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Atrapasueños * DIY

Hace unas semanas recibí unos preciosos portavelas de madera
creados por Oscar y María de La Alcoba Brocante *

Llegaban acompañados de una carta donde me explicaban que cada
uno de sus trabajos se inspiran en algún lugar, algún color, una ciudad,
una flor, una canción, una época…

Dos preciosos portavelas en tonos empolvados hechos artesanalmente.

Uno en rosa, decorado con una mariposa y estrofas de la canción
Come fly whit me.

El otro, en verde, lleva un evocador fragmento de un poema cherokee.

El texto, las vetas de la madera, el vuelo…

La inspiración estaba servida y el resultado ha sido un DIY para
compartir en los findes frugales de Colorín Colorado.

Un atrapasueños, objeto originario de la cultura de los pueblos nativos
norteamericanos al que se otorgaba propiedades mágicas y apotropaicas
con la finalidad de alejar el mal o propiciar el bien.
Icono del estilo indie, los atrapasueños han vuelto a ser tendencia y
son utilizados frecuentemente en decoración para conseguir ambientes
de estilo boho.
Alambre, hilo de colores, trozos de tela y plumas es todo lo que
he necesitado para fabricar mi atrapasueños.

Cortamos un trozo de alambre, le damos forma redonda y pegamos
los extremos con cinta de carrocero.

Envolveremos el alambre con hilo, cuidando que quede apretado y junto.

Después iremos atravesando hilos para formar una especie de tela de araña.
En mi caso he buscado un efecto sencillo y geométrico, improvisado, sin
recargar mucho y utilizando los dos tonos de hilo que usé en el aro:
rosa y verde, como los portavelas.
Corté tiras de unas telas de color y texturas desgastadas por el tiempo y el uso.
Coloqué plumas blancas en los extremos y anudé las tiras al aro.

Así de sencillo.

Como el soporte donde lo he colocado: unas ramas con restos de pintura en
spray que había utilizado para sujetar piezas en trabajos anteriores.

Cruzadas y anudadas con un rústico cordón forman un colgador ideal
para el atrapasueños.

¡Os deseo un fin de semana lleno de sueños de los buenos!

*Gracias a La Alcoba de María por su preciosas piezas.

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