Chaleco de Piel Reversible. Un DIY de suave piel

Hola! Hace tiempo que no publicamos y por fin volvemos con un nuevo tutorial de costura

¡Con cremallera para que no entre el frío!
Bonitos bordados en el lado del satén (¡Y algunos pelos pegados!)
El cuello chimenea cierra el paso al frío.

Con la cremallera y el cuello chimenea puedes cerrarlo hasta arriba.

Pues sí! Hoy traemos un DIY invernal, suave y calentito que esperamos que os guste mucho (y como siempre, pedir disculpas porque algunas fotos no son tan buenas como quisiéramos, pero la fotografía definitivamente, no es lo nuestro ☺)
Con esta prenda participamos en el Desafío Historias Hiladas de Alfa y Handbox.
Los chalecos de piel están muy de moda desde hace unos meses y este además lo hemos hecho reversible para darle mucha más versatilidad.

Para realizar esta prenda necesitarás:
0.75 m de Tela de piel sintética
0,75 cm de satén gris con elastane
1 Cremallera separable con cursor reversible (te lo colocan en la mercería)
Hilos de buena calidad
Máquina de coser (hemos utilizado una Alfa Smart + por gentileza de Alfa y Handbox)
Patrones (que puedes descargarte gratis aquí). Los patrones vienen sin margen de costura, te recomendamos que añadas 1 cm a todo el contorno para facilitarte la labor.
Empezamos con una recomendación sencilla de como cortar la tela de pelo y evitar que se despeluche o se corten los pelos:

  • Cortadla por el revés.
  • Cortad únicamente el tejido de punto sobre el que van los pelos. 
  • Podemos utilizar tijeras, cutter o descosedor.

Obtendremos 

3 piezas de piel: 2 delanteros y 1 espalda
8 piezas de satén: 2 delanteros, 2 espaldas y 4 tirillas
La espalda se corta en una sola pieza en el pelo y en dos en el satén porque queda más bonito en la espalda con la cremallera en el centro.
La tirilla se corta doble para los dos delanteros tanto en el lado del pelo como en el del satén, ya que nos sirve para aplicar la cremallera y así no se atascará con el pelo.

Lo primero que vamos a montar es la cremallera entre las tirillas.
Para ello ponemos la cremallera sobre el lado de la cara de la tirilla, y sobre la cremallera, ponemos la otra tirilla, de forma que las dos caras de la tela se enfrenten.
Sujeta la cremallera entre las dos tirillas y asegúrate que montas la parte curvada de la tirilla (el cuello) con el final de la cremallera. Si no te sientes cómoda cosiendo con alfileres puedes  hilvanarlo para que no se mueva.

 Usa el pie de cremallera de tu máquina para coser las tres piezas juntas.

La cremallera debe quedar entre los lados de la cara de las tirillas.

Damos la vuelta a los dos lados de las tirillas y los planchamos bien, para que los lados cosidos a la cremallera queden bien fijados. Dejamos las tirillas preparadas para montarlas posteriormente
Ahora, vamos a bordar la espalda del satén.
Señalamos en cada pieza de la espalda unas líneas por donde queramos pasar los bordados decorativos y los bordamos. Puedes utilizar el mismo hilo o un hilo a contraste.

Puedes bordar tantas líneas como te apetezca.

Planchamos los bordados y pasamos a unir con una puntada recta las dos piezas de la espalda del chaleco y volvemos a planchar las costuras abiertas.
Montamos las tirillas a cada delantero y unimos por los hombros cada delantero a la espalda.

En el lado de la piel, también unimos la espalda con cada delantero por los hombros y después montamos y cosemos los delanteros de la piel a su lado de la tirilla. Y los del satén a su lado también.

Ahora tenemos que enfrentando las dos caras de la prenda y cosemos el chaleco por el cuello y todo el contorno de las sisas justo hasta la axila.

Enfrentamos pelo con satén y cosemos todo el contorno del cuello incluyendo las tirillas.

Cosemos todo el contorno de las sisas con satén y piel enfrentados. De axila a axila.

Ahora tenemos que dar la vuelta a la prenda por los hombros, tal y como te detallamos aquí.
Y una vez dado la vuelta, unimos los costados del satén por su lado y los de la piel juntos.

Piel con piel y satén con satén en los costados.

¡Ahora solo nos queda unir los bajos!
Con las dos caras por dentro, enfrentando los bajos,cosemos desde las tirillas hasta las costuras de los laterales.

Damos la vuelta al chaleco por el trozo de la espalda que no hemos cosido entre las costuras laterales. Y cosemos a mano, juntos, forro y piel en ese trozo entre las costuras laterales.
Y ya tenemos el chaleco terminado! Listo para abrigarnos y salir a pasear.

Esperamos que te guste y te animes a hacértelo. Te quedará precioso.
Un beso fuerte!

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