Estampación textil floral a martillazos

Hoy vengo con otra técnica de estampación casera revolucionaria. Diría que es tan ancestral como la humanidad y lo mejor de todo es que es 100% ecológica así que también es perfecta para practicar con enanos. Básicamente consiste en aporrear flores y hojas sobre un tejido a martillazos.
Se trata de la técnica Hapa Zome, que aprendí hace años, pero que no había vuelto a practicar hasta que la gente de Herramientas Bellota me retó a dar un uso alternativo a su maza. ¿Las conoces?

Son herramientas de altísima calidad, fabricadas en España y que duran toda la vida. ¡100% en linea con nuestros valores! Y eso no sólo lo digo yo, mira…
Al compartir vía Instagram que empezaba a maquinar con la maza de Herramientas Bellota, los comentarios de la gente coincidían. ¡Cuánta sintonía!
La maza se las trae, con sólo cogerla sientes su poderío. Desmontando pallets no debe tener rival así que desde ya, se ha convertido en el fichaje estrella del “Estudiocasataller”.
Pero además, no te lo puedes perder, resulta que en Bellota son unos guasones de mucho cuidado y parece que nos espíen. ¡Ellos también le dan a la “costura Punk”!

Si es que al final estamos todos igual de chalados. ¡¡No estamos solos!!

Y como nuestra del espíritu todoterreno de Herramientas Bellota, aquí va el tutorial para estampar tejidos a mazazo limpio. (Ni te cuento el gustazo que da esto)
Necesitarás:
  • Flores y hojas. Cuanto más carnositas y frescas, mejor porque resultará más sencillo extraer su pigmento.
  • Cinta de carrocero, si es ancha mejor.
  • “La maza de Thor”
  • Cualquier tipo de tejido natural: Algodón, lino, cáñamo…
  • Una madera y papel de cocina

El procedimiento es ultraintuitivo. Posiciona tu composición floral sobre el tejido, intercalando un papel de cocina entre la tela y la tabla de madera, para que no se manche.
A continuación cubre cada elemento vegetal con cinta de carrocero. 
Hay quien lo hace con un trapo, pero de esta forma obtienes estampaciones más nítidas porque la hoja o pétalo en cuestión no se mueven al martillearlos.
¡Desquítate a martillazos! Si tu tejido es fino, es very bien porque puedes ir viendo la evolución del estampado por el reverso de la tela.
Y en sólo unos segundos, obtienes esta preciosidad de estampado. 🙂
¿Mola infinito verdad? ¡Pues quieta, fiera! Antes de que salgas corriendo a martillear todas tus plantas en pleno arranque creativo, te cuento unas cuantas pijaditas más sobre esta técnica:
Funciona a capas, con lo cual es muy sencillo crear composiciones florales complejas. ¿Te imaginas currarte un diseño caleidoscópico en plan McQueen
Me temo que las flores de casa se quedarán clavas…
Sobre tejidos de trama más compacta como este algodón de tapicería, también funciona adecuadamente.
En felpas tipo sudadera, también. Es más, consigues una nitidez especial porque la fibra no se “emborracha” con todo el jugo que extraes de la planta.
Un special: si doblas el tejido con la hoja/pétalo en medio, obtienes un diseño simétrico.
Me encanta porque la megamaza de Bellota aquí ha transferido hasta las ventosas del reverso de la hoja. ¡Qué berraca!
Foto de las muestras del experimento acabadas. En total, incluso tirando fotos, tardé sólo 30mins.
Esta técnica es tan inmediata, tan sencilla, ecológica y bonita, que le auguro un resurgimiento como tendencia para los próximos regalos DIY . Además, piensa que también la puedes aplicar en papel.
A la lógica pregunta de ¿Es lavable? La respuesta es un SÍ rotundo. Lo suyo es planchar del revés la pieza para acabar de fijar el pigmento natural y a ser posible hacerlo a mano. Al menos los 2 primeros lavados para evitar que manche otras prendas.
Para que veas su resistencia a los lavados, incluyo esta foto en la que ves la tabla de madera sobre la que martilleé, después de limpiarla con el estropajo de acero y lejía. 
Incluso con el papel de cocina intercalado, un par de pétalos la tiñeron y no hay cristo que se lleve la transferencia. ¡Es indestructible!
Para colmo, nunca el subproducto de un DIY fue tan hermoso. Obtienes motivos vegetales variados completamente fundidos/integrados con la cinta de carrocero. ¡Tirarlos sería pecado!
En casa han acabado convertidos en cuadro botánico. Lo que no tengo ni puñetera idea, es cómo envejecerán a nivel de color. Les doy unos meses y te cuento sobre su evolución.
Si es que esto del Hapa Zome es una maravilla. Atribuyen el origen a los japoneses y en la actualidad hay artistas como la australiana India Flint que crea unas estampaciones sublimes. ¡Quién pudiera ir a uno de sus workshops!
Imagen vía India Flint
¡Gracias Vida por traerme el reto de Herramientas Bellota que me ha permitido reencontrarme con este tipo de estampación ecológica! Palabrita que la maza pesa tanto que rebota sola. Y para acabar una reflexión: 
Es un placer redescubrir técnicas tan fabulosas que se están extinguiendo o quedando obsoletas por la forma en que se produce hoy en día la moda. Si sólo consumiéramos Fast Fashion nos estaríamos perdiendo algo precioso. 
Por suerte nuestro lema es “Más hacer y menos comprar” y cada vez lo practicamos más y más.
Marta

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