Entradas

DIY: Cuenco de papel de periodico #diymaniacas

Buenos días!!!

Esta semana va de DIYs y hoy le toca el turno a unos cuencos hechos con papel de periódico que son lo mas!!!! Si, lo se…, en todos los DIYs digo lo mismo pero es que es verdad jejeje todos molan un montón.

Con este cuenco tan lindo participo en el reto de #DIYmaniacas propuesto por Mi Armario Coqueto. Este mes el tema era hacer una cesta, cesto, cuenco… o cualquier otra cosa que podamos usar como recipiente.
Como siempre nos deja libertad para que elijamos lo que mas nos gusta así que yo me he decantado por el bol y por el papel de periódico por que creo que para estas piezas de decoración va muy bien.

Los materiales que he usado son:
* Papel de periódico
* Cola blanca
* Pincel
* Agua
* Bol
* Film transparente

Y para hacerlo simplemente tienes que seguir los siguientes pasos:

Lo primero es cortar el papel de periódico en trozos pequeñitos y a poder ser irregulares. Así quedara mas bonito.

Luego, ponemos el bol boca abajo y cubrimos con el papel film, el que usamos para la cocina, intentando que quede lo mas liso posible.

Ahora, en otro cuenquito, mezclamos a partes iguales la cola con el agua y removemos bien para conseguir una mezcla homogénea.

Ya solo tenemos que cubrir todo el bol con el papel de periódico empapado en cola y ayudándonos con el pincel para que quede bien pegado y liso.

Una vez seco, damos la vuelta, quitamos el bol que hemos usado como “plantilla” y retiramos con cuidado el papel transparente y et voilá!!

Ya tenemos nuestro cuenco de papel de periódico!!!!

Pero aquí no termina la cosa. Entre todos los participantes habrá un ganador, el que mas votos haya conseguido, y el mes pasado me quede segunda… a ver si este tengo mas suerte!!! Asi que no te olvides de pasar a votar tu favorito 😉


Que te ha parecido el DIY? y el resultado? que uso le darías tu?

Besines.


Image and video hosting by TinyPic

Lee el post original

Cojín de retales

Ya, ya lo sé. Estáis pensando que dónde están los retales. Pues muy fácil: dentro del cojín.

No es trampa, señores, qué va. ¿Os acordáis de cuando erais pequeños e ibais a casa de vuestra abuela o vuestra tía abuela o cualquier otro familiar viejuno, y os acostabais en unas camas que se hundían, con cojines y colchones que pesaban más que una bolsa de patatas, una garrafa de agua o, ojo a esto, una bombona de butano? Sí, esas camas en las que te ponían tantas mantas que te parecía que no te podías mover. A lo mejor solo me pasaba a mí. No sé. Pero para mí es un recuerdo claro y vibrante, porque nunca entendí cómo una almohada podía pesar tanto.

Hasta ahora.

No tengo nada en contra de la guata ni de las plumas ni de los cojines ligeros y vaporosos que parece que flotan en el aire cuando se organiza una guerra de almohadas. Al contrario, me gustan mucho. En mi casa cada vez hay más cojines porque somos todos unos adictos. Los pompones duermen con tres cada uno, nos peleamos por la parte del sofá más mullida y hasta el gato tiene su propio sillón con doble almohadón. No, qué va, no tengo absolutamente nada en contra de todos los tejidos ligeros y suaves.

Pero no puedo evitar que este cojín grueso y pesado, esta arma mortífera para nuestra próxima batalla campal en la cama, me produzca una alegría infantil. Ni puedo evitar abrazarlo cada tres minutos y medio.

Este cojín cumple dos funciones básicas que me alegran infinitamente: una, sirve para dormir, apoyar la cabeza, sentarse y cualquier otra cosa que se pueda hacer con otros cojines; y dos, vacía la cesta de retales más rápido que Tricky un palet de Chips Ahoy. El cojín se come los retales, literalmente.

Yo lo hice con un kimono que me había regalado el pomelo para satisfacer a mi gen asiático. Creo que no llegué a usarlo nunca porque era un poco incómodo, pero lo tenía guardado desde hace una cantidad indecente de años porque la tela me parecía preciosa. Hace unos días empecé a hacer limpieza de telas, por culpa de Mònica, Miren y Mari Cruz, y me topé con él. Cuando lo saqué del armario y lo toqué, enseguida pensé en un cojín y cojín se quedó.

Podéis hacerlo con cualquier otra tela que tengáis por casa, solo necesitáis cortar un rectángulo, doblarlo a la mitad, coserlo con el derecho de la tela enfrentado y dejar una pequeña abertura para darle la vuelta. Con el cojín girado, llega el momento de asaltar la cesta de los retales.

Pero no solo los retales, no… ¿Restos de lana? Para adentro. ¿Muestras de tejido con las que no sabes que hacer? Para adentro. ¿Hilos sueltos? ¿Calcetines sin pareja? Ya pilláis la idea. Todas esas cosas que dan vueltas por vuestra casa y que no os decidís a tirar aunque no sirvan para nada pueden convertirse en un relleno estupendo para vuestro cojín. Que sí. Luego lo cerráis con una costura invisible y ya está.

Y sí, es muy cómodo. Es un cojín firme, pero agradable, que aguanta la forma y con el que puedes desafiar a cualquiera a una guerra. Y es largo. Bastante largo. Adecuado para pillarlo de una esquina y soltarle un latigazo potente a cualquiera que se te acerque.

Este se lo ha quedado la pompona. Quiere ponerlo en el banco que habrá frente a la pared que le pintamos hace unos días. Pero ya estoy preparando el próximo. Porque necesito vaciar alijo de telas… y también necesito preparar munición, mientras recuerdo las vacaciones en casa de mi abuela y la cama fresca y cómoda en la que no me podía mover.

Pst, pst!! Por cierto, hoy es el cumpleaños de Ari, que es mi partner in crime en Demodé y una persona estupenda. Si la vais a visitar, mandadle un tirón de orejas virtual. Felicitats, bonica!

Lee el post original

Cómo personalizar tu maleta con chalk paint

Que levante la mano quien no se ha emocionado porque por fin ha visto salir su maleta en la cinta transportadora del aeropuerto y cuando ha ido a echarle mano se ha quedado chafado porque no era la suya. En la distancia sí lo parecía y más con las ganas que tenías de salir pitando de allí para no perder ni un minuto más de vacaciones.
Yo a las mías les pongo algo para identificarlas porque soy muy aprensiva y tengo miedo de que se la lleven confundida y me vea en medio de un aeropuerto desierto después de que todo el mundo se haya ido con sus pertenencias, delante de una ventanilla explicando por enésima vez mi historia y recibiendo a cambio un triste neceser con un cepillo de dientes y un dentífrico canijo, una camiseta gigante y unos gallumbos de pata larga. Esto que digo es verídico, que las dos veces que al esposo le extraviaron la maleta eso fue lo que le dieron para que tirase hasta que se la devolvieron.
Que si vas solo tiene un pase pero si llegas a Canarias después de dos días haciendo maletas como si en lugar de irte de vacaciones estuvieses preparando una mudanza, que todos los años es la misma guerra con el esposo porque si por él fuese llevábamos una bolsa del supermercado con unas chanclas y un bañador y ya, pero cuando llega la hora de salir de paseo y de la cena y de la mini disco y de todo lo que se hace en vacaciones bien que agradece que yo haya metido todo el armario en cuatro tristes maletas. Y si no lo dice es porque no quiere dar el brazo a torcer.
Total que pensando en esto se me ocurrió una forma de identificar las maletas sin recurrir a atarles un lazo o cualquier otra cosa que aparte de estar muy visto es igualmente inseguro porque quién te dice a tí que un mozo de esos que trasiegan con los equipajes no lo arranca por accidente y ahí te quedas tú con cara de póquer esperando a que salga la tuya, que es la que llevaba el lazo verde fosforito sin darte cuenta de que es la cuarta vez que pasa por delante de tus narices.
La cosa es sencilla: más seguro que colgarles algo es hacerles un dibujo porque fijo que nadie más lo tiene. ¿Con qué? Con chalk paint señores. Sobre esta pintura sólo leo maravillas, que sirve para cualquier superficie, que no sale ni con agua, que es súper resistente. Yo hice la prueba con la del esposo (se ofreció voluntario ojo) y la verdad que diferente sí que ha quedado y si no juzguen ustedes mismos:
En un principio me pidió la ballena de Pica Pecosa pero para hacerla en grande me pareció demasiado y para hacerla pequeña pensé que no se vería mucho, así que le propuse un banco de peces con burbujas y todo y de esa forma poder ponerlos por todos los lados para que cayese como cayese en la cinta se viesen.

De momento todavía no hemos podido probar qué tal responde la pintura al banco de pruebas que supone que te metan y te saquen de la bodega de un avión, que nosotros una maleta que teníamos y no digo la marca pero es una muy conocida y que venden precisamente porque parecen cajas fuertes nos la devolvieron con un boquete como si hubiese hecho el viaje colgada de las ruedas del aparato. Que cuando hicimos la reclamación nos contestaron diciendo que ESO era imposible que se lo hubiesen hecho en un aeropuerto.
Lo dicho, la idea de la pintura es buena y si encima aguanta ni os cuento. Ya os diré qué tal se porta.
Pasad un feliz miércoles y si tenéis la suerte de estar debajo del sol acordaros de los norteños que a mediados de julio seguimos con la sensación de estar pasando una primavera fría.
P.D. ¡Muchas felicidades a todas las Cármenes!

Lee el post original

DIY Otoñales

Ya habéis ido a recoger setas, castañas y a disfrutar del bonito aspecto del bosque durante estas fechas?
El pasado 23 de Setiembre empezó el Otoño y por eso hoy os traigo unos DIY muy otoñales para que vuestra bonita casa quede bien decorada.
Algunos se pueden hacer con los más peques de la casa así que a ver todas las ideas y a recoger hojas para hacer los DIY!!!

Unas velas con hojas secas enganchadas en cualquier bote de cristal pueden quedar de maravilla en nuestra mesa del comedor a modo de vela o simplemente como elemento decorativo!!
Con los niños, podéis hacer un árbol real en cualquier rincón. No tiene ningún secreto y es fácil de hacer con los nenes. Y además puede parecer muy real porque seguro que de vez en cuando alguna hoja se caerá…:)
Queda muy bonita también una guirnalda de hojas un poco más trabajadas, con toques de purpurina. Se pueden colgar de cualquier pared o de cualquier mueble como elemento decorativo.
Y un bol para el recibidor para poner llaves o cualquier otra cosa? Se puede realizar con los pasos que os dejo aquí. Muy original el resultado verdad?

Para los que les gustan más los dulces, os dejo unas ricas galletas con formas de hojas y castañas! Aunque aquí faltarien las setas típicas de esta estación, seguro que están muy muy buenas!.
Y para finalizar, acabamos de darle a la casa un toque muy muy personalizado: cojines de colores muy cálidos y otoñales que quedan de maravilla!
Por cierto, tengo que disculparme porque entre trabajo y trabajo tengo muy poco tiempo para publicar y dedicarme al blog. Espero que dentro de poco eso no pase porque tengo muchas muchas ganas de llevar a cabo todos los proyectos que tengo en mente.
Hasta la próxima a todos!!!

Lee el post original

Regalo personalizado para el Día del Padre, caja de los sentidos

Caja de los sentidos
Caja de los sentidos

Este regalo se lo hicimos Carmen y yo a su padre hace años, cuando aún no había nacido su hermano Bruno.

El regalo consiste en meter en una caja comprada o decorada por vosotros mismos regalos relacionados con los cinco sentidos. Es una forma de trabajar el concepto de los distintos sentidos sensoriales con los niños y de ofrecerles la oportunidad de colaborar muy activamente en el regalo a su papá. Así pues esto fue lo que le regaló Carmen a su padre por cada uno de los cinco sentidos:

  • Vista: Para este sentido le hizo un dibujo felicitación del Día del Padre.
  • Gusto: Para el gusto le puso una piruleta con forma de corazón.
  • Tacto: Para el tacto cortamos un mechoncito de su pelo y es que ¿qué puede haber más suave para un padre que el pelo de su niña?
  • Olfato: Para este cogimos un algodón y lo rociamos con su colonia, a estas alturas el olor ya se ha ido 😛
  • Oído: Para el sentido de la audición no se lo pudo meter en la caja, pero el regalo era cantarle una canción.
El regalo tuvo bastante éxito, al papá le gustó y la caja la ha ido completando con esos regalos casuales que los niños nos hacen a los padres a cuento de nada como un dibujo, una manualidad o cualquier otra cosita.

Si no se os ocurre con qué llenar vuestra caja de los sentidos para el Día del Padre, en la web de Cupones Mágicos tienen ofertas para este día, así pues para el regalo del sentido de la vista tienen descuento en tablets, para el del gusto un taller de gin-tonic y para el del oído descuentos en productos de audio. Podéis echar un vistazo aquí.

¿Qué os ha parecido esta idea de regalo de la caja de los sentidos? ¿Qué meteríais vosotros dentro de una caja de los sentidos?

Lee el post original

Lingo aviones-chocolatina

¡Hola de nuevo! Después de un largo paréntesis, estrenamos año en el blog! El 2014 ya está aquí y hemos necesitado unos días para ponernos al día y en marcha con muchos proyectos y colaboraciones interesantes. ¡Este año empieza a tope!

El pasado mes de Noviembre, dimos un taller de juguetes reciclados en el Bloggers & Family! Prometo post cuando recopile todas las fotos. En el taller, para ubicar a los más pequeños y darles la bienvenida, se me ocurrió hacer unas chocolatinas-avión que había visto en el blog de Baballa, dónde también encontraréis el tutorial. También los usé en la fiesta de cumpleaños de bolita, como regalo a los invitados.
Es una manualidad sencilla, entretenida, no nos vamos a engañar, pero fácil. Yo la hice con Huesitos, pero podéis hacer los aviones con cualquier otra chocolatina que tenga forma rectangular y que les guste a vuestros peques. Es una idea genial para cumpleaños, merendolas, invitaciones de fiestas, para poner en la mesa en alguna comida familiar, incluso se me ocurre que podrían usarse en una boda, en la mesa de los más pequeños para qué sepan dónde sentarse. Aquí os dejo algunas fotos de los aviones, que os aseguro que triunfaron.

Un consejo: contad que son chocolatinas, lo damos por supuesto y la gente no lo sabe y los guarda en la estantería que quedan muy monos…pero es más divertido romperlos y comérselos ¿no os parece? 😉
¡Feliz fin de semana!

Lingo aviones-chocolatina

Saco de trigo para combatir dolores musculares

Hoy os voy a presentar un remedio casero para menguar nuestros dolores musculares. Se trata de un saquito que introduciremos en el microondas para calentarlo y a continuación poder ponerlo en la zona dolorida. Habitualmente se utiliza para combatir dolores cervicales, pero puede ser empleado para aplicar calor en cualquier otra parte del cuerpo.

¿Qué materiales necesito? Dale a “Seguir leyendo” y lo descubrirás.


Los materiales necesarios son:

Trigo

Un trozo de tela de pana.
Os enseño la foto del trozo de pana ya cosido. Tenemos que coser un rectángulo dejando una abertura para introducir los granos de trigo en su interior.


Máquina de coser (¡este es el primer DIY del blog en el que la utilizo!, ya estaba tardando…)

Veamos el proceso:

Introducimos los granos de trigo en el interior del saco.

Cosemos la abertura del saco para que no se nos salga el trigo de su interior.

Y os preguntaréis: ¿Cuál es el secreto de este saco para calmar mis dolores?. Pues bien, consiste en introducir el saco en el microondas un par de minutos y lo ponemos sobre la zona dolorida, et voilà.



Pero ojo, esto no es un remedio milagroso, se trata de menguar los dolores, ¡no eliminarlos!.

¿Te animas a probarlo?
Cristina ♥

Visita la entrada original AQUÍ