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Organizador de materiales crafts * DIY

Una semana de pequeños imprevistos me ha tenido alejada del blog,
pero el fin de semana pasado pude tomarme un tiempito para crear algo
lindo que compartir hoy en los Findes frugales de Colorín Colorado.

Una rejilla procedente de algún mueble de oficina desmontado que vi en
un contenedor llamó mi atención por tener unos topes redondeados en
los que descubrí la posibilidad de introducir algún recipiente para tener
organizados rotuladores y otros materiales de manualidades.

Como tenía el coche al lado lo cogí y lo guardé en el maletero.
Ya en casa lo lavé y sequé, dándole después varias manos
de pintura dorada mate en spray.

Dejé que se secara y lo colgué en la pared.

Unos vasos de plástico en preciosos tonos empolvados de MUJI
fueron los elegidos para meter en los huecos de los topes redondeados.
Ideales para tener a la vista y organizados los rotuladores más utilizados,
la plegadera, unas tijeras…

Al tratarse de una estructura metálica, puedo utilizar imanes para sujetar
tarjetas y mediante pinzas o ganchos colgar otros materiales crafts.

¿Os habéis fijado en esa preciosa borla de tonos turquesa?

Es una creación de nuestra estimada Vero Palazzo, a la que tuve el
placer de conocer personalmente durante los días que pasó en Madrid
en su último viaje a Europa.

Apasionada viajera, sabe contarnos al detalle lo que encuentra en
sus viajes.
Es evidente que el turismo ha sido su profesión durante años y
actualmente lo compagina como freelance con su dedicación a la
recreación de piezas de mobiliario, accesorios decorativos y joyas.

Pasamos juntas un bonito día en Madrid, yo haciendo de caótica
cicerone de espacios con encanto, aunque ella es ya una enamorada
de esta ciudad desde hace bastante tiempo pues estuvo viviendo una
temporada aquí y vuelve siempre que tiene oportunidad.
Estoy encantada con mi “nueva” rejilla/expositor/organizador.

Una pieza única y original fruto de haber dado una segunda oportunidad
a un material deshechado que ha encontrado una nueva utilidad y un
nuevo aspecto con poco esfuerzo e inversión.

Justo los principios que aúnan los findes frugales de Marcela donde
me voy, como cada viernes, a darme un auténtico baño de inspiración.

¿Me acompañáis?

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Cesta de lata para hierbas aromáticas * DIY

La regla de las tres erres, reutilizar, reciclar y reducir, surge como
una propuesta de hábitos de consumo motivada por Greenpeace y se
ha convertido en una máxima ecológica y de sostenibilidad.

Su influencia ha llegado a muchos ámbitos, también a estilo de
vida y decoración.

Dar una segunda oportunidad a un objeto utilizándolo tal cual o
transformándolo para darle un nuevo uso, está de moda.

Pero no es algo nuevo. Somos muchas las personas que ya disfrutábamos
recuperando objetos que hubieran acabado en la basura, reinventándolos,
tuneándolos o simplemente restaurándolos para darles una segunda vida.

Recuerdo a mi madre haciéndolo desde siempre y ese gusto por lo antiguo,
por lo vintage o simplemente por objetos en los que se recrea un nuevo
encanto nos lo ha trasmitido a nosotras.
Y no somos las únicas, desde luego.

Esta máxima coincide precisamente con el espíritu de los findes
frugales de Colorín Colorado, un blog hop que reúne cada viernes
a muchas bloggers que nos tomamos un tiempito para crear algo
lindo, sencillo y barato que compartimos en la red a modo de inspiración.

Mi propuesta de este viernes es una cesta realizada con una lata de conservas.

En la imagen que antecede podéis ver los materiales que he utilizado y
en las siguientes los pasos seguidos.
Lo primero ha sido doblar el borde de la lata con un alicate para
eliminar el filo cortante.

Después haremos dos agujeros equidistantes en la lata con un punzón e
introduciremos por ellos un alambre que previamente habremos cortado
con el largo del tamaño que queremos obtener para el asa de la cesta.

En este caso yo le he dado forma al alambre para obtener un bucle en
la parte superior del asa: el resultado es más bonito y también más útil
a la hora de colgar la cesta.
Podemos dejar la cesta tal cual, con su acabado natural cromo, o bien pintarla.
En este caso yo opté por la segunda opción ya que tengo varias con el acabado
metalizado original.

Utilicé pintura acrílica en color blanco pero igualmente se puede utilizar
pintura en spray.

Un recorte de cartulina negra con las palabras del uso que le vamos a dar
a la cesta, escritas con rotulador de tiza líquida y pegado sobre la lata,
pondrá fin a nuestra creación.

En este caso yo he utilizado la cesta para tener hierbas aromáticas
en la cocina, pero los posibles usos son muchos.

¿Qué uso le darías tu?

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Conseguir efecto mármol con laca de uñas

Que el efecto mármol es tendencia no es nada nuevo: ya el pasado año
los nórdicos empezaron a imponer el acabado mármol en superficies,
objetos y piezas donde no es propio este material.

Y, cómo no, los crafters, los seguidores del hand made, low cost y DIY
comenzaron a idear la forma de conseguir efecto mármol de forma fácil,
sencilla y barata.

Justo las premisas necesarias para participar en los Findes Frugales de
Así pues, tras buscar inspiración en la red, decidí probar la técnica de
marmolizar o decorar con efecto mármol utilizando laca de uñas.


Elegí esmalte de uñas negro y dos piezas para tunear,
una carcasa de smartphone y una taza, ambos blancos.

Unos consejos previos:
-Conviene proteger la superficie donde vamos a trabajar
por si se derrama algo de esmalte.

-Utilizar unos guantes o pinzas para manipular la pieza a
transformar.

-Usar un recipiente que no vayamos a necesitar o usar
posteriormente para otro fin.


El proceso es sencillo: echar laca de uñas en un recipiente con agua y
sumergir el objeto a decorar moviéndolo para generar las aguas o dibujos
que busquemos.

Después sacamos el objeto y lo dejamos secar.

Pero no por tratarse de un proceso sencillo, el resultado es
siempre el esperado.

De echo tras mi primera experiencia, cuyos resultados os muestro
en las imágenes, he aprendido varias cosas que comparto con
vosotros y que aplicaré en mi próximo intento:

-Acortar al máximo el tiempo desde que echamos el esmalte
en el agua y metemos la pieza a tunear.
-No intentar cargar la superficie de la pieza con demasiado esmalte
pues se trata de conseguir un efecto de sutiles aguas.
-Utilizar preferiblemente un recipiente bajo de perímetro amplio
y procurar echar esmalte por toda la superficie en lugar de
concentrarlo en un punto.

Como observaréis, en este primer intento no conseguí un resultado
perfecto puesto que hay zonas con demasiado esmalte acumulado.


Pero seguro que conforme vayamos experimentando en esta técnica
descubriremos nuevos tips que nos permitirán perfeccionarla.

Vosotros, ¿la habéis probado ya?

¿Que consejos añadiríais?

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Funda de otoño para mi sillón mariposa

¿No os ocurre a vosotros que cuando encontráis una prenda que os
gusta y os favorece especialmente compráis más de una en distintos tonos?

Eso es lo que me pasó a mí con estos jerseys de lana rústica: compré cuatro
en los tonos que más me gustaban. No sabía cuál elegir y como estaban muy
bien de precio…

Los he usado hasta la saciedad.
La verdad es que me encantan y siguen en buen estado pero las
modas cambian y no me veo ya con ropa ajustada y cortita.

Como el tejido me resulta de lo más acogedor, decidí hacer con ellos
una funda más abrigada para mi sillón mariposa.

Al tener que unir varios tonos, inicialmente estuve buscando con qué
coserlos: hilos y cordones de distinto material y color que no me
convencieron nada.

Así que opté por deshacer parte de las mangas que no iba a utilizar
para conseguir lana del mismo tipo.

Comencé abriendo uno se los laterales de cada jersey, retirando la manga
por la sisa y viendo cómo encajaban en la funda original del sillón.

Como quería que el punto visto fuera el revés, empecé a hilvanar con el
jersey del derecho siguiendo la forma de la funda.

Después cosí con lana siguiendo el hilván a una distancia de un centímetro.
Corté luego a otro centímetro de lo cosido.

Dí la vuelta al jersey y lo coloqué sobre la funda, cosiendo el contorno
resultante de lo cortado para conseguir un efecto lo más parecido a
la costura lateral que mantuve.

Repetí el mismo proceso en los otros tres jerseys y los uní con los bordes
hacia afuera con el fin de potenciar el aspecto rústico y handmade.

Dejé una parte de la trasera sin coser para luego poder introducir la funda y,
también por la trasera, deshice las sisas para poder encajar en la estructura.

Y, tachán, tachán…
Este es el resultado: no es perfecto pero sí muy natural y acogedor.

¿No os parece?

Un DIY lindo, barato y fácil, aunque reconozco que algo laborioso,
con el que participo como cada viernes en los finde frugales de

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