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CR: ni un roto ni un “descosío”

¡Buenos días!

Cuando empecé a hacer arreglos y transformaciones de ropa, un tiempo antes de comenzar este blog, no lo hacía pensando en provocar un menor impacto ambiental ni en alargar al máximo la vida de mi ropa. Lo hacía porque me gustaba en concreto esa prenda y no quería deshacerme de ella tan pronto, porque me apetecía tener algo que se había puesto de moda sin tener que gastar mucho dinero o porque no era de mi talla y aún así me lo compraba con vistas a ajustármelo.

Por aquí y por mis redes sociales ya hemos hablado muchas veces de la importancia de consumir con cabeza, de alargar al máximo a vida de la prenda y de reciclarla de mil formas para que no acabe en la basura una vez hemos terminado definitivamente con ella.

A los que nos gusta la moda y a los que cosemos, nos cuesta muy poco contribuir a un mundo mejor empezando por nuestro campo profesional y por nuestros hobbies. Ahora para mi, el “Closet Rehab” como siempre lo he llamado en el blog o el reciclaje textil es un estilo de vida. Si compro ropa es muy poca, de calidad para que me dure y con vistas a usarla de verdad. Si se me rompe o se me estropea algo lo intento arreglar, intento haceros algún post interesante o la dono. Y la ropa que ya no me gusta o que no me pongo la tranformo, la regalo o la dono. Del mismo modo, cuando coso, guardo los retales que puedan servir para otros proyectos y separo mi residuo textil del resto de la basura.

Acostumbrarse es muy fácil y tiene muchas ventajas y satisfacciones. Me gustaría hablar largo y tendido sobre el tema, así que estoy pensando en dejar un espacio del blog para ello sin que interfiera en el contenido normal del blog.

Igualmente por aquí seguiré con los Diy y los Closet Rehab para que nunca falten ideas de reciclaje de moda 😉

Hoy por ejemplo os traigo un pequeño arreglo para un hombro desgarrado de esta camisa de flores. La camisa en concreto creo que tiene más años que yo. Es de mi madre, pero desde hace algunos años la uso mucho, sobre todo como sobrecamisa para los vestidos cortos y me encanta. Así que cuando la saqué este verano y vi el desgarrón que tenía me dio mucha mucha, muchísima pena deshacerme de ella, por muy viaje que fuera y por mucho uso que haya tenido.


Así que estuve pensando varias soluciones para poder seguir usándola y que el desgarrón ni se viera, ni se hiciera más grande.

Finalmente opté por hacer unas hombreras con este galón de imipiel troquelado en color nude de la mercería online de Cobián. Para este CR también necesitaréis aguja e hilo del mismo color y un tubo de pegamento textil.


Del galón troquelado necesitaréis ocho veces la medida del hombro. Así tendremos cortaremos cuatro tiras para cada hombro que pegaremos unas a otras con el pegamento textil.


Una vez pegada, las sujetamos al hombro con alfileres, de forma que cubra todo el  desgarrón. Unimos el extremo recto a la blusa con una puntada en zig zag. Yo utilicé ésta:


Con el pegamento textil unimos varios puntos de los galones con la blusa, como las esquinas y el centro de los lados y listo. Dejamos secar bien y ya podemos seguir llevando la camisa por mucho más tiempo 😉


¿Qué os ha parecido? ¿Qué solución le habríais dado a un desgarro?
¡Besos! 🙂

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