dos formas iguales como las que se ve en la imagen, con un extremo redondeado y el otro recto.


Ahora los cosemos con el reverso hacia fuera como se ve en la foto. Dejamos el lado plano sin coser.


Le damos la vuelta y lo rellenamos con un poquito de miraguano…

… y cerramos el lado que nos quedaba abierto. Ahora volvemos a la cabaza. Esta es la parte difícil:


Le damos la vuelta al cojín de manera que tengamos delante el fruncido que hicimos antes de meter el relleno. Ahora usa tu aguja de lana (nosotros teníamos sólo una aguja pequeña de lana y nos costó Dios y ayuda), enhebrala e insertala sin miramientos por el “culo” de tu calabaza (esto suena y tiene un aspecto fatal, publicidad de streamcloud anyone?) y ahora la sacamos por el otro lado (para que suene aún peor si cabe).


Volvemos a insertarla por la parte de abajo y a sacarla por arriba, creando las vetas de las calabazas con la lana. Las vamos separando unas de otras hasta que nos guste el resultado y tengamos todas las que queramos.


Cuando estemos contentos con cómo ha quedado, podemos recolocarla un poco para que quede con la forma exacta que queramos. Y ahora nos toca el otro paso complicado:


Tenemos que coser el “tallo” al fruncido que hicimos después de meter el relleno. Es difícil coser en esa postura y en una zona que está como hundida. No hace falta que quede perfecto, lo importante es que quede bien apretadito y muy seguro.


Congratulations! Ya tienes tu cojín en forma de calabaza y antes de Halloween. La verdad es que creo que voy a dejar el mío puesto durante todo el año, me gusta mucho cómo a quedado. Echa un vistazo al post original en el que me baso (que mencioné arriba) porque lo explica todo súper bien.

Estoy segura de que este cojín quedará genial tanto en telas estampadas como lisas y en todos los colores, sólo escoge una que pegue con tu cuarto o tu salón!

¿Te ha gustado el cojín calabaza? ¿Te gusta la decoración de Halloween?



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Cómo hacer un cojín con forma de calabaza: manualidad otoñal y de halloween

DIY imanes washi tape!

Perdonad por la tardanza en postear! Agosto es un mes difícil para el mundo blogueril y estoy bastante ocupada poniendo algunas cosas a punto para septiembre! Pero he tenido tiempo de hacer algunos DIYs estos días que ya os iré enseñando. Hoy os voy a enseñar algo muy sencillito pero que queda muy aparente, además es un tutorial utilizando washi tape, que sé que gusta mucho!
Si tienes una plancha magnética en tu habitación u oficina donde te gusta pegar fotos y crees que está un poco sosita, esta es la solución. Vamos a crear unos imanes imitando washi tape, para que parezca que las fotos o notitas que tengamos están pegadas con washi tape en vez de con imanes. También queda muy bien en la nevera!



Vamos a necesitar solamente tres cositas:
-Tijeras
-Washi tape (o incluso papel estampado)
-Cinta imantada o imanes de publicidad (de esos típicos de telepizza o del seguro del coche)

El paso a paso es muy sencillo e intuitivo. Primero vamos a cortar nuestro imán o cinta imantada en tiras que tengan el mismo ancho que nuestra washi tape. Pueden ser todo lo largas que queramos.

Una vez hecho esto, vamos a pegar una tira de washi tape por el reverso.


Por qué es tan mala esta foto?

Y ya está! Ya tenéis unos imanes muy baratos y chulos para colgar fotos, calendarios o los dibujos de los peques en vuestra nevera o corcho imantado!

Ignorad mi reflejo cual japonesa haciendo la foto, por favor. Pero este es el resultado! Sé que es muy sencillito, pero así vamos abriendo boca para los siguientes DIY!

¿Te ha gustado este proyecto? ¿Eres amante del washi tape?
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DIY imanes washi tape!