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El reto Handbox Yonolotiraria

No sé si conocéis Handbox, pero es uno de los amigos de YONOLOTIRARIA.
Hace unas semanas me propusieron un reto, y a mí que me gustan esas cosas más que a un tonto un lápiz le contesté al momento: Sí, quiero.
Por una vez pude a mi curiosidad y no le pregunté de qué se trataba, simplemente le dí mi dirección y esperé (poco) a que me llegara “algo”.
En cuanto llegó ese “algo” flipé. Hacía tiempo que no veía un packaging tan delicado, además, ahora que conozco el mundo “craft” me sorprendió que no fuera… ñoño? Tiene su punto macarrilla con un lazo negro!
De nuevo poniendo a prueba mi paciencia esperé a tener el momento adecuado para abrirla.
Como un niño el día de reyes cogí mi caja, preparé un escenario para fotografiar y la abrí nervioso: Tenía de todo!
Ahora entiendo por qué nos preguntaban a unos cuantos bloggers un día a través de Twitter cual era nuestra herramienta imprescindible de trabajo. Yo contesté “la pistolica de silicona”, otra dijo washi, otra cola… Las muy espabiladas de Handbox nos estaban haciendo una caja a medida!!!
Sonreí triunfante al ver la pistolica.
Que más había en la caja?
Al tanto:
Flipando, así me quedé. Que caja taaaaaaan completa! y menudos descubrimientos, como este papel estampado, mola, eh? Pues producto español, diseñado por Escrap, mira que más cosicas tiene.
Enamorado de este papel pensé que era tan guay que sería genial enmarcarlo, pero no era eso lo que le había prometido a las chicas de Handbox, tenía que hacer un tuneo, así que me vino uno a la cabeza… con un marco!
Concretamente es este de Ikea, que me había sobrado y lo tenía por casa sin darle uso.
Lo primero desmontar, trabajaremos con la parte que hace de “trasera”.
Mi idea era forrar la trasera con los papeles molones, así que cutter en mano y sobre la tabla de cortar que venía también en la caja fui preparando los trozos para cubrir la superficie.
Aquí hice pruebas, pegué el papel grande con la cola que también venía en la caja.
Y los pequeños con el pegamento este tan curioso (no lo conocía) que parece un tippex, pero es en realidad una especie de celo de doble cara. El acabado con este pegamento es genial, ya que no arruga el papel y vas rapidísimo!
Aquí ya tengo los papeles pegados sobre el soporte.
Es el momento de sacar los Washis de la Handbox. Me encanta el washi, es rápido, limpio y muy agradecido, lo pongas donde lo pongas queda bien, y si no te convence se retira sin problemas y sin dejar rastro. Yo forré el marco, no pegaba el negro!
En las uniones entre papeles aproveché el otro washi, creando “secciones”.
Llegados a esta altura os tengo que explicar de qué trata el tuneo: un calendario eterno!!!
Cómo???
Pues eso, siguiendo la idea de las pizarras de rotulador quise hacer un calendario en el que tú escribas lo que quieras y lo borres a fín de mes.
Me explico fatal, pero te diré que el marco necesitaba “algo” para que no se perdiera el rotulador ni el borrador, así que con el retal y la pistola (que también saqué de la caja) hice un bolsillo.
Primero corté la tela en 2 rectángulos.
Luego hice un dobladillo poniendo una tira de cola y doblando.
Y tras pegar las dos partes lo pegué al futuro calendario-pizarra en una de las esquinas.
Así pues solo me quedaba hacer las casillas para poner los días cada mes. Esto lo hice con un rotulador permanente. Los días los puse con un rotulador de pizarra, así cada mes puedo cambiarlo a mi antojo.
Además dejé un espacio a la derecha para las cosas más importantes, así las veo desde mi escritorio 😉

El reto Handbox.

Hacer macetero con garrafa de lejía

Me gustan los típicos tópicos y darle vuelta de rosca a lo que no me gustan para amoldarlo a mí.
Quizás pienses, qué c*** dice este ahora?
Sencillo, estamos acostumbrados a ver ciertas cosas (espantosas) que tenemos asimiladas como normales pero que con un pequeño tuneo quedan un poco más aceptables, y es que… Nunca has visto una garrafa de lejía aprovechada como macetero? Apuesto que sí.
Como adicto a la lejía y amoniaco (también al suavizante para la ropa, que le haremos) que soy, en casa gasto litros y litros y cada vez que tiraba una garrafa sentía como si traicionara los principios de yonolotiraria. El otro día me levanté inspirado y pensé en homenajear esos feos envases amarillos y “salvar” uno del contenedor de envases.
Ahí va el paso a paso:

Aquí tenéis los materiales, como la mayoría de las veces no hace falta salir a por nada, ya que los tenía por casa. El retal me lo dio mi hermana, una virtuosa de la costura que junto con Serafín hacen cosas chulísimas para el hogar: cortinas, colchas, cojines, tapizados… Les tengo que pedir permiso para colgar algún trabajo suyo, como un almohadón para dormitorio infantil con forma de tabla de surf que me dejó “to loco”.

Seguimos con la materia prima del tuneo: además del retal usaremos tijeras, mi siempre admirada pistolita de cola termoadhesiva y cómo no la garrafa de lejía.
-Empezamos tomando como medida una maceta que tengamos por casa para que una vez acabado el macetero quede justo a la medida. Cortamos. La parte que nos sobra ya puede ir a la bolsa de reciclaje de envases 😉
-Lo siguiente será cortar el retal de polipiel. Primero lo cortas un poco a ojo y pillando como medida el envase cortas ajustando, pero dejando sobrante tanto por arriba (la parte que quedará abierta) como por abajo, en el “culo”.
-Con la cola bien calentita pones una tira a lo largo de todo el retal y forras.
-Tendrás un cilindro ya forrado. Con los sobrantes de los que hablaba antes.
-Por el “culo” (como me gusta llamarlo así) lo pegaremos sin compasión haciendo dobleces y poniendo pegotes de cola. Presionaremos con los dedos para que queden ajustados (Caution, la cola quema!)
-Arriba será más fácil, una tira de cola por la parte interior del borde y doblar para dentro el retal.
-Ya tenemos lo que era una garrafa convertida en un macetero “hand made”. Me encanta el efecto de saco que he conseguido. Como decía al principio había tomado como medida una maceta que tenía por casa que era un aloe que me había dado mi madre hace unos años. Tengo comprobado que en verano dentro de casa luce mejor, así que lo he incluido en mi dormitorio y ahora decora una estantería que hasta ahora le faltaba “algo”.
Además, gracias a su nuevo envoltorio la puedo regar sin miedo a que me estropee los muebles ya que el agua queda recogida en mi MACETERO LOW COST.
Tú también aprovechas las garrafas para utilizarlas como macetero?

Hacer macetero con garrafa de lejía