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Antes y Después de una maleta con Chalk Paint en Spray

Hoy os traigo algo que me hace mucha ilusión enseñaros.

Os pongo en antecedentes: este verano los chicos de Novasol y Handbox, lanzaron un reto para utilizar pintura Chalk Paint en Spray para customizar algún objeto, en el que yo participé renovando una maleta antigua con esta foto:

¡Y al jurado le gusto tanto que me dieron un premio! ¡OMG!

El caso que con o sin premio yo tenía pensado enseñaros el antes y después, porque el resultado ha sido tan chulo y tan fácil que era carne de post. 🙂
A la protagonista de hoy, me la encontré tirada en la calle, debajo de un árbol, literalmente, y claro, allí me miró con carita de pena, la misma que le puse a mi marido, que en otro acto más de santa paciencia, la subió a casa.

¿Otro trasto más en mi lista de espera de cosas por hacer? Vale, si, en condiciones normales probablemente aún a día de hoy no me habría decidido a cómo restaurarla o qué otro uso darle… Maldito Pinterest y su miles de ideas… 

Pero en esta ocasión fue distinto y es que en cuanto vi el color que me había tocado para el concurso de Novasol lo tuve claro cristalino.

¡Maleta melocotón y a lo loco!

La maleta en cuestión no era de piel, bueno sigue siéndolo, es como de un plástico acartonado o de un cartón plastificado… Y tenía pequeños desperfectos repartidos por toda la superficie:

Aunque sabía que el chalkpaintcubriría todo, decidí darle una capa previa de imprimación universal en color blanco. Ya que me ponía, lo haría en plan profesional total.

La seguridad ante todo. No queremos pillarnos un colocón de spray… ¿O si? ;P

Para dar la imprimación y la pintura tapé con cinta de carrocero todos los elementos metálicos: cierre, bisagras y demás.

Prácticamente agoté el bote entero de imprimación en cubrir toda la superficie:

En este momento me di cuenta que podía aprovechar las hendiduras que tenía en las tapas, para crear dos rayas en color blanco. Utilicé chalk paint en color blanco roto para pintarlas:

Una vez seco las tapé con cinta de carrocero y comencé a pintar con el color melocotón:

Haciendo bien hincapié en en todos los rincones y también en el reborde que se mete en la parte de dentro:

La verdad es que como en la imprimación había gastado todo el bote, tenía miedo que no tuviera suficiente con uno de pintura. Pero no fue así, hubo de sobra para toooodo:

Cuando empecé a pintar con el spray melocotón, flipé, así de claro. ¡El color melocotón era precioso!

Ya solo quedaba retirar la cinta que cubría las rayas blancas, antes esperé a que la pintura se secara… Pero la espera mereció la pena:

¡Woooooooo!

El resultado me encantó y yo creo que es un 99% es por el color elegido.

Me declaro fan incondicional del chalk paint melocotón.
Por cierto, para finalizar la restauración de la maleta y para protegerla de los roces, apliqué una capa de barniz mate también en spray. Si, vale, también soy fan de los sprays, son rápidos y dejan un acabado perfecto.

¡Ahora si que está lista para recorrer el mundo!

Bueno pues así fue como esta maleta desahuciada volvió a lucir, tan solo con una manita de pintura. Espero que os haya gustado.

¡Hasta la próxima!

M.

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