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Aprendiendo De todo un poco – Tejer un árbol sobre una rama

¡Buenos lunes!

Hoy vamos por la tercera edición de

“Aprendiendo De todo un poco”


Esta vez el tutorial es “Tejer un árbol sobre una rama”
lo propuso Anna, ganadora de la última edición.

Y….vaya ocurrencia Anna!!! 🙂
Al final conseguí tejer un poco, pero el antes…y el durante….ejem ejem!!!
bueno no me voy por las ramas, y os muestro y narro mis peripecias.

Lo primero, conseguir una rama verde y muy flexible.


Para hacer el círculo, se tiene que entrelazar
las dos extremidades, como no lo logré,
opté por unirlas con cinta de carrocero.


Empecé a enrollar cordel, y una vez estuvo
lo suficientemente fuerte quité la cinta.


Después del cordel, puse lana, y después otra vez cordel,
y ahí empezaron los primeros problemillas.
No sé como fue, pero el círculo se deformó.


Como ya tenía todos los cordeles tan bien puestos,
pensé que igual no quedaba tan mal y continué.

Ahora viene hacer lo que serían las ramas del árbol.
Para ello también usé cordel. Mides con el círculo y
cortas el largo necesario.

Coges las dos puntas y las pasas por dentro.


Puedes poner tantas ramas como te parezca.


Las dos de en medio, aunque en esta foto no se ve,
las dejé mucho más largas, luego veréis por qué.

Retiré las dos de en medio, y recogí todo el resto,
enrollando un cordel, y lo anudé por detrás. Con un punto de cola
lo enganché a la base de la rama.

Manteniendo retirados los cordeles centrales,
corté el exceso de largo.

Los cordeles centrales, los pasé uno por cada lado,
quedando una aspa.

Y fui enrollando los cordeles, uno por cada lado,
formando lo que sería el tronco.
Para terminarlo lo anudé por detrás.

Ahora toca rellenar lo que sería la copa del árbol.
Otra vez cordel, pero esta vez de color.

Un poco de hilo de algodón blanco.


Una cinta con motivos, y un poco más de cordel.
Y si os fijáis, en la parte inferior izquierda……
patapam!!! se quebró la rama.


Casi terminaba y ahora este imprevisto, me desquició un poco la cosa!!!
Pero “a pequeños males, pequeños remedios”.

Escaneé una servilleta de pajarillos que ya
he utilizado otras veces, reducí el tamaño,
imprimí en blanco y negro, y recorté.


Pegué los pajarillos en un rollo de papel.


Una vez secos, volví a recortarlos,
y los pinté con acrílica blanca.


Con un palillo untado de pintura negra, les hice el ojo.


Con cola de contacto los pegué al árbol,
y a uno lo puse disimulando 😉

A mi me va lo rústico, por eso he utilizado cordel,
pero podéis usar lanas, cintas……vaya todo lo que se os ocurra,
y tampoco he querido recargarlo, pero eso siempre
es a gusto de cada cual.



Y a ver a ver…con que me sorprenderán las compis
que se hayan animado a participar!!!


Os recuerdo que a partir de las 00.00 (que ya será día 21),
hasta las 00.10 del día 22,
se podrá votar. Para votar, sólo tenéis
que poneros encima de la imagen elegida,
arriba a la derecha sale un corazón, haced clic y ya está.
En las anteriores ocasiones solo daba opción a 1 voto,
esta vez tenéis 3 votos.
Aaaahh!!! Otra cosita, si lo he hecho bien,
cuando enlacéis vuestro link, tenéis que poner
obligatorio el tutorial que elegís en caso de ser ganadora.

El ganador@:

– Elige el tutorial.
– Se lleva un diploma virtual.
– Y recibe una cajita.

Y por último todos los posts participantes son
colgados en Pinterest en este tablero.

¡Muchas gracias por participar!

¡Feliz semana!

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Guirnalda de tela navideña

La vivencia de la Navidad en nuestra familia se puede dividir en dos períodos, a saber, antes del nacimiento de la niña y después. Al primero de ellos corresponde el abeto pequeño de plástico de los chinos y la caja con el kilo doscientos de adornos de plástico plateados y rojos comprada en unas rebajas en Ikea.
Conforme nos adentramos en el segundo período el abeto siguió siendo de plástico pero eso a día de hoy ni se ve porque está inundado de espumillón y eso que lo cambiamos por las quejas de la niña que decía que un árbol más pequeño que ella no podía ser de Navidad por muchas cosas que le pusiesemos encima y los adornos bicolores han sido paulatinamente sustituidos año tras año por otros que ha hecho ella desde los tiempos de la guardería. Impagables la bola dibujada sobre cartón que a día de hoy todavía sigue perdiendo purpurina y la estrella forrada con seiscientos cincuenta gramos de papel de aluminio que aguanta en equilibrio en lo alto del árbol.
La ilusión se contagia y somos legión los padres que en estas fechas llenamos la casa de luces y de cables sólo por ver la carita que ponen y hasta el Belén montamos y sacamos sitio de donde no hay para que el Niño tenga su portal con todos los animales que hagan falta que además de la burra y el buey reglamentarios también puede necesitar el calor de los animales de la granja de los Barriguitas y los gatos de los Playmobil, y los Reyes se vayan acercando poco a poco aunque los nuestros según el día están a un paso de postrarse ante el Niño antes de Año Nuevo y otros parece como si hubiesen tenido que darse la vuelta porque se les olvidó algo.
El primer año no íbamos a poner Belén porque nos parecía que con el árbol cumplíamos de sobra, pero a medida que se acercaba la Nochebuena empezó a entrarnos cosa porque la niña no tenía Niño (eso es de padres recientes, hoy ni lo pensaría) y un domingo por la tarde hice este con tubos de cartón (aquí, aquí y aquí) a la espera de comprar uno en condiciones. Lo que pasa es que la niña le cogió cariño y no quiere cambiarlo y se ve poco serio, a ver si este año la convenzo.
Y como la casa se ve tan bonita con todo ese despliegue y da mucha ternura ver las cosas hechas por ella yo también me voy animando y aporto mis granitos de arena a la decoración. Empecé con el calendario de Adviento (aquí) y hoy os traigo una guirnalda que lo mismo sirve para ponerla como lo que es o se puede desmontar y poner cada elemento por sí solo en el árbol solamente con coserle un lazo o una hebra de lana.
Los árboles y las estrellas están hechos con dos retales de tela sobre los que dibujé su contorno y la #buenaabuela se encargó de coser a máquina. Menos de cinco minutos. Dos minutos más para rellenarlos y uno para colgarlos de un bramante. Las dos telas me encantan y así de bonita quedó.

¿Qué os parece cómo ha quedado? ¿Hacéis algun@ vuestra propia decoración para Navidad? Contad, contad, que me gustaría saber qué cosas hacéis.
Sed muy felices aunque con el día que tenemos hoy es complicado.

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